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Raro y encendido

Beady Eye llega a su segundo disco de la mano de la experimentación ambiental. De todos modos, “BE”, tal el título de la obra, no llega a ser subversiva.

03 de julio de 2013 a las 12:04 a. m.
Germán Arrascaeta
Raro y encendido
Chris Sharrock, Gem Archer, Liam Gallagher, Andy Bell y Jay Mehler. Los Beady Eye, de izquierda a derecha.

A Liam Gallagher todos le valoran sus talentos como vocalista y la forma en la que lleva el estrellato rockero, pero pocos le dan estatus de artista capaz de torcer un rumbo marcado. Quizás haya que repensar en algo este lugar común a partir de BE, segundo disco de su grupo post Oasis Beady Eye que cuenta con producción de Dave Sitek (el disco reseñando la semana pasada también lo había hecho él), de los neoyorquinos TV On The Radio.

Aquí, Liam y sus compañeros se permitieron tensar su expresión, llevarla a un terreno más "atmosférico", aunque el tránsito nunca adquiere estatus de subversivo. Entonces tenemos codas ambientales (se hacen oír en las baladas Soul love y Soon come tomorrow), caños para acentuar intros épicas (Flick of the power) y los habituales gestos revisionistas un tanto alejados de lo burdo. Para ejemplificar el último punto, Face the crowd sugiere Vespa y agitación mod, mientras que Shine a light invita a una celebración dionisíaca, lisérgica, setentista. Por esa edad dorada también serpentea la hermosa Second bite of the Apple, otra con estímulo de caños. Pero, a veces, la voluntad de cambio no alcanza para atenuar rasgos expresivos característicos.

Los clásicos giros del menor de los Gallagher están en la monumental Iz rite, donde Liam se permite estirar esa palabras que calan tan hondo desde su voz como "shine", "feel", "light" y "again". Y lo hace sobre una pieza pop tan categórica que, se supone, obligó a Sitek a no retocarla demasiado.

Ayer nomás, cuando se le consultaba a Liam sobre su hermano Noel y el solista que acaba de concebir, contestaba algo equivalente al despectivo "ahí está el muy cabrón, haciendo cancioncitas con su guitarra acústica". Bueno, esa boconada tiene ahora efecto boomerang, ya que BE busca la sutileza que el hermano mayor alcanzó con sus pájaros que vuelan alto (High Flying Birds). Basta escuchar la ya citadas Soul love y Soon come tomorrow, además del cierre Start anew, para certificar que las acústicas y la experimentación "de cámara" tuvieron preponderancia en el nuevo tracklist de Beady Eye.

La supuesta búsqueda de una redención artística de Liam, sin embargo, puede quedar eclipsada por un dato objetivo que abona la nada velada confrontación que mantiene que Noel. Está en la balada (otra más) Don\'t brother me (juego de palabras a partir de Don\'t bother me, que significa "no me molestes"), en el que la voz de Liam, en su versión más lennoniana dispara: "estoy harto de todas tus mentiras, maquinaciones y lloros".

¿Recogerá el guante Noel? Si es que quieren reunir Oasis para celebrar los 20 años de Definitely maybe, deberá hacer la vista gorda. Y si tal cosa no pasa, quedará margen para que reverbere este BE, una obra que quizás resulte irrelevante dado su contexto de rock & pop de edición permanente masterpieces. Aun así, permite intuir un futuro de envejecimiento respetable.

BECalificación: BuenoBeady EyeSony Music(2013)Precio sugerido: