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La comedia está servida

Florencia Peña debuta este miércoles con “Cuando Harry conoció a Sally”, en un protagónico a la medida de su talento de actriz. “Ojalá les guste mi versión”, dice.

20 de diciembre de 2011 a las 06:33 p. m.
Celina Alberto
La comedia está servida

El calor de la siesta en Carlos Paz la descompone. La sensación térmica llega a los 40 grados y su problema, dice, es la baja presión en la alta temperatura. Florencia Peña, botas y shorts, bronceado perfecto, saca de la cartera una polvera para acomodar los brillos de la piel y posa para la foto como si fuera un día perfecto, sin quejas. A los 37 años tiene 30 de profesión y juega el juego. Está contenta también. Vuelve a trabajar en la villa después de casi 20 años, con la vida y la carrera transformadas varias veces. "Siempre digo que soy una persona que nació muchas veces", dice también.

En aquel entonces protagonizaba Esta noche nadie duerme, después del éxito de Son de 10. Ahora llega con Cuando Harry conoció a Sally, un rol que agradece y la ubica en un puesto cómodo para su talento de comediante. Desde esta noche, de martes a domingos, Flor será Sally, después de Araceli González, y otra vez reconoce la posición de heredar un papel inmenso. "Estoy acostumbrada a hacer personajes que han hecho otras actrices, como en La niñera, Casados con hijos, Sweet Charity, tenía el fantasma de la que las habían hecho antes. Siempre busco hacer mi versión, ver qué cosas le puedo dar al personaje. La obra hoy va por un camino de mucha comicidad, vengo de ahí a pesar de que mis búsquedas son muy eclécticas. Esta obra tiene mucho de comedia, es muy emocional también porque es una historia de amor que pasa por sus estadíos aunque tiene final feliz. Me da mucha satisfacción hacerla", dice, desde una butaca en el teatro, invadido por el olor a pintura, a pegamentos y materiales del montaje en construcción.

–Tu carrera pasó por muchos cambios, algunos arriesgados, radicales ¿todos elegidos?–Soy muy curiosa, me gusta investigar lugares nuevos, no soy de las que persiguen el éxito como objetivo ni resultado. Experimento, busco, aprendo. En algunas cosas me va bien, en otras no tanto, pero eso no me modifica como artista ni en mis necesidades. No soy una actriz que tenga una estrategia demasiado armada. Vengo a ofrecer lo mejor que tengo, que es mi veta de comediante. Esta es una comedia divina, para toda la familia, más allá de que tiene la escena del orgasmo, que yo digo que es un orgasmo familiar.

–¿Qué balance y qué autocrítica hacés de tu experiencia como productora y protagonista en "Sr. y Sra. Camas"?–Re positivo. La autocrítica tiene que ver a nivel productivo. A veces la tele es un espacio donde jugártela tanto hace que el público que te sigue quede medio afuera. Hice muchas apuestas por muchos lugares distintos, todas juntas, y quizá tendría que haber ido con más calma. Pero fui honesta con mi necesidad, me gustó que tuviera ese tono, trabajar con artistas con los que admiro, hacerla dentro del canal donde hacía 25 años que no se hacía ficción. Fue de un aprendizaje extraordinario. Estoy muy contenta, defiendo artísticamente lo que hicimos. Se cometen errores, pero estuvo bien.

–¿No te afecta que haya sido o no un éxito?–La expectativa que tienen sobre mí y mi éxito es un tema de los otros; igual que cuando dijeron que era la sucesora de Susana. Eso jamás lo dije yo ni lo quise yo. No me gusta hacerme autobombo y soy una actriz que he tenido muchos éxitos y fracasos. Es difícil que me veas trepada a un éxito creyendo que eso tiene una validez descomunal. Que la gente te pida autógrafos en la calle no significa nada. En la vida de un artista, estar de moda no es algo que esté bueno, ya pasé esa etapa. Soy una actriz, me vaya bien o mal. Hago programas que la gente ve más o menos, pero lo que soy yo no me lo va a dar un éxito. Cuando uno está dispuesto a perder en la vida, siempre pasan cosas nuevas. El no querer perder nunca, siempre agarrarse del éxito te hace perder un montón de cosas, te hace perderte.

–Es un momento nuevo en tu vida.–Ahora tengo un perfil mucho más bajo. No salgo más con mis chicos en las tapas de las revistas. Ahora lo miro y digo qué hice, pero ya fue. Lo necesité hacer y en ese momento también fui honesta. Ahora ya no quiero hacerme la linda en una tapa. Creía que que lo necesitaba, que me posicionaba, que estar en la tapa de los personajes del año.

–¿Necesidades del ego?–Si, y lo trabajo hace años, es una parte que necesito soltar. A veces el ego te juega malas pasadas. Apuesto a sentirme cada vez más fuerte con mi arte. Todos buscamos la inmortalidad, y en el caso del artista tiene que ver con el recuerdo de la obra, no del resultado, que es algo que se diluye. Los 40 puntos de rating, ¿me pertenecen?, los 0.5 ¿son míos?. Hacer las cosas bien me pertenece y sí le temo a la mediocridad; no haría nada a la ligera. Hago esto porque me parece que es interesante, no lo sabría hacer de otro modo. Ojalá les guste.

En su puesto

–¿Qué te decidió a pronunciarte sobre tu posición política?–Soy muy honesta con mis necesidades y pensamientos, con mi toma de posición y tiene que ver con una necesidad que tenía de unir a la Florencia que soy con la que se ve. Sentía que se veía una pequeña parte.

–¿Cómo te veían?–Como una actriz medio frívola, que se ríe de todo, graciosa, loca. Soy una mina que miro la vida desde un lugar muy profundo, me parece que los artistas no debemos ser tibios, que tenemos una responsabilidad muy grande, llegamos mucho a la gente y está bueno que un actor pueda pararse y decir lo que piensa. La valentía es una cualidad que admiro en la gente y para mí fue una decisión que tomé casi sin medir las consecuencias. No me parece que hubiera sido honesto de mi parte pensar en qué podría pasar. Iba a ser más feliz y a sentir que no tenía que estar escondiéndome para que todos me quieran.

–¿Qué encontraste en esa honestidad?–Quién soy yo y dónde quiero estar en la vida, que clase de mujer, madre y esposa. Hay gente a la que dejé de interesarle porque no tengo ideas afines y mucha otra interesante que antes me tenía en la vereda del frente y ahora empezó a verme y a escucharme.

Cuando Harry conoció a SallyMartes a domingos a las 22. Teatro del Lago. Belgrano 81, Villa Carlos Paz. Con Florencia Peña, Raúl Taibo, Lucrecia Blanco, Gabo Correa, Henny Trayles, Roberto Catarineu, Juan Luna y Nara Carreira. Dirige Manuel González Gil. Entradas $ 150, $ 130 y $ 100.