Los asesinos de siempre
Se editó la última película de Andrzej Wajda, “Katyn”, película que retoma una masacre histórica vergonzosa.
Mientras Hollywood viene reescribiendo el Holocausto y propone suturar sesgadamente la calamidad histórica y política por excelencia del siglo XX, he aquí un filme que revisa un segmento menos conocido de la historia del fascismo castrense característico del siglo pasado: la masacre de Katyn.Después del pacto entre Stalin y Hitler, el legendario politburó soviético ordenó la ejecución de más de 22 mil ciudadanos polacos, la mayoría de ellos oficiales del ejército e intelectuales. Tras la exhumación por parte del ejército alemán, los soviéticos hicieron responsables a los nazis y viceversa. Recién en 1990, la Unión Soviética reconoció lo que todos sabían: fueron los rusos.A los 82 años, Andrzej Wajda, el cineasta más importante de Polonia junto con Jerzy Skolimowski, reconstruye ese pasado jamás olvidado, que recientemente tuvo un nuevo capítulo: el pasado 10 de abril, el presidente polaco Lech Kaczyski, cuando viajaba para conmemorar la masacre, murió en un accidente de avión. Katyn, que está dedicada al padre del director, una víctima de este exterminio, es tanto una película personal como nacional. Quizás por eso no se pueda identificar a un protagonista específico, a pesar de que el relato así lo sugiera por momentos. La estrella del filme son los polacos.Narrativamente elíptica y (im)previsible, Katyn empieza con la ocupación nazi y soviética, prosigue con la instauración de campos de concentración y concluye con las consecuencias "secretas" sobre la vida de los sobrevivientes. Distintos personajes (hijos y esposas) van tomando protagonismo, aunque ninguno de ellos es el eje del relato. El diario personal de un militar polaco sirve para visualizar la aniquilación, que se mantiene en fuera de campo hasta su magistral y sombrío desenlace. La impiedad es el temple del procedimiento: una bala en la nuca, un pasadizo con sangre y una fosa común remiten a un matadero de ganado. Un fundido en negro cierra la película mientras se escucha música coral de Penderecki.Como Makavejev en Sweet Movie, Wajda inserta algunos fragmentos del material de archivo, filmado por los nazis, de la exhumación de los cuerpos. En este caso, no son ellos los asesinos, aunque el modo de registro indica indiferencia y goce. Como su colega serbio, Wajda sugiere una similitud estructural entre el fascismo hitleriano y el estalinista, quizás una tesis discutible, pero que para el hijo de un sobreviviente es una verdad histórica e incuestionable. KatynDrama****Polonia-Alemania, 2007. Género: drama. Dirección: Andrzej Wajda. Intérpretes: Andrzej Chyra, Maja Ostaszewska, Artur Zmijewski, Danuta Stenka, Jan Englert, Magdalena Cielecka.

