Miley hizo delirar a Buenos Aires: las fotos de su osado show y sus mensajes tras terminar el recital
La polémica cantante trajo su estrafalario show a Geba, en el que dejó en claro que ya no es la tierna niña de Disney y que busca conquistar el mundo con sus canciones y su actitud.
Erotismo de cotillón, osos gigantes de peluche, drag queens, enanos, fantasía pop, carisma y una buena voz fueron los elementos que Miley Cyrus puso el viernes sobre la mesa ante miles de fans argentinos, que aguantaron la lluvia y el frío para volver satisfechos a sus casas.
La cantante estadounidense mostró su lado más guarro, provocativo, fiestero y carismático. Sin descubrir nada nuevo, la exintegrante de la factoría Disney marca diferencias con sus colegas generacionales, ya que prescinde del baile, porque prefiere cantar en vivo, y casi no usa pistas, como sí ocurrió en los conciertos de Britney Spears, Kate Perry, Lady Gaga y Beyonce en Argentina.
Es imposible bailar lo que bailan estas artistas y cantar a la vez, por lo que Cyrus opta por traer un muy buen grupo de bailarinas, divertirse un rato, pero apostar todo a su voz, aun sin ser una vocalista privilegiada como Adele.
Por las venas de Cyrus corre sangre rocanrolera, pero para mantenerse viva en el mercado discográfico, en su último disco, Bangerz, decidió incursionar en el r&b, el hip hop y la electrónica. Y a eso le agregó una gran cuota de provocación erótica, que le trajo controversias en un país conservador como los Estados Unidos, pero para ella ese paso era necesario, necesitaba destruir el personaje que le había asignado en la adolescencia Hannah Montana.
Toda esa caja de sorpresas llegó el viernes a Geba, en Buenos Aires, donde la esperaban más de 15 mil espectadores, desde 10 a 25 años, para quienes Cyrus significa muchas cosas, al punto tal de copiar sus diferentes looks.
La estrella ingresó al escenario bajo un griterío infernal, vestida con una malla enteriza naranja con pintas blancas, y un chaleco de cordero naranja, con una gran bolsa debajo del brazo, de la cual iba extrayendo todo tipo de elementos. Saludó, cantó, sacó cotillón, máscaras, osos de peluches de su bolsa, todo mientras las fans gritaban. Incluso tomó un pene de goma y se lo frotó por la entrepierna y luego lo usó como si fuera un hombre.
Cyrus está festejando haberse alejado para siempre de las estructuras de Disney, y en esta fiesta les propone a sus fans un viaje de egresados de dos horas.
La raíz rockera y la mejor veta de la artista se vieron en las baladas como Adore You, Drive y la versión de My Darling, pero destacó especialmente el cover de Lucy in the sky with diamonds de los Beatles, que Cyrus grabó con Wayne Coyne, líder de los psicodélicos Flaming Lips. Por supuesto, no faltó el hit Wrecking ball, con Geba convertido en una enorme discoteca.
Con su enésimo cambio de vestuario, una camisa de jean en cuya espalda rezaba "It\'s Miley Bitch", la cantante arrancó con Party in the USA, el escenario volvió a rebalsar de cotillón de fiesta de casamiento y erótico, los bailarines se vistieron de gigantescos ositos de peluche y los fans argentinos gritaron y bailaron enloquecidos y satisfechos.

