El Bailando kitsch
Carmen Barbieri volvió al certamen de baile con "lolas" nuevas y Ricardo Fort ya encontró el amor.
Lo que sucede en Bailando por un sueño es, la mayor parte de las veces, difíci de contar. No hay crónica que soporte tanta situación inverosímil y es un hecho que en el "culebrón Fort" los personajes cambian de rol al mismo ritmo que el rating: minuto a minuto.
Pero vamos por partes. En el arranque del show, Marce le dio la bienvenida a Carmen Barbieri, quien se había ausentado por unos días para someterse a una cirugía de agrandamiento de senos (operarse las lolas, bah). La operación resultó todo un éxito y la vedette y empresaria no tuvo mejor idea que alentar al conductor del programa para que "verificara" si estaba todo correcto. Marce vaciló un poco, pero al final después de un breve testeo, la felicitó por sus nuevas adquisiciones.
Tras cartón, Ricardo Fort anunció el fin de su búsqueda amorosa. El chocolatero había lanzado hace un par de semanas algo parecido a un “casting” para conseguir novia, al cual se había presentado un espectro de chicas de lo más variado.
Pero las "preseleccionadas" habían sido dos. La primera de ellas, Erica, ya había largado con su plan de lookeo a lo Fort, tintura rubia y agrandamiento de busto mediante. Al parecer, Erica lo dejó flechado porque el magnate anunció el fin del casting y cerró el momento con un apasionado beso frente a las cámaras del Bailando.
También aclaró que la segunda seleccionada ganó un contrato para Fortuna II y que el concurso sigue bajo el formato "Yo quiero ser la chica Fort". ¿Será para tener una suplente?.
Hay que decirlo, si el gran Pedro Almodóvar siguiera las alternativas del programa, a estas alturas se sentiría un un recién nacido, porque el Bailando da para todo.