Misma serie, mismo público, pero nueva realeza para "The Crown"
La exitosa serie renueva temporada y también recambia todo el elenco. ¿Cómo es ver la misma serie con actores excelentes pero diferentes interpretando a los mismos personajes?
La esperada tercera temporada de The Crown inicia con una escena que representa exactamente lo que está en mente de todos. La reina Elizabeth se para frente a su nuevo retrato, hecho para ilustrar las monedas. A su derecha, se dibuja el perfil de la misma que mira, Olivia Colman, la heredera de la monarquía de The Crown. A la izquierda, se ve el perfil de Claire Foy, quien le puso rostro a la monarca para Netflix durante las dos primeras temporadas.
Olivia, la reina, hace un comentario sobre cómo el paso del tiempo no es amable con nadie. Para el público tampoco lo es tanto. De un año a otro tiene que ponerle un nuevo rostro a su monarca. Claire Foy con su dulzura había logrado encariñar al público con una personalidad conocida pero lejana... y más bien antipática.
Además, hay una inquietante sensación al observar los gestos de la nueva Elizabeth. Olivia interpretó a Anne Stuart en la película La Favorita y ese rostro que oscilaba entre la histeria, la tristeza y la locura le valió un Oscar. Ahora, por momentos, es imposible no juntar a Anne y Elizabeth, cuando Olivia se sorprende o se molesta. El vínculo es inquietante y remarca aún más la lejanía con Foy.
Oliva, Tobias Menzies (quien interpreta a Felipe) y Helena Bonham-Carter (la princesa Margarita) tienen más que méritos actorales para darle vida a la familia real, y mientras que la ambientación y el tono de la serie se mantienen brillantes como siempre, es extraño verla. Simplemente, no es lo mismo. No son los actores y príncipes que el público vio crecer y sufrir.