Radiohead, de Hernán Arias
Una nueva entrega de la serie de microficciones, a cargo de Hernán Arias.
Laura, la conductora del noticiero, sonríe y frunce la nariz y la boca como cada vez que va a presentar una noticia "divertida". Y ahora nos vamos por un momento al Club Ciudad de Quilmes, dice, donde acaba de empezar el Quilmes rock festival, y en este preciso instante está tocando por primera vez en la Argentina el grupo Radiohead.Mientras Laura habla empieza a oírse música de fondo y la pantalla se divide para mostrar de un lado al grupo de rock inglés sobre el escenario y del otro la cara de Laura que, después de quedarse callada por unos segundos para que se escuche la canción, vuelve a hablar y le pide al Nene –el periodista que está en el Club Ciudad– que haga una descripción de lo que está viviendo. Al Nene no lo podemos ver pero lo oímos, y por el sonido ambiente que llega a través de su micrófono nos damos cuenta de que no está en el escenario sino entre el público, y cuando empieza a hablar notamos también que está algo exaltado, un poco borracho o drogado, y en medio de esa exaltación intenta describir lo que vio desde que empezó el recital e incluso un poco antes, y lo que está viendo ahora: Thom Yorke sacude la cabeza como si quisiera desprendérsela del cuerpo y canta y toca la guitarra mientras el Nene lo describe como un artista excepcional sin dudas el líder de la banda de rock más importante de los últimos 20 años, y casi se le quiebra la voz cuando dice o mejor dicho grita que la noche acompaña a las miles de almas que confluyeron en el glorioso Club Ciudad, algunas provenientes de parajes tan remotos como Tucumán o Neuquén, y que apelaron a los más diversos medios de locomoción para presenciar ese recital inolvidable, para "no quedarse afuera del Radiohead en la Argentina bajo un manto de estrellas".Cuando vuelve la imagen de Laura a la pantalla veo que está emocionada. Lo mira a su compañero en la conducción, un viejo periodista famoso por sus arrebatos de indignación impostada, y le dice en voz baja: Qué gran espectáculo. El viejo gira apenas sobre su banqueta para quedar de frente a la cámara y le responde: Impresionante. Después Laura y su compañero vuelven a mirar al monitor, y esperan unos segundos por una nueva intervención del Nene, pero es evidente que esa comunicación se perdió para siempre. Al notarlo, el viejo baja la vista, mira otra vez a la cámara y dice: Una de las grandes bandas de todos los tiempos. Y pide la tanda publicitaria.El autorHernán Arias nació en 1974 en San Francisco. Es autor de un libro de cuentos Los invitados y una novela, La sed, con la que obtuvo el Premio Provincial de Novela. Actualmente reside en Buenos Aires, donde trabaja en el suplemento cultural de Perfil.

