Entrevista con Facundo Arana, músico por opción
Facundo Arana comenzó a desarrollar con determinación su carrera como cantante y saxofonista, tras décadas de desempeño como galán de telenovelas. Aquí explica los zigzagueos de su vida artística.
El presente de Facundo Arana lo muestra en su versión omnipotente: acaba de publicar un disco como cantante y saxofonista, en el que afronta un repertorio de clásicos soft rock internacional, y está en plena etapa de concepción de un policial, Día y noche, con el que vuelve a Pol-Ka tras su controvertida participación en Farsantes.
Por esta circunstancia, su cara y su voz viven una revolución gestual - expresiva. Así es que al momento de la entrevista con VOS, pactada en un alto de grabación televisiva, tiene que liberarse de todos los ademanes del agente especial Vico Villa, personaje que compone para la nueva creación de Adrián Suar, para hablar por él mismo sobre un debut discográfico que se demoró más de la cuenta. "Se fue dando una serie de cosas lindas. Y todo fue muy rápido, porque, de un momento a otro, me vi presentando un disco sobre un escenario. Todo fue muy insólito, simple y perfecto", lanza Arana en el arranque de la charla, tras mandarles afectuosos saludos para los Tagle, familia tradicional de la que se desprenden sus parientes cordobeses.
"Armar una banda a esta altura del partido es muy difícil –asegura luego–. Porque a la hora de defenderla no hay chapa que te avale. Tenés que actuar, gustarle a la gente y sonar muy bien. La propuesta era salir a tocar para poder ensamblar la banda, pero en lugar de temas propios, que los tenemos, decidimos ensamblarnos tocando temas que nos gustaron a todos".
Según Arana, en el disco, que justamente se titula Salir a tocar, hay un popurrí de los 60 temas seleccionados en primera instancia tanto por él como por sus compañeros. "A algunos nos atrevimos a versionarlos, a oponerles una versión libre, muy propia –destaca–. Por ejemplo, a Sure know something, de Kiss, la hicimos medio funkeada; y a Give me one reason, de Tracy Chapman, la llevamos un registro muy arriesgado. Y eso se logró por la calidad de músicos que la banda tiene; y en esto, ojo, no me incluyo".
-Es curioso, usás la primera persona del plural pero el disco es de Facundo Arana.-No me gusta la primera persona, aunque entienda que puede funcionar en una gigantografía o para la tapa del disco. Pero sería burdo si ignoro la labor de mis compañeros: Dizzy Espeche en viola y dirección musical; Aldana Aguirre en bajo; Ale Dixon, hijo de Déborah, la dama del blues, que viene del jazz y ahora está rockeándola con nosotros; Greta Moro, maestra de piano. Y todos estamos tocando con una ex Seducida y Abandonada llamada Natalia Lanza Castelli, que abre la boca y se lleva por delante a todo el mundo.
-¿Van a salir a tocar este disco como banda convencional?-Lo estamos haciendo desde hace un tiempo. Por supuesto, en el póster estoy yo. Pero siento que el nombre de una banda es lo de menos. Salir a tocar es lo que queríamos hacer todos nosotros cuando armamos este proyecto. No importa si es en el Luna Park (que ya lo hicimos para público ajeno) o en La Trastienda. Giramos por parte del país y la pasamos brutal. Tocamos en teatros, bares, para fundaciones. Tocamos en un encuentro de motoqueros en Diamante.
-Público áspero si los hay.-Son del hard rock, sí. Pero están en la altura del partido en la que van con su familia... En un momento, me tiré del escenario y empecé a caminar entre madres con sus hijos, que habían ido con sus maridos en moto. Era una cosa familiar y todos entendieron (entendimos) el contexto. Del mismo modo que lo hicimos cuando Sony nos hizo tocar con Enrique Iglesias en el Luna Park. Son ocho mil personas que fueron a ver a su artista preferido, no fueron a ver ningún facundo Arana, ni a conciliar nada.
-Otra que los motoqueros de Diamante.-¡Y en Diamante tocamos en un escenario que a la noche cerraba Iorio! En el Luna la gente también nos recibió bien y nos despidió mejor. ¡No sabés la buena onda que se generó! Lo tengo muy claro. Al aplauso de bienvenida me lo gané a fuerza de portarme bien durante muchos años como artista de TV, y lo disfruto a eso. Pero me tengo que ganar el aplauso de despedida. Apenas subís, te aplauden e, inmediatamente, se sacan el chip de bienvenida para ponerse el de crítico, Así son las cosas.
-¿Cómo es tu relación cotidiana con el saxofón?-No lo toco todos los días, aunque es parte de mí. El saxo me acompaña siempre y lo ejecuto cualquiera sea mi estado de ánimo. Y lo bueno de no ser un virtuoso del instrumento: apenas lo toco, ya me satisface.
-¿Hubo alguna circunstancia que determinó que te inclinaras por el lado de la actuación? Supongo que si no hubiera mediado un casting puntual, hubieras sido músico.-Tal cual, hubiera tocado mucho más y, probablemente, hecho más teatro en el off. O no, ¿quién sabe? A la edad en la que empezaron a ocurrir las oportunidades con la actuación, yo hacía las dos cosas. Estudiaba teatro y tocaba el saxo en el subte. La idea siempre fue hacer un buen papel en Plaza Francia mientras tocaba. Nunca me imaginé lo que vendría. Un día me llamó Betiana Blum, con quien yo tomaba clases de actuación, y me dijo "Facundo, están llamando gente en Canal 13 entre 18 y 30 años, y tienen que actuar, bailar o tocar algún instrumento. Todas ellas, si es posible; algunas, si no". Y me presenté con la misma ropa con la que me iba a tocar al subte.
-¿Y cómo fue la situación?-Había 3500 personas procedentes de todas las ramas del arte imaginadas: cellistas, bailarines, cantantes. Entré en un salón donde algunos estiraban músculos, otros calentaban voces y otros tantos afinaban instrumentos. Cuando me vi ahí, dije "yo pertenezco a este lugar". Yo era el chabón del subte, alguien que hacía arte en algún lado.
-No te amedrentaste.-Bueno, a decir verdad, en esos primeros pasos uno se amedrenta mucho porque hay margen para mucha inseguridad, salvo que seas un dotado o un virtuoso. Y nunca me creí ninguna de esas cosas; sí me siento un tipo muy afortunado. Mi plus fue alimentar mi fortuna con mucho trabajo. Un oficio se aprende siempre. Este oficio es lindo y le llega a mucha gente. La sacás de un ratito de sus problemas, distraés tristezas. Hay artistas que se preparan toda una vida para hacer eso que vos hacés con naturalidad y muy bien pago; y quizás, la oportunidad no les llegue nunca. Entonces, tenés que ser responsable y comprometido con el laburo. Yo pienso así.
-A Ricardo Darín y a Arturo Puig, entre otros, suelen mostrarles los discos que publicaron en algún momento y se les burlan. Supongo que en tu caso esta edición no es circunstancial.-En primer lugar, está lo que apuntás: este proyecto no circunstancial. Y después, está el dato de que yo empecé desarrollando las dos carreras simultáneamente. Llamémosles carreras, pese a que nunca pensé que fueran a convertirse en tales. Pero si mi disco sirve para que la gente se ría, adelante. Está bueno reírse de uno mismo. Hay gente que sabe hacerlo muy bien; yo pude, aunque me costó un poco más. Esta es mi vocación. Imposible haberlo soñado mejor.
-Entremos en el terreno de la tele. ¿Qué podés adelantar de "Día y noche"?-Que es un policial en el que prevalece la historia por sobre los protagonistas. Cada uno trae su chapa de mucho trayecto, incluso los más jóvenes, en función de esa historia. Confluye gente que conozco y admiro. Estarán Oscar Martínez y Gabriel Corrado, una ensalada que dispara especulaciones del tipo "¿qué saldrá de ahí?". Y yo sé lo que ocurrirá. Y está Fabio Posca. ¿Me entendés lo que digo? Romina Gaetani, Eleonora Wexler, Eugenia Tobal, Manu Pal, Brenda Gandini, Rodrigo Noya. Trabajaré con productores y directores que ya conozco. Estoy muy feliz.
-Esta retórica entusiasmada contrasta con todo lo que pasó en "Farsantes". Si te queda algo por decir, este es el momento.-Me fui de Farsantes hace casi un año, es historia. Pasó que lo no dicho (y yo no he dicho mucho porque no había mucho para decir) se convirtió en una punta de la que se agarró cierto sector del medio (periodistas) parar armar una historia escandalosa en la que todos quedamos pegados. Nada era tan grave.
-¿En serio? Mirá que renunciaste al programa.-Cuando uno no se siente cómodo, toma la decisión para cambiar. Es algo natural. Todo ocurrió sin ningún tipo de dramatismo, eso quiero decir. Pero la punta, según cómo la cuentes, rinde como escándalo o no. Lo que vende es el escándalo, pero lo cierto es que no existió tal cosa. Si hubiera sido así, Pol-Ka no me hubiera convocado para trabajar en el siguiente proyecto. Uno no es un billete de cien dólares para gustarle a todo el mundo.
-¿Entonces?-Sigo leyendo hasta hoy respuestas al "¿qué opinás de lo que pasó en Farsantes?". Y lo cierto es que no pasó absolutamente nada. Farsantes fue un programón y por programón que fue, se ganó todos los premios que se ganó. Sí se dieron algunas circunstancias que espero no me vuelvan a pasar. Hubo un momento en el que sentí que no podía aportarle nada al programa. No tengo remordimientos. Ni rencores.
Hombre AranaSolidarioFacundo siempre está dispuesto para colaborar con Fundaleu y su campaña "Donar sangre salva vidas". Otra movida a la que se sumó: la de ELA Argentina, que asesora y atiende a los afectados por la esclerosis lateral amiotrófica.
AlpinistaEn funciones como artista solidario, Arana ha intentado hacer cima en el mismísimo monte Everest. Durante su sostenido ascenso, que grabó cámara en mano, tuvo que hacer un alto porque se le detectó un pequeño edema pulmonar.
GalánFacundo es uno de los galanes más confiables de las últimas décadas de la telenovela argentina. Y aunque fue con Natalia Oreiro con la que mayor química consiguió, también fueron memorables sus interacciones con Nancy Duplaá, Julieta Díaz y Romina Yan, entre otras.

