La sensibilidad de los robots
El dúo Daft Punk fue elegido para componer la banda sonora de "Tron, el legado" por su música de atmósfera futurista.
Cuando el director Steven Lisberger se encontraba trabajando en Tron (1982), consideró que aquella extraordinaria arquitectura visual debía tener un correlato sonoro a la altura de las circunstancias. Para ello recurrió a Wendy Carlos, una destacada figura de la música electrónica de su tiempo. Entre otras cosas, Carlos (ya había cambiado de sexo) fue la encargada de traducir a Bach al lenguaje de los sintetizadores para La naranja mecánica, de Stanley Kubrick. Pasaron casi 30 años de aquel estreno y hoy en día la música electrónica es un engranaje plenamente asimilado por la industria cultural. De allí que surja como una elección natural el hecho de encargar a Daft Punk la música de esta nueva Tron, el legado, ya que la imagen de la dupla parece inspirada en la ciencia ficción de los años 1980: trajes espaciales, visuales galácticas, cascos que reflejan luces de neón. Aunque su designación era previsible, estos robots sensibles extendieron sus límites para que el resultado fuera todo menos convencional.Si en un momento de su historia la música pop comenzó a utilizar elementos electrónicos para ampliar el abanico tímbrico de la instrumentación tradicional, el tour de force del dúo francés para Tron, el legado consistió en recurrir a los matices de una orquesta sinfónica, porque tenían en claro que con su barricada de sintetizadores no iba a ser suficiente.De esa forma, Daft Punk consigue algo que algunos productores de trance quisieron pero no lograron: hacer que la mezcla entre música clásica y electrónica no suene forzada. Por el contrario, la tonalidad artificial de las máquinas y el sonido preciosista de las cuerdas se ensamblan excepcionalmente bien. La banda sonora de Tron, el legado nos transporta así a un clima entre etéreo y futurista, en el que hay espacio para la épica, la tensión in crescendo, la dulzura y la euforia.Con excepción del corte de difusión, la acelerada Derezzed, es posible que los tracks no funcionen por separado, aunque The game has changed tiene suficiente energía para valerse por sí misma, y End of line es una pieza que debería sonar en el local de Mos Eisley en caso de que fuera un dance club y no la cantina decadente que aparece en Star Wars.El experimento de los galos funciona y es una posible paradoja de los comienzos de Daft Punk. Una anécdota rememora que el nombre del dúo surgió luego de que un periodista de Melody Maker criticara severamente la música de Darlin ', el anterior proyecto de los franceses. Allí, el redactor dijo que hacían daft punk, algo así como un punk estúpido. Y se sabe: los muertos que vos matáis...

