10 cosas que podrían pasar si Tinelli deja la tele
La posibilidad del conductor de presidir la AFA abre interrogantes sobre el futuro mediático de Marcelo Tinelli. ¿Qué puede pasar?
La presidencia de la AFA le llegaría como anillo al dedo a Marcelo Tinelli, porque sigue siendo líder pero de una televisión abierta que cada vez más rápido necesita reinventarse. Hoy, sus 20 puntos de rating promedio están muy lejos de los 30 y más que supo cosechar con el mismo ShowMatch, y con el repetido "Bailando por un sueño".
Si bien para ganar la presidencia de la Asociación del Fútbol Argentino tiene que moverse en aguas turbulentas con algo más complicado que un jurado y participantes con intereses mediáticos, rumores hay varios... hasta que Marley sería el reemplazo elegido por Marcelo frente a las cámaras desde 2016.
Además, un tuit de Tinelli dirigido hacia el canal en el que está alojado desde 2006 abrió el interrogante otra vez: o está en plan duro de negociación para seguir, o tiene otros planes para sí mismo el año entrante.
¿Qué pasaría si Marcelo Tinelli deja la televisión? Aquí, 10 cosas que podrían suceder.
- Nada. Ya estuvo ausente un año, luego de una frustrada negociación con el canal. Aunque parecía que se venía el mundo abajo para muchos, nada cambió. Al fin y al cabo, es sólo un programa de entretenimientos que sigue funcionando con bastante éxito pero que no le cambia la vida a nadie.
- Menos figuritas. El año en que Tinelli no estuvo presente en la pantalla, disminuyó notablemente el número de mediáticos aparecidos en la televisión. Es, a fin de cuentas, la usina mayor de personajes impresentables... y los que no aparecen allí son convocados rápidamente para explotarlos el tiempo que duren.
- Más ficción, pero ¿qué ficción? Hace un par de años que la ficción argentina está en una pendiente. Utiliza temáticas repetidas, formatos conocidos, actores vistos hasta en la sopa, pocas ideas nuevas (Graduados fue la última). Tanto la tira costumbrista "marca Suar" como la novela más tradicional "marca Estevanez" no están pasando por su mejor momento, y por eso ganaron espacio las extranjeras (turcas o brasileñas). Sería una buena ocasión para repensar, a partir de los guiones, el contenido.
- Renovación. Es improbable, pero la ausencia de Tinelli después de un cuarto de siglo podría dar lugar a nuevas figuras en una tele que ya se ha vuelto una (mala) copia de sí misma. Hasta ahora pasaron algunos intentos muy esporádicos, en general con formatos importados y sin nada que haga una diferencia.
- Reemplazo. En contra de la idea de cambio se ubica la posibilidad de que Marley sea el elegido por Marcelo Tinelli para ocupar su lugar en la pantalla. Podrá darle su impronta a ShowMatch: en vez de un conductor más libidinoso y al borde del doble sentido será más torpe y familiero, pero lo que se dice cambio... no habrá. El que perdería es Telefe, que se quedaría sin su número 1, mientras al "Chino" Leunis aún le falta camino por recorrer.
- ¿¡Qué vuelvan!? Cada tanto, Nicolás Repetto y Julián Weich reaparecen en la tele, y la salida de Tinelli podría generar espacios nuevos para los operativos retornos. Más difícil será intentar que regrese Mario Pergolini, cada vez más alejado detrás de cámaras y micrófonos y más metido en la producción.
- Humor. El "Bailando por un sueño" alterna pinceladas humorísticas entre los escandaletes repetidos y los momentos de baile. La salida del conductor de ShowMatch podría volver a darle chances a ciclos bien consolidados como Sin codificar, que retomaron el espíritu del primer VideoMatch.
- Vertical y no horizontal. La televisión argentina está acostumbrada a una producción horizontal (productos que van de lunes a viernes), y no vertical (entregas de un día a la semana) como en otros países. El formato de la tira o de la telenovela, como de los programas que van toda la semana, ya no funcionan igual que antes. Esa decisión depende de varios factores: la escasez de ideas, por un lado, y aprovechar lo que funciona y exprimirlo, por el otro. Además es más caro hacer cinco unitarios que una tira.
- Alianzas. La producción de unitarios en alianzas estratégicas con señales de cable, como el caso de Signos, Historia de un clan, Aliados o Entre caníbales, es una salida interesante para que las productoras puedan realizar proyectos más ambiciosos en cuanto a inversión y con proyección a Latinoamérica. El espacio sin Tinelli podría motivar a los que conducen los canales a aceitar esos mecanismos para tener una mejor ficción (o documental, o hasta entretenimientos).
- Nada. Otra vez, si Tinelli deja la conducción no va a pasar mucho. Y sería curioso que el mismo año en que Mario Pergolini dejará el micrófono, quien fuera su archienemigo, él también dé un paso al costado.