Masterchef: polémica en la cocina y la opinión de los referentes en Córdoba
Masterchef genera discusión no sólo por las decisiones que toman los jurados sino también por la calidad gastronómica que pretende. ¿Qué opinan los referentes cordobeses?
Para el mundo de la gastronomía, tener un programa de cocina en la televisión abierta es importante. Los cocineros se ven reflejados en esas experiencias, se sienten identificados y participan desde sus sillones opinando y diciendo cómo harían tal o cual cosa.
Y, como siempre, la polémica está servida. Por eso, VOS salió a buscar opiniones de algunos referentes de la gastronomía cordobesa, para saber qué opinan del programa Masterchef que se emite los domingos a la noche por Teleocho y que tiene el rating más alto del día ¿Está bueno o no?
"El formato del programa es muy bueno", arranca Andrés Chaijale, chef de H Asesoría y del hotel Quórum. "El nivel de los participantes es regular (hay dos o tres que sobresalen), pero no hay que olvidar que esta edición no es para profesionales", añade.
A Chaijale (que vio las versiones australianas y peruanas del programa) le gusta cuando los participantes son sometidos a pruebas reales o cuando los visita algún cocinero experimentado y les muestra lo que luego tienen que tratar de hacer. Además, confía en el jurado: "Los tres son, a mi humilde entender, además de mediáticos, muy buenos profesionales con una gran trayectoria que avala su papel en el programa".
El primero en polemizar con Chaijale en esta mesa de café es el sommelier Roberto Colmenarejo: "Lo empecé a ver pues me gustaba la idea, incluso había visto ediciones de otros países, pero lo que vi en Masterchef Argentina no me gustó para nada, porque maltratan a los participantes y les exigen cocinar como profesionales".
"Además –agrega Roberto- tienen pruebas que me parece que no sirven para nada, como correr por un supermercado buscando cosas para hacer un sándwich. ¡Eso sólo sirve como chivo del supermercado!", opina.
Paula Massuh, de Cundeamor y Luisa (el restó gourmet del Casino de Carlo Paz) se permite disentir y opina que las pruebas están muy bien pensadas y el formato ya viene muy pulido y aceitado de afuera. "Lo han adaptado muy bien en la versión argentina", asegura. "No es un programa para cocineros, es un programa para el público general. El nivel gastronómico es de amateurs, algunos tienen un poco más de pericia que otros pero son todos chicos que les gusta la cocina", agrega.
Mesa redonda
Sigue la mesa redonda en el bar y es el turno de Javier Rodríguez, el chef de El Papagayo. "No vi la versión argentina, pero basándome en las extranjeras, puedo decir que me gusta, me parece muy entretenido y, a pesar de los actings y las cosas graciosas, puede ser muy educativo para el público que mira en su casa".
Por su lado, Martín Paruccia, del restaurante Inocencio de Jesús María, cree que el programa es malo. "No me gusta, creo que es cruel jugar con los sueños de los participantes y generar tanta competencia. Creo que por la presión que reciben no se puede ver el 100 por ciento de su potencial. No creo que los cocineros que son jurado sean tan crueles con sus empleados en sus restaurantes", desliza.
Rodríguez vuelve al ruedo y asegura que los jurados tienen un papel actoral: "A cada uno se le asigna un rol y ellos lo siguen de una forma muy divertida. Siempre está el bueno, el duro, el compasivo y los participantes deben comprender que están en un show televisivo. ¡Los tratan mal, pero en las cocinas profesionales tus jefes pueden ser muchísimo más duros!, a mí me ha pasado", dice el chef, recién llegado de Noma, en Dinamarca.
Massuh pide la palabra y aporta su visión: "Los jurados son unos grosos profesionalmente pero aquí hacen un personaje, creo que se deben divertir muchísimo, para ellos esto debe ser algo lúdico al lado de lo que se vive en sus cocinas en la diaria de los servicios".
El chef Franco Baravalle, de Bosque Douglas, bebe su café sin azúcar y opina que está contento con que haya un programa de cocina en la televisión. Sin embargo, dice que ese mismo programa demuestra la poca cultura gastronómica que hay en el país. "Más allá de que el programa me parezca lento y aburrido, y de que el nivel gastronómico de los participantes sea bajísimo, por lo menos el programa significa un progreso y difusión del cocinar con conciencia y armonía", opina.
Como dijimos, es difícil ponerse de acuerdo, incluso en una mesa chica y con un café de por medio. Hay muchas aristas a tener en cuenta y, lo que para algunos es bueno, para otros puede ser lo peor.
Un master chef
A José "Pepi" Tobal, de Raíz Restaurante, el programa le parece entretenido. "Es interesante que la gastronomía ocupe un lugar en un canal abierto, y creo que el nivel de los participantes es bueno. En teoría son personas que no tienen experiencia en el rubro, lo cual me parece difícil de creer en algunos casos. En cuanto a los jurados, me parecen que están bien por más que sobreactúen sus personajes", agrega.
Sobre si el programa realmente formará a un "master chef" todo terreno, a Tobal le parece que no. "Hay que tener en cuenta que es un programa de televisión, no más que eso", dice. A Emiliano Toledo , chef ejecutivo del hotel Sheraton, le parece lo mismo, o peor: "Las pruebas son patéticas y de ninguna manera son para encontrar a un verdadero cocinero", asegura.
Toledo (último ganador del Torneo Nacional de Chefs), recupera una anécdota para graficar su postura: "En uno de los programas que vi uno de los participantes tenía una placa con comida en el piso y aun así siguió participando y no fue expulsado. Ahí te das cuenta que nivelan para abajo, un cocinero o un chef no sólo debe saber cocinar y manejar las técnicas culinarias, sino también de cuidado de los alimentos y muchas cosas más".
Martín Paruccia no entiende bien el criterio de evaluación. "Un día a un participante le pedían que se modernizara en la presentación de un plato y al otro participante le decían que no quiera ser \'gourmet\'. Hay pruebas de técnicas complejas pero los chicos que participan son amateurs. La verdad, no tiene lógica a veces este formato".
Colmenarejo también es apático con el programa y tampoco cree que tengamos un nuevo master chef nacional: "El que gane el programa habrá ganado solamente un reality. Será un chef mediático, pero no creo que salga un gran cocinero de allí", sentencia el sommelier, sobre el final de esta charla.
Como conclusión podemos advertir que más allá de estar o no de acuerdo con el formato televisivo, lo importante es que el tema central de un horario importante de la TV abierta es la cocina, y eso siempre viene bien para el rubro. Que esté en tapete, y se hable y se discuta del tema, es importante y suma su grano de arena en busca de una mejor calidad en la gastronomía nacional.
Para ver
Masterchef. Domingos, a las 22, por Teleocho. Conduce Mariano Peluffo. Jurado: Donato de Santis, Christophe Krywonis y Germán Martitegui.