Nicolás Cabré se multiplica en la comedia
En Mi hermano es un clon, la nueva tira de Pol-Ka, el actor hará de dos hermanos que fueron fecundados “in vitro” y clonados por su abuelo. A VOS le contó cómo es el desafío.
En su búsqueda por ganar la pulseada con Telefe, El Trece arrancará la semana con un “Súper lunes” que incluirá el regreso de Marcelo Tinelli y la presentación de Mi hermano es un clon, comedia romántica protagonizada por un cuarteto de tres personas.
Desde las 21.30 aparecerán Nicolás Cabré (por duplicado), Gimena Accardi y Flor Vigna, y junto a ellos estarán Luis Machín, Andrea Bonelli y Fabián Vena.
En Mi hermano es un clon, Cabré tendrá más trabajo que de costumbre ya que deberá meterse en la piel de dos personas, Renzo y Mateo, dos hermanos que arrancarán la historia sin saber nada uno del otro.
Para la audiencia, el misterio durará poco. En el primer episodio se sabrá que Renzo fue concebido mediante fecundación in vitro gracias al trabajo de su abuelo Alejandro Figueroa (Norman Briski), un experto en clonación que, en forma secreta, separó material genético del embrión y desarrolló un clon humano: Mateo.
VOS estuvo presente en el set y conversó con los protagonistas. “Nunca había hecho dos personajes en un mismo trabajo y resultó un desafío que fui entendiendo a medida que grabamos”, se sinceró Cabré, a un lado del decorado. Allí se podía apreciar el cansancio acumulado a lo largo de una de las jornadas en las que le toca actuar el doble de las escenas que debería interpretar si tuviera un solo personaje.
“No resulta fácil, tenemos que estar atentos porque hay que hacer el trabajo de dos personas, lleva un tiempo y un desgaste extra porque al armar los personajes, cuando tocás a uno, modificás al otro”. ¿Por qué pasa eso? “Porque Renzo y Mateo tienen que encajar sus similitudes y al mismo tiempo mostrar que son desparejos”, explicó.
La acción transcurrirá a partir de que, a tres décadas de los experimentos genéticos y presintiendo su propia muerte, el abuelo Figueroa le revelará a Renzo la verdad y el joven emprenderá la búsqueda para eliminar a ese “hermano” que puede disputarle la herencia.
Lo siguiente será una sucesión de confusiones en las que intervendrán dos mujeres: Ámbar (Vigna) y Lara (Accardi), quienes se relacionan con los dos Cabré. Abundarán las confusiones y también los cruces involuntarios.
La apuesta es lograr protagonistas mareados y una audiencia cómplice. Todo con un Cabré que está casi todo el tiempo en escena. “Es una dinámica a la que te vas acostumbrando, pero que también te marea un poco porque no se trata sólo de hacer de Renzo y de Mateo, también hay que hacer de Renzo haciéndose pasar por Mateo”.
Con en esta tira, Gimena Accardi y Flor Vigna llegan a su primer protagónico. “Trabajo en tiras desde los 14 y siempre esperé este saltito que representa protagonizar una tira”, dijo Accardi, quien interpreta a Lara Alcorta, la mujer que está a punto de casarse con el “clon malo”.
Ella caerá en las trampas de la confusión, aunque la actriz asume que, con el correr de los capítulos se verá que ella también tiene cosas que esconder:
Para Accardi, el programa ofrecerá “situaciones propias de la comedia en la que se abren y cierran puertas para facilitar las confusiones”. Si bien no quiso dar demasiados detalles, ni adelantar qué clon le generará más atracción, dejó entrever que Lara “va a encontrar aspectos interesantes en Renzo que es malo, calculador e insensible y en Mateo que no es tan inteligente ni tan avispado pero si más tierno”.
Cabré no pareció coincidir con la caracterización que hizo su compañera. “No se trata de un personaje bueno y otro malo. Renzo es frío, no tiene tanto corazón pero no es un villano”.