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Mad Men: un tipo de época

Este domingo regresa “Mad Men” y la quinta temporada es un acontecimiento televisivo, por la calidad de la serie y por el perfil de su personaje principal. Pero ¿quién es Don Draper?

23 de marzo de 2012 a las 06:34 p. m.
Mad Men: un tipo de época
Jon Hamm interpreta a Don Draper en 'Mad Men'.

Después de un año de ausencia, hoy es el día D. El día Don Draper. Se estrena en Estados Unidos (en Argentina, se espera su estreno por HBO en mayo)la postergada quinta temporada de Mad Men, la serie dramática que hace estragos en las críticas, entregas de premios y espectadores. La serie que el canal de cable AMC banca aunque no tenga el rating esperado (de hecho, pagan Mad Men con el éxito que les reditúa The Walking Dead). La serie sobre el mundo de la publicidad en la Nueva York de mitad del siglo XX, sobre el consumo y la realidad política de esa época, sobre sus personajes y cómo atraviesan el paso de 1950 a 1960. Más allá del glamour de su estética, de la moda, o de sus elegantes guiones, es sobre todo la serie de Don Draper, su protagonista, el personaje de ficción que se hizo célebre fumando y tomando scotch.

Sin ánimos de hacer spoilers, en el último capítulo de la cuarta temporada, con mirada de galán enamorado, Draper (divorciado, con hijos y dejando una estela de mujeres con el corazón roto) le dice a su flamante novia, en un arrebato romántico: "Me siento muy bien con vos, me siento yo mismo". El episodio de llama "Tomorrowland", como el parque temático de Disneylandia, y deja picando la expectativa para esta nueva temporada. ¿Cómo será el futuro para el personaje? ¿La flamante agencia logrará despegar? ¿Sabremos finalmente quién es Draper, qué quiere, adónde va? La respuesta a esa pregunta es quizá la gran zanahoria del show.

Quién es DonEl personaje de Draper, según contó en más de una ocasión el autor de Mad Men, Matthew Weiner (también creador de Los Soprano) está inspirado en un hombre real, Draper Daniels, ejecutivo de cuentas de la agencia Leo Burnett, que pasó a la historia de la publicidad cuando cerró la primera gran cuenta con Marlboro. Nacido en una humilde familia de cuáqueros, Draper Daniels llegó a ser el publicista mejor pago de EE.UU. Un ejemplo del self made man que tanto adoran los estadounidenses.

Con ese perfil, Weiner creó un personaje intrigante. En la superficie es un hombre exitoso, carismático, seguro y arrogante. Combinó en él la estampa de actores de la era dorada de Hollywood, como Cary Grant o Gary Cooper; lo nutrió con la densidad de un personaje literario; lo vistió como un elegante modelo de publicidad; y le añadió un pasado turbio debajo de la alfombra. En la historia, Don Draper se reinventó, logró ser exactamente lo que quería ser. Aunque las fisuras de esa fachada se agrietan cada vez más. A fin de cuentas, en el video de apertura del programa, él siempre está cayendo cuesta abajo, en una imagen que algunos espectadores llegaron incluso a considerar predictiva (hay blogs enteros que especulan con que al final de la serie, él se suicida). Esa imagen emblemática fue reproducida en los afiches de promoción de la nueva temporada, y generó toda una polémica porque algunos vieron en la imagen un recuerdo de mal gusto del 9/11.

El personaje (no el actor, el personaje) es por eso imagen de marcas premium como Mercedes Benz o Jaeger-LeCoultre. Inspiró toda una serie de colecciones de moda que volvieron a instalar el estilo de la década de 1960 en sus diseños. Recordó la estampa intrigante de los actores de la década de 1940 y las construcciones detalladas de los personajes de las novelas decimonónicas. Todo, sin ser un tipo que despierta empatía. Porque no es un patán, aunque por momentos lo parece. No es un héroe, aunque simula serlo. Esa tensión entre ser y parecer sigue siendo la cuerda que mueve a Draper en cada capítulo.

Quién es JonJon Hamm, como tantos otros aspirantes a actores, llegó a Los Angeles con un par de dólares en el bolsillo, esperando su oportunidad. Pero pasaron 15 largos años para que llegara. En ese tiempo, hizo bolos y secundarios en cientos de proyectos menores, hasta que un día llegó a la audición para una nueva serie de TV ambientada en la década de 1950. No fue un hallazgo mágico, no se hizo la luz en el set cuando entró. Hamm debió ir siete veces al casting, a lo largo de varias semanas, hasta que los convenció de que él podría ser Draper.

A la creación del personaje de Weiner, Hamm le otorgó esa cara que puede transformar una mueca de hombre exitoso en un semblante que trasluce la perturbación más oscura. Le otorgó el perfil de galán autosuficiente, de winner parco y confiado. Y le dio la pinta, claro. En una entrevista de la revista Esquire, el periodista Tom Chiarella lo describe así: "Hamm trata su belleza de la misma manera que tratás a tu sweater preferido: se la deja puesta sin pensar en ella. La tira en la silla al lado de la cama por la noche, sabiendo dónde estará en la mañana". Preciso.

En su vida real, tiene poco en común con su personaje, apenas el hecho de que ambos son huérfanos. Por lo demás, fue profesor de literatura en la secundaria antes de ser actor, está en pareja hace años con una guionista, no fuma, sonríe a todas las cámaras, juega al golf, disfruta de la música country, es fan de Los Simpson, tiene cuatro águilas como mascotas y ningún hijo hasta ahora. Tras el éxito de la serie, se lo vio en varias películas y TV. Incluso en registros tan distintos como la comedia y la comedia física, su talento supera su aspecto de galán (Damas en guerra, 30 rock, Friends with kids).

Ahora, además de volver a ponerse en los trajes de tres botones de Draper, deberá llevar a su personaje a una nueva era, revelar el costado humano que lo perturba y demostrar qué más tiene para contar Don Draper. Además, el segundo episodio de Mad Men es su debut como director. Habrá que verlo. Hasta ahora, no se filtró ningún dato de esta temporada, aunque la presentación oficial de los actores fue en la ceremonia de apertura de la bolsa de Nueva York . ¿Un guiño al futuro?

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