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Luciano Supervielle no es un extraño

El consolidado Luciano Supervielle dice que “Réverie”, su nuevo disco, está hecho de una calculada espontaneidad. Y no reniega de la estética “bajofondera”.

24 de mayo de 2011 a las 06:19 p. m.
Luciano Supervielle no es un extraño
Luciano Supervielle, apurando un cafecito en un tradicional bar de Montevideo.

El uruguayo Luciano Supervielle es el miembro más inquieto de Bajofondo. De movida, es el primero que llega al segundo disco al margen del colectivo de músicos que lidera Gustavo Santaolalla, que hoy abraza cierta fe rioplatense que le permite desmarcarse del trillado rótulo "tango electrónico".Supervielle propone Réverie, una obra pensada para el vivo sin posibilidades de grabación posterior pero que, sin embargo, terminó envasada en un disco físico. Su contenido: música exquisita de ambas orillas del Plata aunque también miradas a Francia, Brasil y a un universo personal donde tallan Charly García, Zinedine Zidane, Los Estómagos.Del otro lado de la línea, el mismo Supervielle revela sus motivaciones. "Réverie es producto de un momento bien puntual, que fue cuando decido registrar algunos temas en la Zavala Muñiz, pequeña sala del Teatro Solís (Montevideo), pero sin la pretensión de hacer un disco. Hablo de un espacio divino y muy íntimo, como para 250 personas, en el cual se toca en centro y la gente se distribuye alrededor", detalla."Allí hicimos dos conciertos y surgieron ideas estimulantes. Produjimos cuatro shows más y entonces sí, decidimos grabar. Es un disco que tiene mucha espontaneidad. Quise rescatar ese momento particular, el de la grabación en vivo, para luego laburar en estudio eso y las ideas disparadas"; redondea.Supervielle agrega que el disco se llama Réverie porque ese vocablo francés refiere a la situación de "tener un pie en la realidad, en el mundo de la vigilia, y el otro en el mundo de los sueños. Este material tiene mucho de ese contoneo".–¿Tiene este disco una reacción al estándar de Bajofondo?–En realidad, es un disco muy "bajofondero". En el texto de Alberto Lopetegui, que está en el booklet, planteo que este disco es más Bajofondo que tanguero. Que quiero decir con esto, que así como mi primer disco estuvo basado en Piazzolla, éste remite a otras cosas. Música clásica, rock de los ochentas del Río de la Plata, rock de los sesentas de Francia… Aparecen otras influencias pero desde la visión de Bajofondo. Nosotros, a lo largo de todos estos años que venimos tocando juntos, hemos adquirido cierto estilo, maneras de arreglar, gestos musicales. Es mi visión, pero tengo en claro que cada cual lo recibe a su manera.Ahora que el disco salió, lo reinterpretás según lo que la gente te manifieste.–Exaltás a Charly, a Legiao Urbana, a Felisberto Hernández. ¿Te considerás un difusor regional o más universalista?–Más que abrazar la voluntad de ser regional o global, quiero que el disco tenga mi personalidad. Además de lo que enumeraste, hay un título en inglés Toco wood, una canción en francés… Se trata de indagar en mi espectro cultural. Con Bajofondo tratamos de realzar la cultura del Río de la Plata. Es algo que acompaña a Santaolalla desde que empezó a hacer música. Es en ese sentido que el disco es muy Bajofondo.–¿A todo lo que hacés lo pasás por el tamiz Santaolalla?–Gustavo es un consejero con talento increíble para meterse en tu visión artística. El celebra el poder laburar con un espectro ecléctico de artistas, siempre con la idea de captar su esencia y potenciarlos. En el proceso de realización de este disco (composición, grabación en vivo, grabación en estudio y mezcla), hay una interacción entre Gustavo y yo. Si hubiera hecho este disco solo, no hubiera alcanzado este resultado.–¿Cómo representar este disco en gira?–Recreando la mística de los shows en la sala Zavala Muñiz. Pero por sobre todo, quiero que con Réverie pase lo mismo que el primer disco: que suene un montón, que inspire a otros artistas. Tengo esperanzas de que es posible.El disco: Sutil despedida del cliséPor Pablo LeitesEl nombre de Luciano Supervielle sugiere, a ambos márgenes del río, una trayectoria extensa y afiatada. Por su trabajo como miembro de Bajofondo o sus producciones en dos buenos discos de Jorge Drexler (Frontera y Sea), el tipo transmite una sensación que desmiente sus 34 años y sus apenas dos discos como band leader. El segundo de ellos, el flamante Réverie, es el que nos ocupa.Prácticamente con el mismo grupo de músicos de su disco debut (Javier Casalla, Gabriel Casacuberta, Juan Campodónico, Martín Ferrés y Martín Ibarburu) y con la mezcla de Gustavo Santaolalla, este uruguayo nacido en París sorprende sacándose de encima dos motes pesados, dos lastres que son un anacronismo: el tango electrónico y el culto al sampleo que todavía manda en aventuras que alguna vez tuvieron puntos en común, como Gotan Project.Se llama Réverie, ensueño en francés, pero bien podría titularse "no necesariamente tango". Las actuales inquietudes de Supervielle pasan por explorar su instrumento, un piano que por momentos remite melódicamente al Michel Petrucciani más lúdico (Carroussel, Bon ap!, Real y mágico o Zizou) y no tanto al imaginario Piazzolliano del debut, ese que se mezclaba con hip hop y bases al palo.¿Más clásico? Es posible, aunque Réverie no desdeña los guiños a berretines de su gestor: la versión en francés de No soy un extraño, de Charly García y en clave de 2 x 4 es bastante más que un homenaje; lo mismo que Indios, el tema de Legiao Urbana que tiene a la ascendente Luisa Pereira y al mismísimo Dado Villa-Lobos, guitarrista original de la banda brasileña. Está también el cover de Gritar, de Los Estómagos, como seña particular del primer rock uruguayo post dictadura. Un muy buen disco que no (se) permite caer en sopores de ningún tipo.