El control diario
Luego de posicionarse los sábados por la noche, Zapping tendrá su versión diaria, de lunes a viernes a las 14.15. “El Pelado” López habla del desafío que arranca el miércoles.
La televisión que se mira a sí misma, se analiza y se banaliza, se critica, se fagocita, se regocija con sus propias miserias y sus grandes aciertos. La televisión se envuelve en su propio ser y en su propia sinrazón de ser. Eso es Zapping, y eso es Televisión Registrada, RSM, Bendita TV, Demoliendo teles, Nosotros también nos equivocamos, 6, 7, 8, De lo nuestro lo peor y hasta Duro de domar, más político que antes.La tele se envuelve en sí misma. Y los programas que citan programas terminan citando programas que citan programas hasta el cansancio. Hasta el punto de que el televidente ya no sabe qué canal ve, en esa superposición de logos que parecen taparse hasta el infinito. ¿Cuál fue el furcio original? ¿Cuál fue el video que dio origen a todo un informe? Quién lo sabe. En algún punto de la cadena el control remoto dejó de estar en manos del televidente y quedó a merced de estos programas que hacen su recorrido caprichoso –y divertido, por qué no– por la pantalla chica. Todos caen en lo mismo, y la idea es cómo mostrarlo. En ese contexto, hace tres años nació Zapping, para llegar a competir con el clásico de clásicos, Televisión Registrada, que comenzó a mutar sus registros con un marcado sesgo político. Y lo que parecía una pelea difícil o imposible, en poco tiempo se convirtió en un hecho: el programa que conducía el hasta entonces "Pelado de CQC" y Julieta Prandi se quedó con el trono, funciona de maravillas, rinde en el rating y ahora se prepara para crecer.Desde esta semana, Zapping irá en formato diario sin perder su edición de sábados por Teleocho. A la tarde la coparon las extensiones de ShowMatch y los programas de chimentos, y los culebrones hace tiempo que no responden con el mismo interés en la audiencia. Los programas de entretenimientos tienen sus propias ficciones a seguir, con peleas, traiciones, ridiculeces, bailes y sentencias.Guillermo López vive este momento con nervios, pero con relativa calma. "Tomo esto como un reconocimiento más a Zapping del sábado, porque el canal ahora apuesta a llevarlo a un producto diario", dice, mientras agrega que es un paso más en su carrera que quiere llevar poco a poco. ¿Imaginaste esto hace tres años? No. "Siempre quisimos hacer lo mejor posible, pero el producto ha superado las expectativas de todos, tanto nosotros los que conducimos como la productora o los que trabajan detrás".El programa ha logrado diferenciarse del resto; funciona muy bien López junto a Julieta Prandi y tiene una identidad propia en sus informes. "La edición de los productos de Cuatro Cabezas siempre significa un bonus track. La producción realmente labura un montón, desde los chicos que están horas y horas viendo tele y los productores para que Zapping sea lo que es. Y con Julieta, la buena química se transmite", agrega.–¿Te considerás un vicioso de la TV? ¿Sos de los que no puede dejar de verla?–Miro mucho, pero tengo tanto laburo que no veo tanta como quisiera. Tengo la suerte de ver todo el sábado en el programa, y en la semana cuando vamos preparando los informes. Hay cosas que me las entero por Zapping, hasta en vivo.–Un programa diario significa toda una dinámica distinta a la que llevabas.
–Tiene otro vértigo, vamos a estar corriendo cada día. Hasta ahora veníamos con un formato más relajado, pero estamos muy confiados en la producción, en el equipo que hemos armado y que hace tres años venimos trabajando juntos.–¿Cómo ves esta tele tan atomizada, en la que todo gira en torno a lo mismo?–Tengo la teoría de que hay programas que no giran en torno a lo mismo, como CQC, que tiene su formato, su estilo, sus notas y es fiel a su historia de programa. Pero es cierto, en este momento el programa de Tinelli está muy fuerte y genera mucho rebote en todos lados. A todo el mundo le rinde y lo utiliza. En el caso nuestro, además de utilizar lo que nos sirva para mostrar en la edición, usamos otras cosas de la tele.Energía plena–Vas a competir con un anexo de "ShowMatch". –Cuando empezamos los sábados tratamos de perder la menor cantidad de energías en mirar al costado, y competíamos con un programa ya instalado, con 10 años de trayectoria, como líder en su género. Ahora vamos a hacer lo mismo, a poner energías en el programa diario y apostar a que a la gente le guste.–Como televidente, ¿qué te genera un programa como "6, 7, 8"?–No lo veo, en general. Algunas cosas que vi me parecía que tenían como demasiada orientación hacia algún lugar determinado.–Te referías a "TVR", que tuvo un vuelco muy fuerte hacia lo político. ¿Te preocupa que "Zapping" se vaya hacia un lado que no te cope?–Confío en el criterio de Cuatro Cabezas. Cuando hay que tocar alguna situación que tiene que ver con lo político, en Zapping se toca, pero está más apoyado en lo que pasa en la tele y en el espectáculo. Estoy muy relajado en eso, no me preocupa.–El paso del movilero al conductor se dio naturalmente. ¿Hacia dónde vas ahora?–Cuando empezó Zapping era un paso que sabía que se iba a dar, el de la conducción. Me parece más sano ir disfrutando de lo que va sucediendo. Desde que entré en 2002 a CQC, todo ha superado las expectativas. Es otro paso, si esto es algo que va hacia algo cada vez mejor espero que me sorprenda más que estar esperando que suceda. –Hasta ahora seguís bajo el ala de Cuatro Cabezas. ¿Fantaseás con proyectos personales?–Tengo, claro. Hago radio hace muchos años. Y sí, me gustaría hacer algo en teatro, como una síntesis de mi trabajo en tele y radio. Me gustaría un unipersonal, porque también soy actor, pero es un proyecto personal que tampoco tiene urgencias. Ahora no tengo mucho tiempo para hacerlo.Zapping diarioZapping se verá desde el miércoles, de lunes a viernes a las 14.15, por Teleocho. Habrá secciones como "Ver para creer"; "El duelo del día"; "TV de la buena"; "El zapping nuestro de cada día"; "La mejor TV del mundo"; "Minuto de oro". Con Guillermo López y Julieta Prandi. Colaborarán Guillermo "Fierita" Catalano, el actor Carlos Sturze y el comediante de stand up Diego Wainstein.