"Puedo pilotearla"
Axel, el solista romántico del momento, cuenta cómo se lleva con la fama, a la que accedió después de "remarla mucho". El sábado canta en el Orfeo.
Axel sabe cómo manejar al entrevistador. Contestá la llamada y vuelve íntima la charla al instante. De cara a un Orfeo con promesa de asistencia multitudinaria (será el sábado, a las 21.30; las entradas van de $ 50 a $ 140), ofrece respuestas como si el interlocutor fuera un amigo de la vida. Y apenas se trata de un periodista que fue testigo de un ascenso meteórico. -¿Has logrado convertirte en un cantautor adorado?-Vivo un gran presente. Hay mucha gente que me ha visto remarla de a poquito por allí y hoy tengo un gran apoyo en toda Latinoamérica, España. Me he consolidado en muchos mercados. En el máximo censo de la radio más importante de España se impuso una canción mía, se agotaron 25 mil entradas en Ferro. En el Orfeo, se confirmó la fecha y a un mes del concierto ya se habían vendido dos mil entradas. Había pensado hacer una gira de 16 conciertos y terminé haciendo 26. Estoy agradecido, pero tengo ganas de seguir creciendo. -¿Cuál es tu especificidad? ¿Cómo fundamentarías tu buena estrella?-Es muy subjetivo, pero creo que la gente empezó a conectar con la persona. Por supuesto, uno tiene el deber de hacer buenas canciones y trata de hacerlas, pero no tiene la fórmula para acertar siempre. Es entonces cuando la persona entra a tallar. El haberla remado de abajo, el hecho de que hayas participado a la prensa de tus etapas de crecimiento. La gente conectó con eso, con el pibe de barrio que viene de abajo. Y que hace música porque le gusta y con responsabilidad. Saben que no hay ningún secreto, que soy un tipo transparente. Y está el concierto, en el que ofrezco dos horas de canciones, un ida y vuelta permanente con el público. -Me enteré que tenés un campo en Córdoba y que venís regularmente.-Sí, cerca de Alta Gracia. Y voy seguido para desconectar. Necesito desconectarme. Te cuento: una vez terminado el concierto de Ferro, manejé 10 horas para llegar allí y estar apenas siete, la mayoría de ellas durmiendo. No parece muy lógico el esfuerzo, pero yo necesito el aire serrano para abstraerme de todo. -¿Abstraerte de las presiones que trae consigo la fama?-No me quiero hacer el torturado porque no es así. A la situación, a la que me toca vivir a mí, la puedo pilotear. Tengo visitas en mi casa. Hoy tenía 15 chicas y pude saludarlas y charlar. Pero admito que hay veces que me gustaría que nadie me conozca. -Honestamente, cuando pienso en vos, se me viene a la mente la carrera de Diego Torres. -Y está bien la asociación. Yo cantaba temas suyos cuando empecé a cantar en bares, cuando yo tenía 14. Me gustaría lograr lo que logró Diego, pero también tengo como referencia a Alejandro Lerner. Solistas románticos que le prestan especial atención al gusto musical. En eso estoy.

