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La receta de la temporada

"Toc Toc" suena fuerte en Mar del Plata. Dos de los protagonistas, Eugenia Guerty y Diego Gentile, hablaron con VOS sobre el fenómeno teatral que se animó a hablar de manías en clave de humor.

20 de enero de 2013 a las 12:00 a. m.
Cristina Aizpeolea (Enviada especial a Mar del Plata)
La receta de la temporada
En la sala de espera del doctor, un grupo de personas con trastorno obsesivo compulsivo se convierte en una pieza teatral de gran humor.

Este domingo TOC TOC cumple 800 funciones y ya tiene garantizadas otras varias más. La obra que debutó el 5 de enero de 2011, ganadora de cuatro premios Estrella de Mar y cuatro Premios Ace, hará una nueva temporada en la ciudad de Bueos Aires y se convirtió en la primera producción que ya cerró para volver a Mar del Plata en el 2014. Cuando algunas marquesinas tambalean y no saben cómo las encontrará el mes de febrero, la obra que invita a reirse de los Trastornos Obsesivos Compulsivos (TOC) goza de excelente salud.

"Parece que seguimos, nomás", dicen, contentos por la respuesta del público, Eugenia Guerty y Diego Gentile, dos de los "pacientes" que coinciden cada noche en la sala de espera de un doctor que promete aliviarles sus respectivas manías. El médico nunca llega y eso permite que un elenco sólido y delicioso despliegue toda su artillería.

"Mi personaje se llama Blanca _apunta Eugenia_ y sufre de nosofobia: tiene miedo a contagiarse enfermedades. Entonces, no toca nada, no quiere que la toquen ni que se le acerquen". Lo que no dice Eugenia, quizá por pudor, es que el público se muere de risa al verla con su aerosol antiséptico y sus toallitas con Espadol, corriendo por el escenario para lavarse las manos cada cinco minutos.

Lo mismo pasa con la genial María Fiorentina, que sufre del ritual de verificación y vive dudando y revisando si apagó la llave de luz, de gas, de agua, de la puerta... O con Melina Petriella, que padece de palilalia y ecolalia, y repite dos veces sus frases o las de los otros.

También están Mauricio Dayub, que no puede impedir que le afloren gruñidos, gritos, insultos y movimientos desagradables, o el magnífico taxista que compone Daniel Casablanca, que padece aritmomanía y se la pasa sacando cuentas y cálculos de todo y ante todos.

"Mi personaje es Otto -completa Diego Gentile-, que tiene el TOC de la simetría y se prohibe, por ejemplo, pisar las rayas que forman en el suelo los mosaicos".

Para felicidad del espectador, que se reconoce en la exageración de esos rituales, los seis pacientes comparten opiniones, ideas y consejos en esa eterna espera del doctor. Las casi dos horas de teatro acaban con el público aplaudiendo de pie.

Hacer un fenómeno

-Tras casi 800 funciones ¿alcanzaron a descifrar este éxito?

(Diego Gentile) -Creo que tiene que ver con que la gente se identifica. Antes era un tema de puertas adentro, una enfermedad que no se hablaba. Y llegó esta comedia para abordar un tema tremendo, un tema duro, pero con humor. Y no con burla o como una parodia, sino con mucho respeto. Entonces, la cosa se desdramatiza, se humaniza. Y la gente viene a reconocerse, a reencontrarse, a reírse.

-¿Cómo sortearon el desafío de construir estos personajes sin ofender, sin caer en la burla?

(Eugenia Guerty) -Con amor, con comprensión, con compasión, una palabra que me gusta mucho y que está muy bastardeada porque se la relaciona con la lástima cuando, en realidad, compasión es ir al compás del otro. Y está bueno eso de entender el compás del otro aunque no sea el de uno, aunque ande en otro tiempo.

-¿Investigaron esas fobias, se empaparon del tema por Internet?

(Eugenia) -En mi caso, más que investigar como una terapeuta, lo que me interesa como actriz es llegar a lo que le pasa, lo que siente, lo que mira esa persona. Leí algunas cositas, pero más que esa distancia para investigar, para mí es importante ponerme en la piel del otro, aunque suene como un clisé.

(Diego) -Además, Lía Jelin venía de montar la obra en México y estaba la estructura armada, Había un buen colchón de confianza donde apoyarse.

-Jorge Schussheim, que adaptó el texto francés, dijo que "TOC TOC" es un hecho teatral curativo. ¿Vivenciaron eso con la gente?

(Eugenia) -El público nos da devoluciones muy lindas. Gente que padece TOC y no se animaba a venir y que se sintió bien, se rió; gente que ha traído a sus hijos para que se vieran. Tenemos un público muy amplio. Es muy estimulante. Y otra cosa que encontramos es que los taxistas son universales... (se ríe)

_¿Encuentran alguna diferencia entre el público de Buenos Aires y el de Mar del Plata? ¿Habrá teatro de ciudad y de playa?

(Diego)-Y... ¡el de acá viene más bronceado! Hablando en serio, el de acá viene con otro disfrute, con más relaje. Te cuenta cosas, te espera, es como si se permitiera más. Y otra cosa singular es que, acá en Mar del Plata, aplauden a cada actor cuando sale a escena por primera vez. Es una costumbre que quedó de los \'70, de las revistas, que allá casi no se ve.

-¿Se sienten construyendo un fenómeno, van camino a ser un clásico?

(Diego)-Es dificil hacerse cargo de eso, pero todo el tiempo se nos dice que es un fenomeno social y teatral. Sí es un privilegio en una carrera como esta saber que la obra no tiene tope, no tiene horizonte.

(Eugenia)-En un punto creo que ya lo es. Pero también creo que un clásico, un fenómeno, se construye así, con humildad, sabiendo que todo lo que sube baja, disfrutándolo. Sin hacer olas, aún en Mar del Plata.

TOC TOCDe Laurent Baffie. Dirección Lía Jelin. Con Mauricio Dayub, María Fiorentino, Daniel Casablanca, Melina Petriella, Eugenia Guerty y Diego Gentile. Teatro Mar del Plata. Lunes, martes, miércoles y domingos a las 22. Viernes y sábados, a las 20.30 y a las 23. Jueves, descanso. Entrada única, .