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El tsunami Pink Floyd, remasterizado

En unos días, el grupo británico lanzará todos sus 14 discos remasterizados, y habrá ediciones de lujo de “The dark side of the moon”, “Wish you were here” y “The wall”, entre otras cosas.

20 de septiembre de 2011 a las 05:52 p. m.
Diego Manrique, El País de Madrid
El tsunami Pink Floyd, remasterizado

Palabras mayores: estamos seguramente ante el legado más valioso de la historia del rock (si colocamos a los Beatles en la categoría de pop). El catálogo de Pink Floyd despacha millones de copias anualmente y el grupo lo cuida con avaricia. Hace poco, los músicos llevaron a juicio a su discográfica por permitir que se vendieran temas sueltos en iTunes. Y ganaron: legalmente, hoy solo se puede descargar Money como parte del álbum The dark side of the moon.Pink Floyd también ha retaceado esos complementos (descartes, demos, versiones alternativas, vivos) que aceleran el pulso de los aficionados más completistas.Todo cambia. Este otoño (boreal), Pink Floyd empieza a poner en circulación las joyas de la abuelita. Una oferta tan compleja que parece el sueño húmedo de todo un equipo de mercadotecnia. Han ideado una gama de productos calibrados según el poder adquisitivo y el grado de fanatismo del cliente potencial. Establecen tres niveles: las "Discovery editions" llegan de golpe el 26 de septiembre y contienen remasterizaciones de los 14 elepés de estudio, realizadas por el ingeniero James Guthrie. A partir de esa fecha, de forma escalonada, aparecerán algunas "Experience editions"; de momento, The dark side of the moon, Wish you were here y The wall, todas con un CD extra que rescata directos y curiosidades inéditas. Esos tres discos también estarán disponibles en la versión "Inmersion": cajas que costarán un buen dinero y que sumarán merchandising (¡bufandas inspiradas por las portadas!) más una variedad de mezclas (premezcla, surround, cuadrofónica, etcétera) y material audiovisual, en CD, DVD y Blu-ray.No huyan, hay más: una caja "Discovery", que reúne los 14 discos originales. En efecto, los originales de The piper at the gates of dawn (1967) a The division bell (1994). Más un "grandes éxitos remasterizados" denominado A foot in the door. Hay dos formas de contemplar semejante avalancha: asistimos a la más ambiciosa movida de unos gentlemen que nunca permitieron que el polvo se asiente sobre su archivo, y que intentan vender por enésima vez un material que sus fans poseen en varias ediciones, usando el anzuelo de las grabaciones inéditas y las nuevas aportaciones visuales del mago Storm Thorgerson.También podríamos decidir que se trata de un acto de sensatez económica. Hablamos de un grupo que perdió millones en un fondo de inversiones y que dilapidó dinero y energía en litigios que enfrentaron a Roger Waters y sus excompañeros, con batallones de abogados discutiendo (en serio) si su famoso cerdo hinchable era macho o hembra.Las razones para semejante oleada de lanzamientos son varias y reveladoras de la mentalidad dominante entre la aristocracia del rock. Esencialmente, sienten que se les acaba el tiempo. En la pasada década, Pink Floyd se vistió de luto por dos miembros fundadores (Syd Barrett, Rick Wright) y su manager (Steve Rourke). Saben que peligra su modelo de negocio, la venta de música en soportes físicos. Quizás en pocos años desaparezca la infraestructura que convirtió los discos cumbre de Pink Floyd en fabulosas minas de oro. Además, aprovecharon las recientes turbulencias en EMI para conseguir mejores condiciones contractuales: la compañía no podía perderlos tras las marchas de Radiohead, McCartney o los Stones. Finalmente, el grupo está estacionado: puede que Dave Gilmour y Nick Mason toquen alguna vez con Waters, el más activo, pero difícilmente habrá una gira como Pink Floyd y ni pensar en nueva música.Ocurre que la banda tiene un buen fondo de armario. Ahora sale a la superficie, entre otras rarezas, un Wish you were here con Stéphane Grapelli tocando el violín. Pero los fieles quieren más: los restos de aquel disparate, Household objects, cuando pretendieron hacer un disco entero sin instrumentos. Sobre todo, se ansía acceder al material grabado con el desdichado Syd Barrett, incluyendo el repertorio de r&b que tocaban en sus inicios. Conviene recordar que Pink Floyd no significa Fluido Rosa: es la amalgama de los nombres de dos obscuros bluesmen, Pink Anderson y Floyd Council. Hasta el rock más arquitectónicamente monumental contiene algo del ADN de la primitiva música negra.Las opciones, una por unaEMI envió una gacetilla en la que detalla las opciones de adquisición de los inminentes lanzamientos de los discos remasterizados de Pink Floyd.Disco. Cada disco costará $ 60. Viene con el mejoramiento sonoro de James Guthrie y en formato de digipack.Catalogue boxset. La caja que reúne a todos los discos de estudio, de The piper at the gates of dawn (1967) a The division bell (1994). $ 1.628.The dark side of the moon. Experience version. Disco doble. Uno contiene al álbum original remasterizado; el otro, show de 1974 en Wembley, nunca antes editado. $ 82.The dark side of the moon, vinilo. Versión vinilo. $ 259.The dark side of the moon. Inmersion boxset. Contiene el disco original, el ya citado show en vivo, un DVD de audio con mezclas alternativas, dos DVD con material audiovisual y un Blu-Ray. $ 1.165.