En su debut, Paupi se inspiró en conceptos como agonía, aceptación y autosuperación
La solista cordobesa publicó La casa del odio, un EP nada concesivo que presentará apenas superada la cuarentena.
Hace unos meses, la cantautora cordobesa Paupi publicó La casa del odio, su primer registro solista, en Spotify, Apple Music, iTunes, Google Play, Deezer y Napster.
Y ahora elige la incertidumbre en que nos mece la cuarentena para relanzarlo promocionalmente.
“Paupi es mi proyecto solista en el que busco expresar lo más auténtico y crudo de mis emociones, mediante expresiones musicales diversas. Sigo en la búsqueda, porque ésta es eterna. Este es el inicio del largo viaje”, expresa.
“Agonía, odio, aceptación y autosuperación son las sensaciones que inspiraron este primer material, que fue producido por Karina Mana”, amplía sobre la obra que la tiene como autora de todas las letras (en inglés) y todas las músicas.
“Los géneros que más influenciaron a la artista van del grunge, el rock psicodélico, el rock alternativo y el indie al stoner, generando así un sonido flexible y variable. Más allá de eso, la propuesta es singular por la particular voz de la artista, compositora y cantante”, apunta un texto promocional, complementario a las consideraciones de la misma Paupi.
Paupi es Paula Carolina Postay, de 22 años.
La música llegó a ella desde sus primeros momentos de conciencia a través de su padre melómano, su tía abuela pianista, y demás familiares y amistades que acompañaron su infancia y (luego) el resto de su vida.
“Sus otras grandes pasiones son la literatura y la poesía, por lo que su propuesta también refleja una búsqueda lírica. La educación que recibió incluyó el manejo del inglés a un nivel avanzado, sobretodo en literatura. De allí que, en esta primer entrega, sus letras sean en tal idioma”, añade.
Dentro de sus múltiples y variadas influencias se pueden destacar: Nirvana, The Beatles, The Doors, The 1975, Alice in Chains, Black Sabbath, Arctic Monkeys, Radiohead, All Them Witches, Luis Alberto Spinetta, Colour Haze y Joy Division, entre otros.

