"Mis canciones son jocosas, irónicas, van muy bien con los argentinos"
El asturiano Melendi ofrece una aproximación a su cancionero, al que se lo compara con el de Ricardo Arjona por cierto arrojo literario. Esta noche, debuta en Córdoba presentado su disco “Lágrimas desordenadas”.
El cantautor español Melendi debuta esta noche en Córdoba tras varios meses de rotación caliente en nuestras FM. La buena acogida se debe tanto a la insistencia de su discográfica (Warner) como al hecho de que cultiva un modo compositivo arrojado desde un punto de vista lírico, que ha generado las condiciones para que cierto sector de la prensa tome el camino más corto y lo llame directamente "el Arjona español".
Pero si el pasado del guatemalteco dice que tocó a la gorra en la porteña calle Lavalle, el de este asturiano tiene la particularidad del estrellato temprano seguido de vida loca, con ineludible proceso de desintoxicación. Hoy, a sus 34 años, está de vuelta de todo y ejerce de súper estrella al punto de ser uno de los jurados en la versión ibérica del reality La Voz, con un nivel de protagonismo superior al de David Bisbal, por ejemplo. Es tan caliente lo que pasa con su participación en ese producto televisivo, que el mánager de Melendi sugiere no hablar del tema en la entrevista telefónica.
Pero si bien se intuye un futuro de popularidad, aquí está en foja cero. “Afrontar un concierto en un plaza que desconozco genera un nivel de misterio que le da encanto a la situación”, dice Melendi desde Andalucía, los pagos de donde proviene su mujer.
Y sigue: “Al aceptar el reto de intentar tener un poco más de presencia en Argentina, sabía que tenía que ir más allá de Buenos Aires. Es en ese marco que llego a tu ciudad. Es verdad, es un público sobre el que no tengo ni idea de si me ha escuchado mucho, poco o nada”.
“Empiezo de cero porque no conocen lo bueno, ni lo malo, ni nada; no hay sentencia previa, prejuicio. Es un folio en blanco. Y siempre se celebra tocar en sitios pequeños, verle la cara a la gente, ver sus reacciones. Es positivo”, completa este artista que, al igual que Julio Iglesias, tiene un pasado de futbolista frustrado. Iglesias fue arquero en divisiones menores del Real Madrid; Melendi intentó lo suyo en el Real Oviedo.
–¿Tus conciertos son multitudinarios en España?
–Sí, pero en este caso estoy consciente de que no estoy en España como también que el mercado argentino tiene muchas similitudes en cuanto al sentido del humor, una misma manera de reaccionar ante determinados estímulos. Mis canciones son jocosas, irónicas, van muy bien con el público argentino. Por eso es que voy con mucha expectativa.
–¿Estrella pop o cantautor testimonial?
–Estoy más del lado de Sabina y Serrat aunque hay que salvar las enormes distancias que hay entre ellos y yo. Soy un chaval que apenas lleva 15 años de carrera. Soy un cantautor, compongo todas mis canciones y tengo una propuesta trabajada en torno a cómo veo la vida, la sociedad. También tengo canciones fresa (sic) porque en un disco tiene que haber de todo. Humor, denuncia social… Un poco de todo. Analizando fríamente, igual, creo que soy un cantautor.
–¿Cómo te cae que te caractericen como el “Arjona español”?
–Tenemos una manera similar de imponer los textos de las canciones… Me gusta la gente que escribe bien y creo que Arjona tiene esa capacidad de comunicar con dos palabras una situación para la que otros necesitan una canción entera. Me enorgullece la comparación, no la tomo como algo peyorativo ni mucho menos. Cuando me preguntan por él, digo lo que te contesté a ti, que es un artista que admiro. Y al confesarlo siento inmediatamente que hay controversia. No sé qué es lo que ha pasado con él. Genera sentimientos encontrados. No creo que pase conmigo, aun cuando puede haber gente a la que mi música no le emocione.
–Más allá de eso, ¿cuál es dato polémico de tu arte?
–Generó controversia mi quinto disco (Curiosa la cara de tu padre), que es una retrospectiva de mis años más jóvenes, en los que se agravó un problema con el que ya venía desde muy pequeño. A mis 14 años encontré la fama repentina y todo se volvió un poco loco en mi vida. Pasé por un proceso de recuperación, al que he culminado contando sus detalles en un disco. Un disco que me vacío muchísimo por dentro, porque en él filtré pequeños complejos míos y frustraciones que me han llevado a tener ese problema. Así, cuando termino el quinto disco y me pongo a componer el siguiente, me sentí un poco vacío, me puse a pensar “ahora de qué hablo, si ya lo he contado todo”. Me largué a componer, salieron cosas más limpias, no tan cargadas, no influenciadas por otro tipo de cosas sombrías.
–¿Sos prolífico, interactuás con tu guitarra todos los días?
–Todos los días, pero con los modos de un ave nocturna que se activa a partir de las 21. Es a esa hora que me pongo con la guitarra o con el piano. La mayoría de los días, para ser sincero, no sale nada. Por eso hay que ser constante, para llamar a la inspiración. Que la inspiración te pille trabajando, esa es la idea.
–Tu último disco, “Lágrimas desordenadas”, ¿reacciona contra algo?
–Reacciona contra nada y reacciona contra todo. Siempre he tenido una parte conservadora, de preguntarme para qué cambiar si he logrado que mis canciones tengan una parte con la que cierta gente no se siente cómoda. Por dejar de hablar de ciertas cosas, esa animosidad en mi contra no desaparecerá. Entonces, insisto, ¿para qué cambiar? Por eso hablo si vueltas de abusos infantiles, de las ironías de la vida, me permito la denuncia social y, como te decía antes, dejo lugar para las canciones fresa.
El showMelendi en Espacio Quality (Av. Cruz Roja 200). Martes a las 21. El ascendente cantante español presenta Lágrimas desordenadas. Anticipadas desde en puntos de venta de Autoentrada en los shoppings de la ciudad.

