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Jamaica, no problem

Don Carlos, prócer del reggae jamaiquino, llega por primera vez a Córdoba. Y asegura que no somos muy diferentes.

24 de marzo de 2011 a las 07:21 p. m.
Jamaica, no problem
El jamaiquino viene a presentar “Changes”, junto a su banda Dub Vision y Everton Blender.

"Mi nombre real es Don Carlos, y lo soy desde que puse mi firma en el primer disco en que participé. No, en realidad tendría que ir un poco más atrás, a 1965", dice. Si las cuentas no fallan, Ervin Spencer obtuvo tratamiento de Don (al principio era un complicado Don McCarlos) a los 13 años. Y que haya sido en Waterhouse, uno de los barrios más pobres de Kingston, Jamaica, seguramente aportó lo suyo para que si se le pregunta sobre el origen de su nickname, Don Carlos diga que lo fue desde siempre. Allí y entonces conoció a King Tubby, otro nombre que hoy se reverencia en la isla que equivale a decir reggae, y en 1972 fundaron juntos Black Uhuru, en épocas en las que anexarle "roots" (raíces) a la palabra reggae era una obviedad. No existía el dance hall, ni el raggamuffin, ni los soundsystems, ni mucho menos el reggae lovers. Es que en el principio, todo era raíces."De todas maneras, no está mal. Todas las músicas, todos los estilos pueden ir mutando, hablamos de algo dinámico. No sólo me interesa el reggae de raíz, si bien es lo que hago ahora. Cada cambio es un paso más para encontrar lo que realmente te gusta experimentar. Por eso mi disco se llama Changes (cambios): hay que escuchar otras cosas, probar otras cosas, antes de saber que realmente querés hacer algo", dice en esa adaptación jamaiquina del inglés, equivalente a la que del castellano hacen los puertorriqueños. Precisamente Changes es el disco que Don Carlos mostrará mañana en Córdoba, junto a su banda Dub Vision y Everton Blender. El tipo de rastas renegridas y patriarcal barba blanca pone en stand by las actividades en su granja en Jamaica unos cuantos meses al año y sale de gira. "Soy músico y granjero. Cultivo coco, verduras y la paso muy bien", dice y se le adivina una gran sonrisa. –¿Sabías que en Argentina hay un cantante de cumbia que se llama Don Carlos? –No tenía idea. Supongo que eso implica doble Don Carlos en la jungla.El interpelado no debe tener idea de la cumbia, mucho menos de la adaptación tucumana de su homónimo. Pero asiente y festeja con la seguridad de quien no necesita demasiadas cosas para justificar su buena onda."Siempre hice esto, no sólo es lo único que sé hacer, sino que es como un sueño para mí. Me gusta la gente, me gusta viajar y me gusta mi música. Y soy de Jamaica. Cuando ustedes van a cualquier lugar les dicen 'Argentina, Maradona'. A nosotros 'Jamaica, Bob Marley'. No somos tan distintos". No. Como que Marley era un confeso fan del fútbol.