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Noche de grandes estrellas

Después de la apertura para los vecinos, las figuras dijeron presente en la primera reunión de la temporada.

21 de diciembre de 2010 a las 02:00 a. m.
Noche de grandes estrellas

El palacio Municipal ambientado como un castillo barroco y sobreiluminado, un elegante staff de mozas y recepcionistas, cantidades industriales de pizza y un cauce interminable de champán: así se preparó Carlos Paz para agasajar a la farándula en el acto de inauguración de la temporada 2010/2011. La villa serrana quiso demostrar en una sola y fastuosa noche que le sobra glamour para disputar la primera plana del verano, y el resultado fue una velada de excesos: de lo que hubo, hubo mucho. Hubo vestidos cortísimos y piernas larguísimas, peinados improbables y corbatas con notable capacidad para convertirse en vinchas. Hubo largas colas para el ingreso del rubro no famoso y hubo varias colas más famosas que sus dueños. Hubo empresarios con cara de compromiso y actores con cara de vacaciones, bailecitos tímidos y un par de desenfrenos. Las reinas absolutas de la noche fueron las vedettes y bailarinas que atrajeron las miradas con la potencia de un súper imán. Con sus curvas inverosímiles y esa belleza quirúrgica y descomunal, se pasearon con el habitual equilibrio entre distancia y simpatía que las define al mismo tiempo como personas ultra conocidas pero inalcanzables. Flopy Tesouro, por ejemplo, esperó varios minutos antes de entrar, paradita en la esquina de Libertad y Avellaneda y tratando de que su BlackBerry le de alguna respuesta a su incertidumbre sobre la ubicación de la puerta para estrellas. Con un vestido casi tan pequeño como su celular, la última ganadora de La Chica del Verano dio un par de vueltas sobre su propios tacos y se volvió a subir al auto: le había errado de puerta. La alfombra roja la esperaba en el extremo opuesto de la municipalidad.

GlamourYa en esa extensa alfombra, las primeras ovaciones eran para Nazarena Vélez, reina madre de la temporada: acompañada por su bellísima hija, la rubia no dejó de saludar a las pequeñas multitudes alborotadas del otro lado de la reja. Vestida de rojo y acostumbrada al cariño de la gente, posó con la misma buena disposición tanto para cámaras profesionales como para los celulares de cuanto niño se lo pedía. Del otro lado de la reja había de todo: señoras de poderosas gargantas, expertos en farándula que sabían vida, obra y últimos amantes de cada famoso, y niñas ávidas de tocar la mano de las celebridades. Chistosos de ocasión y cazadores de descuidos al acecho de que una vedette se agache de más o levante los brazos más allá de la capacidad de las telas. Y mucha diversión: cada famoso era una excusa para alguna forma de entusiasmo, desde la súplica por un autógrafo hasta la simple necesidad de decirle a tal o cual que, ante cualquier instancia, "aguante". AplausosEntre las más aplaudidas por los fans también estuvieron Rocío Marengo y Mariana "Loly" Antoniale, Vanina Escudero y Los Mostros Cacho Buenaventura y "Negro" Álvarez. Adabel Guerrero llegó radiante y pidió apoyo para lograr la corona de La Chica del Verano. Dijo que planeaba subir por tercera vez el Uritorco, como si fuera un ritual que debe cumplir cada vez que viene a revolucionar con sus curvas las sierras cordobesas. La que se mostró más sorprendida por la respuesta de la gente fue "la Monita" Lorena Jiménez. La hija del cuartetero, estrella de Los Mostros, recibió por igual medida muestras de afecto y pedidos de "un saludito para la Mona". Al final de la alfombra los esperaba un banquete colosal, con comida árabe, fiambres varios y un despliegue de lujos gastronómicos. El premio a la prenda más reveladora se lo llevaría el ínfimo y transparente vestido de Cinthia Fernández: entre ella y el mundo apenas si había una telita imperceptible. El mundo, por lo tanto, estaba dado vuelta. Cinthia prometió una estrategia sorprendente para ganar este año el concurso de "La Chica del Verano", y dijo que su fórmula era aún más arriesgada que su vestido. Por supuesto, la prensa de Buenos Aires copó la noche con móviles de todos los colores. Y había personalidades no necesariamente ligadas a la farándula: Fabricio Oberto era uno de ellos. El vice gobernador de Córdoba Héctor "Pichi" Campana, Gustavo Santos y el intendente de Carlos Paz Carlos Felpetto representaron a la clase política en el evento. La noche avanzaba entre una mezcla intensa de perfumes y un desfile de bandejas y escotes, con ese espíritu un tanto esperanzador de las aperturas de temporada. Una expectativa concreta caminaba entre los invitados como una majestad: la esperanza, el deseo ferviente de ser el éxito de esta ciudad sobreiluminada.