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Entrevista con Nito Mestre antes de su show en Córdoba: "Hay que tener buena memoria"

Nito Mestre ofrecerá un concierto este viernes en Studio Theater, donde recordará la despedida de Sui Generis y presentará Trip de agosto, su más reciente disco.

18 de junio de 2015 a las 02:04 p. m.
Entrevista con Nito Mestre antes de su show en Córdoba: "Hay que tener buena memoria"
Nito Mestre se presenta este viernes en Studio Theatre.

Nito Mestre atiende su teléfono celular mientras camina por las calles de Buenos Aires. El hecho de estar en movimiento no le impide acceder a la entrevista, porque tiene en claro que cualquier lugar y momento puede ser bueno para promocionar un disco o un concierto. Son las posibilidades que le da su independencia de las discográficas, una forma de vida que abrazó hace ya varios años y que le permite trabajar con mayor libertad, sin restricciones horarias ni respuestas de casettes que reproducen frases anodinas y armadas de antemano.

A propósito de formatos musicales, una noticia reciente afectó tangencialmente al cantautor folk. Entre las reediciones en vinilo de varias obras del rock argentino, una estrategia del sello Sony para volver a instalar estos discos en el mercado, se encuentra Vida (1972), el debut de Sui Generis, dúo que tuvo a Mestre como protagonista junto a un joven Charly García y que organizó la primera de sus despedidas tres años después, en el año 1975, en el recordado "Adiós Sui Generis".

Justamente esa disolución temprana es una de las excusas del concierto íntimo que Nito Mestre ofrecerá este viernes en Studio Theater (Rosario de Santa Fe 272). Entre otras cosas, el espectáculo será un homenaje a esas cuatro décadas que se cumplen de la disolución de una de las bandas seminales del rock nacional, que marcara a toda una generación de jóvenes con canciones como Rasguña las piedras, Dime quién me lo robó, Cuando me empiece a quedar solo o Canción para mi muerte, muchas de ellas inmortalizadas por la voz dulce y afinada de Mestre.

De todas formas, el de este viernes no será un show enteramente retrospectivo, porque el músico también se concentrará en Trip de agosto, su más reciente trabajo discográfico, un disco de folk y rock en su más pura esencia. En tiempos en que las fusiones de géneros parecen ser las tendencias a seguir para ganar oyentes, editar un álbum de corte tradicional, grabado en vivo en un estudio y sin demasiada intervención de notebooks, puede leerse como un gesto clásico por parte de quien también fuera integrante de grupos como PorSuiGieco y Los Desconocidos de Siempre.

–Tu espectáculo en Córdoba anuncia que se da en el marco de los 40 años del adiós a Sui Generis. ¿Te considerás alguien nostálgico, sos de estar atento a las efemérides?

–No es nostalgia. Es solamente tener buena memoria. Y los argentinos a veces no la tenemos. Es bueno recordar las cosas importantes. Se cumplen 40 años de la despedida de Sui Generis y me pareció bueno recordarlo. Estoy sacando un disco nuevo y hace 40 años se separaba Sui, son dos puntos de mi vida y carrera que son importantes. Quiero dar a entender la permanencia, que hoy no es poca cosa. Sí me gusta acordarme, no soy de los que reniegan del pasado, pero no vivo recordando. Simplemente celebro el estar vivo y tocando, a eso se refiere la promoción. Es bueno festejar esos 40 años y hacerlo con un concierto, con temas que siguen vigentes. Antes que a la nostalgia, es tirar a la vida.

–Ya que nombrás la palabra “vida”, se reeditó en vinilo el primer álbum de Sui Generis. Dos preguntas en relación con eso: ¿Quedaste conforme con el resultado? ¿Qué otra obra debería reeditarse?

–Es una decisión unilateral de Sony. Ellos son los dueños de los derechos del disco y pueden hacer lo que quieran. ¿Si está bien o está mal? Mirá, por un lado, yo ya lo tengo original al disco. Ahora es una pequeña cosilla de mercado, no creo que el vinilo regrese como formato. Con la practicidad que tiene todo lo digital, un pibe nuevo está demasiado inmiscuido con los links, es difícil que se acuerde de cómo era un disco, esa sensación de escucharlo sentado era toda una ceremonia. Que eso se repita ahora es medio extraño, lo veo más como algo de coleccionistas, como tener un yoyó (risas), con una intención de marketing para ciertos consumidores. Como objeto sí me gusta. Y para responder la segunda pregunta, me gustaría que se reeditara el primero de Los Desconocidos de Siempre y 20/10. De todas maneras, a esos también los tengo hace tiempo.

Sonido analógico

–En una entrevista comentaste que el documental “Sound City”, de Dave Grohl, te ayudó a definir el concepto de “Trip de agosto”. ¿Cómo fue eso?

–Fue una de las cosas que me inspiraron. Yo venía con la idea de hacer un disco de folk rock al mango, más trabajado que Flores en Nashville (2010). En este caso, quería tratar de que fuera lo más analógico posible. Y eso fue antes de ver Sound City. Quería grabarlo en vivo en el estudio. Vi una entrevista a Ron Wood donde hablaban con Mark Ronson sobre grabar en vivo, algo que Wood celebraba, porque te encontrás con los músicos con los que estás tocando. Y Sound City reafirma eso, fue como una referencia visual. Por eso volví a los estudio ION, donde grabé el primero de Los Desconocidos de Siempre, entre otros. Me traía buena energía ese lugar, es un estudio amplio donde podíamos tocar todos juntos a la vez. Hablé con los dueños y también ellos quisieron que grabara acá. No me basé en el documental, sino que ratificó una idea que yo venía teniendo en mi cabeza. Fue una señal. Una vez grabadas las canciones, lo único que se puso después fueron las partes de steel guitar, pero conocíamos muy bien al guitarrista. Tocó sus partes en Nashville y después las envió vía mail.

–¿El término “trip” del título sólo hace referencia a un viaje o tiene un guiño psicodélico?

–Cuando estoy grabando demos en la PC, guardo los archivos con títulos que me surgen en el momento y que no me suenan normales o trillados. Cuando salió el primer demo le puse así, “Trip de agosto”, porque estaba en agosto y me imaginaba un viaje, había una ventana con amplia vista, se me juntó eso y así salió. Después, cuando tuve que elegir un título para este disco, me acordé de un par de cosas, como que el primer espectáculo que hicimos con Sui Generis se llamaba “Tres Trips”. Estaban Horacio Fontova, Roque Narvaja y Sui Generis. Además quería reflejar algo analógico en el disco, dar pistas de estar escuchando un disco ahora con ciertas ideas de lo analógico de los ‘70. Tanto la música, como las letras y el arte de tapa. En esa época, “trip” se utilizaba para hablar de drogas, pero también era una expresión usual para referirse a otras cosas. “Qué buen trip que tuvimos”, por ejemplo, se podía usar para hablar de un viaje de fin de semana, que la habías pasado bien, era una generalidad, una expresión que se usaba como usarán otras los pibes de hoy. Por otra parte, la letra de esa canción tiene muchas acepciones. Por eso no las explico. Está dentro de un viaje personal, pero hay gente que la interpretó de otra manera y me alegro, porque mientras más interpretaciones tenga una letra, mejor. Al menos para mí.

–Siendo un hombre que perteneció a las discográficas y hoy disfruta de la independencia, ¿qué te parecen premios como los Gardel? ¿Los ves como una celebración genuina de la música argentina o es sólo un festejo interno de la industria?

–Es un festejo interno de la industria. Yo fui jurado de los Gardel y me borré porque no me gustaba cómo se estaba votando. Por lo tanto, no los apoyo demasiado. De todas formas, los músicos que ganan, aunque sea una figurita, siempre lo festejan. Y yo sé separar eso, porque eso significa estar agradecido. Pero el premio, para mí, ha perdido importancia. Sobre todo, por cómo se genera. Un mismo jurado no puede andar opinando sobre todo lo que tiene que escuchar, es casi imposible. Y otros me han dicho lo mismo. Entonces preferí no estar. Suele ganar el que más se escucha o el que más vende. En otros casos, se vota porque el artista le cae bien al jurado. Esos premios están un poco alejado de la música. Quizás me pueda equivocar en algún caso particular, donde algunos votaron estrictamente por lo artístico, pero es un premio de la industria antes que de los músicos.

Nito Mestre actúa este viernes a las 21 en Studio Theater (Rosario de Santa Fe 272). Las anticipadas van de los $ 200 a los $ 300 y se consiguen en Edén (Obispo Trejo 15).