Miradas opuestas a "5", el nuevo disco de Vicentico
Dos opiniones contrapuestas sobre el nuevo material del excantante de los Fabulosos Cadillacs.
A favor: En la buena senda
Por Daniel Santos
Hace mucho tiempo que Vicentico se mantiene en la cima. No es el más popular ni llenará estadios, pero ha demostrado suficiente fortaleza en sus cinco trabajos solistas para ser considerado uno de los más grandes y convincentes del pop y rock nacional.
Vicentico 5 es una pieza más en el eslabón de la cadena evolutiva de su carrera –con una reunión apresurada de Los Fabulosos Cadillacs en el medio–. Vicentico solo es tanto o quizás más que Vicentico montado en un fabuloso Cadillac.
El disco tiene, como siempre, un equilibrio perfecto entre hits radioamigables, temas un poco más oscuros (aunque se extrañan por momentos esos climas tensos de Los Rayos y Los Pájaros), canciones más románticas y algunas versiones de clásicos, como No te apartes de mí, de Roberto Carlos, con guitarrita sensible y el coro de Valeria Bertucelli, la actriz y pareja de Vicentico, que se animó a jugar con él.
Son pocos los artistas que pueden versionar temas de Xuxa (Esto de quererte) o ABBA (Sólo hay un ganador) y salir bien parados en el intento, aunque hay que reconocer que no es allí donde está el mejor Vicentico.
Su trabajo como compositor y arreglador le alcanza y sobra para sostenerse sin echar mano a nada más. Quizás Vicentico 5 sea el más romántico de todos sus trabajos, y es el de menos matices, pero así y todo se puede ver en casi una docena de canciones una gran pluma y enorme sensibilidad para componer.
En marzo, Vicentico vendrá a mostrar su quinto álbum en solitario al Orfeo, donde podrá refrendar los pergaminos obtenidos a fuerza de pequeñas obras maestras.
En contra: El enamorado cruel
Por Germán Arrascaetta, en Twitter @gron
Vicentico siempre fue un artista desafiante. Y no sólo al comando de Los Fabulosos Cadillacs sino también cuando empezó a desarrollar su proyecto solista: su aproximación al pop melódico, su explícita reivindicación a los entretenedores románticos en las entrevistas, en su momento significó un patadón ahí para el seguidor promedio de la banda más influyente del alguna vez denominado rock latino. Obvio, fiel a su instinto, Vicentico desoyó a los fundamentalistas y se convirtió en artista ATP con absoluta naturalidad, aunque siempre, de disco a disco, se las ingenió para ofrecer un valor agregado, un detalle que distinga a la nueva obra en relación a sus precedentes. Eso hasta el más reciente 5, donde reincide con Cachorro López como productor y repite gestos propios de la factoría del ex Abuelos de la Nada. Es la primera vez que Vicentico no se sale de las zonas cómodas, lo que en este caso redunda en la edición de una suerte de segunda parte de Sólo un momento, aunque con menos material inédito. Nada grave, por cierto. Sí lo es cómo ventila Vicentico su plenitud amorosa. Porque si bien en 5 se oyen referencias a todas las posibilidades de la vida en pareja, se destaca la que la alude casi de modo manifiesto al matrimonio.
Un diamante, por ejemplo, suena a pura reivindicación de la monogamia. "Será lo mismo siempre, peleando por tenerte, y así volvemos a empezar", se le oye en esa pieza. Y está la tapa, donde se ve a la mano izquierda de Vicentico mostrando la alianza y un tatuaje con el nombre "Valeria", además de la misma Bertucelli participando en versiones de No te apartes de mí (de Roberto Carlos) y Esto de quererte (popularizada por Xuxa). En tiempos en los que impera lo inestable, este strip tease amoroso toca tangencialmente la crueldad.

