Jesús María 2013: Cacho hizo reír a todos y Coplanacu fue corto pero contundente
El humorista abrió la sexta noche del Festival de Doma y Folklore. "Los Copla" le escaparon a los lugares comunes. Crónica y fotos.
El Festival de Doma y Folklore ingresó en tiempo de descuento, y la expectativa de los organizadores está centrada en el ingreso de espectadores durante las jornadas que quedan y en que el clima siga como aliado. La sexta noche fue acompañada por un sol radiante casi todo el día, aunque las calles lucieron vacías. En el campo de la jineteada, el campeonato entra en su tramo más tenso porque sólo quedan cuatro caballos por jinete para consagrar un nuevo campeón. Una caída o un caballo que no se preste al juego harán la diferencia de ahora en más, porque los jinetes que lideraban las tablas hasta la quinta jornada se llevaban escasísima diferencia entre ellos. En Gurupa sureña lidera Ramón Córdoba –actual campeón–, en Crina limpia Ricardo Pucheta y en Bastos con encimera lisa Diego Rionda.
La apertura de la noche fue para descostillarse de risa bajo el influjo de Cacho Buenaventura, que antecedió la televisación con desopilantes historias sobre el tío Brito, la tía Pancha y la “cansadora”, todo enhebrado con los clásicos cuentos de borrachos, suegras, y del terruño cruzdelejeño al que siempre rinde tributo. El humorista llegó con el brazo derecho colgando de un pañuelo y explicó: “Nunca en mi vida hice un esfuerzo como para merecer semejante rotura”. Sumó algunas canciones, actuó 50 minutos y se retiró con una ovación.
Programados para un rato antes de la medianoche, la actuación del dúo Coplanacu en la sexta noche festivalera fue contundente y dejó sabor a poco. Es que a la histórica formación de bombo, guitarra y violín le añadieron hace algunos años bandoneón y resulta notable como tan pocos músicos pueden lograr tanto en un escenario.
El mérito de Julio Paz y Roberto Cantos –cordobeses por adopción- es haber logrado que cualquier canción que interpreten suene “Coplanacu” y abordar un cancionero que le escapa a la regla de la canción de moda. Sin embargo, el entusiasmo del público acompaña aunque no se sepa la letra.
Coplanacu estuvo lejos de la complacencia durante la media hora en que estuvieron en el escenario Martín Fierro y se mostraron agradecidos de haber podido compartir la fiesta con los trabajadores del campo y con lo que hacen el espectáculo en el campo de la jineteada. Fueron nueve canciones las que propusieron para dejar a Jesús María con ganas de más y con la convicción de que buena música es posible, sin tanto griterío ni tanto pedido de palmas a las tribunas.
El set de canciones estuvo integrado por: Escondido de los bombos, Igual que pájaro herido, Canción del quemero, La santiagueña, Alma Challuera, De Simoca, La Pedro Cáceres, Santiago Chango Moreno, y El escondido.
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