Entrevista con Lali Espósito: Soy recontra mil visceral
La cantante y actriz analiza al detalle “Brava”, su último disco, y se confiesa “apenada” por la no sanción de la despenalización del aborto. Además, revela sus sensaciones de cara al estreno de “Acusada”, la película en la que hace su primer papel dramático en cine.
Lali Espósito entra al set donde ofrecerá las entrevistas para promocionar Brava, su tercer disco de estudio, y se da cuenta de que si bien respeta el rojo pasión del arte original, la iluminación lo exacerba un toque. "¿Arreglamos esto de la luz?", ordena con tono amable, e inmediatamente varios asistentes empiezan a modular tonos para que estrella pop y cronista no queden enceguecidos por los haces. "Así está mejor, ¿no?", sigue en plan de pregunta retórica muy de jefa buena onda.
La tapa de Brava acompaña la escena con su estilo sensual, osado, latino, barroco y recargado, el mismo que generó 100 mil likes en su Instagram apenas lo posteó semanas atrás. Sin embargo, ella elige contrastar todo vistiendo de riguroso negro (zapatos taco aguja, pantalones símil cuero y blusa con volados).
Lali se muestra de un humor inmejorable. No es para menos: su nueva criatura ha sido bien recibida, sus seguidoras hormiguean por la ciudad siguiéndole los pasos y demostrándole un amor incondicional, su sello editor la complace en todo, el sol se filtra por la persiana... La vida no puede ser más bella.
Y está el anabólico de un estreno cinematográfico inminente (Acusada, de Gastón Tobal) que pondrá a consideración del jurado de Venecia, del Festival de Venecia, a su primera experiencia como actriz dramática. O a la representación del papel más jugado de su carrera. Si todo sale bien, es probable que Lali Espósito entre en la órbita de las figuras ineludibles del cine argentino industrial. ¿Por qué no? Es talentosa, tenaz… Y tiene el aura.
"El nuevo álbum es una increíble colección de hits que poseen un sonido innovador y reflejan su enorme crecimiento musical como cantante y compositora. A lo largo de 12 canciones, Lali logra deslumbrar con su probado talento para el pop, agregando también incursiones impecables en el terreno de la música urbana", dice el texto entregado oportunamente por Sony Music, que a su vez destaca las variadas participaciones. O los feats, que le dicen, que van de la drag queen brasileña Pabllo (es así, con dos l)Vittar al circunspecto Abraham Mateo.
“La estética del álbum es muy especial porque es todo lo contrario a mis dos discos anteriores. Es súper moderno, sí, pero el trasfondo tiene que ver con fusionar lo latino con el espíritu fogoso y cabrón de mis familiares que vinieron de Europa”, explica sobre la nueva producción de 3música, que no es otra cosa que el equipo que forma junto a Peter Akselrad, Luis Burgio y Nano Novello, quienes también integran la banda estable de sus actuaciones en vivo.
-¿Cómo se perfila un disco así? ¿Cómo se te reveló?
-Empezás ingenuamente con una primera canción; algo insegura, esbozás cosas. Quizás, con (el disco precedente) Hoy tenía muy claro el universo de lo que quería; en Brava, por el contrario, me encontré con un trabajo más de composición y de compartir con mucha gente. Fui mucho a Miami, trabajé con gente de Cuba, gente de Colombia… Gente de esos países vino a Buenos Aires para seguir experimentando. Fue un proceso de permanente fusión de ideas, tanto mías como de otros compositores. Fue el primer disco en el que me abrí a lo que saliera. Lo que saliera era lo mejor, ese fue el espíritu. No hubo necesidad de tener una idea previa. Y cuando vi todo el material terminado, me encontré con un disco en el que Brava era un título perfecto. Por el contenido de las letras, por la fuerza que tiene (hay muy poca balada, es todo muy power), por el tipo de sonido que logramos al mezclar bolero con trap, por ejemplo.
-La sola aproximación a tu figura deja a las claras que sos una mujer de carácter. Ahora bien, ¿cuándo te convertís en “Brava”? ¿Cuándo pasás a ese nivel superior de intensidad?
-Muchas cosas me ponen brava. Pero aclaro que uso Brava en el buen sentido, no sólo en el de enojarse. Lo uso para referir a la posibilidad de dejar en claro mi opinión… Me guía desde siempre un consejo de mis padres (de mi madre, especialmente), que es esto de poder decir y hacer lo que quieras, de nunca sentirte disminuida para dar tu versión, siempre y cuando sea con respeto, fundamento y educación. Desde ese lugar me manejé siempre. Realmente desde chica tuvo en claro eso. Me pongo brava cuando defiendo lo que digo… No me gusta la falta de respeto, en general. Me pone mal. Me pone brava alguna injusticia… Soy de Libra, soy justiciera. Sobre todo cuando hay desidia y mala vibra, me pongo bravísima.
-Otra cosa que linkea con el título es la forma con la que militaste la despenalización del aborto. No huiste al compromiso, no temiste a perder fans por dar una opinión firme. Fue una decisión valiente, sin dudas. ¿Cómo quedaste tras el no del Senado?
-Quedé muy desilusionada, apenada. Apenada porque siento que la discusión no hizo foco en el asunto real. Acá no se hablaba de si es lindo o feo abortar; de la vida, la no vida, las dos vidas… No sé estaba hablando de eso. Entiendo que es un tema sensible y que hay que respetar todas las opiniones, todas las religiones, pero acá el hecho real era “clandestino” o “no clandestino”, salud pública. Y se han decidido por la clandestinidad, porque es eso lo que han votado. Y es fuerte como joven ver quiénes nos representan y por qué deciden empujarnos al horror. Me da pena que esto, que se trataba algo netamente para las mujeres, se terminó reduciendo al “yo no lo haría”, “mis hijas no sé cuánto…” No se trata de “vos”. Es más, qué suerte que jamás tuviste que pasar por algo así.
-Al cierre del disco se te oye “Esta es mi última canción”, frase que me da valor para preguntarte si te darías por satisfecha si te retiraras hoy de la música.
-Es la última canción de amor que le dedica el sujeto a alguien del que se está despidiendo... Me sentiría totalmente satisfecha. Por supuesto que quiero hacer 80 discos más, quiero ser la Mona Jiménez. Si fuera la última canción sería una gran última canción. Soy muy joven, muy feliz… La profesión me regaló, desde que soy muy niña, todas cosas impensadas, muy espectaculares, muy fuera de lo que jamás hubiera imaginado.
-“No me pienso volver a enamorar” (de “Tu novia”) es un verso que probablemente no sea autorreferencial pero que encaja con un debate latente en el modo de llevar las relaciones de pareja. El entendimiento puede más que el amor visceral…
-Eso es tan personal… Yo soy recontra mil visceral, apasionada al taco. Soy de ese equipo. Pero sé que hay otras cabezas que comulgan con lo que decís y que admiro profundamente. No podría compartir esa visión por mi personalidad, pero los entiendo e, insisto, los admiro. Todos vamos evolucionando, pero tengo mi forma de ser y… Ando luchando ahí con esas cosas. El hecho de querer estar con alguien se trata de comprenderlo, de asumir que son dos universos completamente diferentes… Pero esta canción es un himno de la soltería desde un lugar muy simpático y divertido. Me gusta jugar con esa idea arcaica de que la soltería significa estar pasándola mal. ¡¡¡Y es todo lo contrario!!! Antes, en los tiempos de mi abuela, miraban a las solteras con lástima y después les tocaban el brazo para decirle “ya te va a llegar”. ¡¡¡Era como una tragedia!!! Por suerte no tenemos esa cabeza. Disfrutamos de la soltería. No sabés cómo la cantan en vivo, con una pasión…
-Llegás a Córdoba justo el día en el que Madonna cumple 60 años. ¿Qué te inspira? ¿Te ves a esa edad haciendo música, películas?
-Ojalá. Ella es la Reina del Pop Mundial. Ojalá tuviera una carrera parecida de vanguardia, de ser pionera, de ser original… Desde mi humilde lugar, sin querer compararme con ella, es lo que busco siempre. Siento que este disco es muy nuevo en todo; en su arte, en lo que dice, en la manera que fusiona el pop con otros sonidos sin dejar de ser Lali. Fue un trabajo minucioso con el fin de entregar algo novedoso. Admiro a gente como Madonna que logró eso durante… ¿Cuánto? ¿Más de 30 años? Qué groso.
-Ella es ambiciosa. ¿Vos?
-Gente que trabajó con ella me contó que no paraba. Que llegaba a una nueva ciudad y entrenaba, tenía su dieta… Que el día del show iba cuatro horas antes al estadio y probaba sonido hasta que todo quedara perfecto. Un nivel de profesionalismo que, algunos en su lugar, hubieran confiado a compañeros. Podría haber estado relajada en el hotel, pero no… Yo soy parecida, soy muy trabajadora y me cuesta delegar. Pero estoy trabajando en eso, doctor (risas). Aprendo todos los días a bajar el ego… No saber delegar también es creer que el otro, en quien confiás, no lo va a hacer tan bien como lo harías vos. Eso es tener un ego enorme. Hay que confiar en el otro que le está poniendo su energía, su talento… El solista debe velar por su impronta pero también confiar en los que lo rodean.
-“Acusada”, de Gastón Tobal, te va a sobreexponer en el Festival de Venecia. ¿Tenés fe?
-Tengo toda la fe. Es una gran película de Gonzalo Tobal. Es la segunda película de este director, que es muy joven. Es una súper producción, un papel diferente para mí, que nunca había hecho un drama en cine. Fue intenso todo, hubo mucho trabajo para lograr tocar esa tecla que el dire me pedía. Y el resultado es excelente. Es una bestialidad la película.
-¿Te va a dar más prestigio del que tenés?
-Qué se yo, porque el prestigio es más raro... Entiendo que tiene un aura totalmente diferente y me entusiasma verme crear en otro registro. Pero no pienso “a ver qué prestigio consigo con esto”. Yo hice esta película porque me gustó. Y pasa que está entre 20 que compiten en Venecia y que entró al Festival de Toronto… Y todo antes del estreno.
En vivo/ Presentación oficial
Lali presentará Brava en el Quality Espacio (avenida Cruz Roja 200), el viernes 31 de agosto. Los organizadores convocan a las 21.30. Entradas desde en www.ticketek.com.ar

