Mamás empoderadas: el texto de Maria Julia Oliván sobre las batallas diarias con su hijo
El pequeño tiene un trastorno en la comunicación y el lenguaje que lo involucraría dentro de la condición del espectro de autista.
"Nunca lo conté, pero Antonio tiene un trastorno en la comunicación y el lenguaje que lo involucraría dentro de la condición del espectro de autista. Antonio no tiene un diagnóstico fijo porque hay que esperar hasta que tenga tres años y pico, cuatro", contó Maria Julia Oliván tiempo atrás y recientemente compartió un texto en su cuenta de Instagram que relata cómo son las pequeñas batallas diarias que pelea junto a su hijo."Gracias a mirar el video que encontró mi amor Ariel Slatam, y al trabajo que venimos haciendo en TO con Sonia Reijenstein y con la lic Ceci Alais, hoy después de un año de no probar una sola fruta, Antonio volvió a su primer amor... las naranjas", comenzó. "Los chicos neurotípicos muchas veces tampoco comen frutas pero, para las mamás de nenes que pueden estar en el espectro #tea o #cea (para mí es #CEA) lograr que nuestros nenes no hagan rígidas sus costumbres alimenticias es un desafío constante… un camino muchas veces complicado porque todo para nosotras se presenta como una batalla a ganarle al cansancio o al desánimo o a la maldita burocracia que tantas veces nos hace llorar", siguió. "Muchas cosas nos cuestan el doble de trabajo y el futuro de nuestros hijitos depende en gran parte de nuestra capacidad de darle batalla -sin caer- al desafío que tenemos por delante. Con nuestra fe en alto con la mirada en nuestros hijos porque nosotras no podemos darnos el lujo de estar en otra, de boludear y no prestarle atención a los nenes porque en eso nos va el todo", sumó. "Con todo eso, vamos en nuestra crianza compartida con terapias y gente luminosa que se nos cruza en el camino y nos da fuerza y nos entiende y nos anima como me pasó a mí con Alexia Rattazzi y también con mi amiga Eva Garcia Roseti entre muchísima gente… Ustedes dirán ¿tanto lío porque el nene comió una naranja? Y sí… para mí ésta es una de las mil batallas diarias que me empecino en ganar. Y las quiero ganar todas… ya me conocen. Y ahora cuando lo duerma le voy a decir al oído lo mismo que todos los días; los que no hace caso ni come frutas también. Le voy a decir 'estoy muy orgullosa de vos mi amor porque estás logrando todo lo que te proponés'. Él se ríe, me mira fijo, y me pone la oreja cerca de la cara para que le dé un beso. ¿Qué quieren que les diga? ¿Hay un programa mejor que éste? Creo que no", finalizó.