"Tengo un perfil popular"
Nicole Neumann está por arrancar el programa "FtvMag". Dice que la conducción es lo suyo.
Desde el otro lado del teléfono, Nicole Neuman cuenta con el mismo tono de voz seco y de vocales altaneras que está feliz de volver a la tele, que conducir es lo de ella, que ser empresaria también, que quiere seguir modelando un tiempo, que quiere ser como Susana Giménez. Pero también hay algunos "no quiero" en la lista: no volver a hacer teatro, no volver a equivocarse, no incentivar a su hija a sea una modelo precoz. Quizá no hizo todo bien, pero si algo puede decirse de ella es que se lanzó a cosas disímiles sin miedo a equivocarse: modeló, condujo, actuó, bailó, cantó (en Amigovios). "Si me preguntan, entre lo que no volvería a hacer está el teatro, no es lo mío, estuvo bueno en su momento pero no me gustaría repetirlo ni adoptarlo como carrera –aclara– Y, de lo nunca hecho, creo que un contacto con Hollywood es el sueño lejanos de cualquiera, aunque hoy estoy instalada en mi casa, mi trabajo, mi marido, mi niña".–¿Tenés personaje para conducir?–No, apunto a ser espontánea, a tener mi estilo personal. Dentro de mi casa soy igual. Soy demasiado transparente. No puedo tener personajes porque no me salen.–¿Cuál es tu modelo de conductora?–Mi máximo referente es Susana. De Mirtha me gusta que puede preguntarte con la mejor cara de póker cualquier barbaridad. Pero de Susana me gusta su espontaneidad, que no le importa equivocarse.–Otra modelo, Valeria Mazza intento seguirla pero ahí quedó...–Son perfiles distintos, Susana es más popular, espontánea, Valeria tiene un perfil mucho mas elitista, más pulcro, muy perfecto, ideal. La tele es algo masivo, la gente quiere ver ver que alguien que creen inalcanzable también se equivoca, no sabe cosas.–¿Encontrás esos rasgos en vos?–De entrada, yo tengo un perfil popular, por eso hice teatro y fue tan vista la obra. Además, la gente me vio crecer: desde Lolita, mi primer casamiento, el divorcio, vuelta a casar. Ven que me pasan cosas como a todo el mundo.En el primer programa, el plato fuerte es la entrevista a Chayanne, con quien ella dice que se llevó "bárbaro", y sostiene que no suele tener problemas para entrevistar a otras personalidades. "No soy una periodista que va a recortarles un título para que queden mal parados", dice, y sostiene que las figuritas difíciles fueron las notas con Macaya Márquez y con su marido, Fabián Cubero. "Era raro preguntarle sobre cosas que ya sabía", añade.Más raro parece que tu vida sea pública desde los 12 años, pero ella dice que se acostumbró. "Estoy acostumbrada a la exposición mediática. Sé cuándo se va a venir, de qué manera, lo tengo ya visto. Pero en momentos es difícil de manejar, como cuando me divorcié y conocí a Fabián. Me saturé, tenía ganas de cambiarme la cara y pasarme al anonimato total. Nos fuimos a México y volvió la normalidad".Los tópicos de la conversación siguen por otros temas que su nombre convocan: su veta como empresaria en la industria textil, su carrera como modelo ("por ahora sigo, pero sé que tiene va a terminar"), sus ganas de adoptar un niño ("No me importa si es de Haití, de acá o de allá, darle un hogar a un chico es la idea") y esos primeros años de Lolita, vistos en perspectiva. "Era algo que quería hacer en su momento, salió bien y me dio satisfacciones. Siempre fui una chica centrada, con los pies en la tierra", señala. Pero cierra: "Eso no quiere decir que me gustaría que mi hija haga lo mismo. No, menos a los 12 años. Quiero que viva las etapas de la infancia como una chica normal, que estudie algo".