“Somos melómanos incurables”
La banda local Smoke Sellers editó su primer disco en físico y se siente con capacidad de shockear en cualquier lugar del planeta.
Smoke Sellers es una banda cordobesa de rock fuerte y psicodélico que, tras postear un par de discos en Facebook, llegó a su primera edición en físico. La cosa es nada concesiva y algo purista, en el sentido de que no hay voluntad de apartarse de un eje de levitación mediante letras en inglés y un pendular sonido setentoso (no setentista) que no dialoga con la música que escuchan todos. El título de la obra: Music don\'t leave me alone with my head. Los responsables: Chalo Sellers (guitarra y voz), Martín Sellers (batería), Ferry Sellers (guitarra) y Chuave Sellers (bajo).
El primero de los enumerados es el que contesta las preguntas. Pinta como el líder. Chalo Sellers: "Los dos discos virtuales que sacamos, uno en 2009 y otro en 2011, sirvieron como una suerte de carta de presentación. Fue sembrar para cosechar. La virtualidad nos sirvió para llegar a más gente desde un comienzo. Gracias a eso, y sin contactos en la industria, sólo con nuestra música logramos que un sello se interesara y nos editara en físico".
"Formamos una banda ultra trabajadora, en el sentido de que nos movemos todo el tiempo. Si no es haciendo videos, es grabando y produciendo discos; hacemos que la rueda gire y si no gira, la empujamos. En cuatro años de banda ya editamos tres discos. Pensamos seguir manteniendo ese ritmo", añade el músico, quien pasa a interpretar si Smoke Sellers es una rara avis en el rock cordobés o se consideran parte de una escena. "Lo bueno de la movida de Córdoba es que no hay un sonido característico como pasa en otras ciudades como La Plata _dice_, que a los 30 segundos de una canción te das cuenta que provienen de ahí. Acá hay de todo y para todos. Sonoramente, no nos parecemos a ninguna banda de Córdoba porque ninguna banda se parece con ninguna, algo que me parece buenísimo. Eso es lo que, en un futuro, puede hacer la diferencia entre otras movidas de nuestro país. Sólo falta que los radares apunten hacia acá.
El caso de Smoke Sellers resulta interesante porque en él hay una delgada línea entre el hard rock alucinógeno y una banda de garage que punkea sin más. ¿Cómo la ve Chalo? "Somos una banda de melómanos crónicos incurables, absorbemos música como esponjas _contesta_. Todo lo que escuchamos nos puede servir subconscientemente a lo que somos como músicos, nos gusta mucho el proto metal, ese período de fines de los ‘60, comienzo de los ‘70, donde la psicodelia se mezcló con el metal recién nacido. Fue un período muy poderoso y después, bueno, nos gustan muchas bandas y solistas puntuales como: T-Rex, Bowie, Kinks y un largo etcétera".
Sigue el violero y cantante: "Uno es lo que escucha, y de la mezcla de todas tus influencias va a salir tu propio sonido. El peor error de una banda es querer sonar moderna y seguir lo último que está de moda en UK o EE.UU., esa es la forma más rápida de que tu música envejezca. Cuando uno escucha Delay, el primer disco de Can que es de 1968, parece que se grabó ayer. Hacían lo que sentían, alejados de modas y de lo que sonaba en ese momento". -¿Les resulta imposible probar líricas en español? ¿Lo intentaron alguna vez?-Lo del inglés es una cuestión sonora, definitivamente. Si las letras fueran en castellano, las melodías de las canciones no serían las mismas. Cambiar seria forzar algo que me gusta así como está. Dylan dice algo muy interesante sobre eso: "Una canción es una experiencia, no hay necesidad de entender las palabras para entender la experiencia. Intentar entender el significado completo de las palabras puede destruir el sentimiento de la experiencia como un todo". A mí me encanta Gainsbourg, pero no sé nada de francés. Igual lo disfruto. Las canciones es mejor sentirlas que entenderlas.-¿Se ven exportables?-Sí, ¿por qué no? Podríamos tocar en cualquier lado.

