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Dúo Mapas, un viaje musical nacido desde la experimentación y el amor por la canción

Pamela Merchán y Mateo Martino participan en diferentes proyectos. Un viaje a México los juntó y a su regreso lanzaron un videoálbum grabado en Villa del Dique, donde residen actualmente.

03 de septiembre de 2021 a las 04:26 p. m.
Dúo Mapas, un viaje musical nacido desde la experimentación y el amor por la canción
Pamela Merchán y Mateo Martino convergen en la original propuesta del Dúo Mapas. Foto: Diego Ruiz Pianello

Para el Dúo Mapas, el proyecto musical que Pamela Merchán y Mateo Martino armaron hace unos años, el viaje es la razón de ser. Así nació, también se forjó y así se deja ver en su producción más reciente.

La bajista y cantante es una de las partes fundamentales de Ninfas, el grupo de mujeres con impronta latinoamericana, del proyecto de música para las infancias “Ritualito de bolsillo” y de colectivos muy significativos como “Sonar” y “Mujeres músicas”, entre otros.

El vientista y también cantante forma parte de Cañaveral, ensamble encabezado por Mauro Ciavattini, la banda Hacé Soná y el cuarteto folklórico Tierra Negra.

Aunque ya se conocían del siempre inquieto ecosistema musical cordobés tras compartir cruces y movidas, México los juntó para comenzar a pensar en un dúo con el que subsistir y, por qué no, proyectar.

“En un comienzo el objetivo fue poder trabajar y vivir con el dúo, aunque a la vez fuimos desarrollando nuestras canciones. La pandemia nos agarró estando en México y tuvimos que suspender la gira que seguía por Colombia”, introduce Merchán.

Ya de vuelta en Córdoba, se sumergieron en la producción musical del repertorio que fue mutando de una sonoridad más acústica y vocal a algo más experimental y electrónico, pero siempre con la canción en primer plano.

“Empezamos a incluir cada vez más el uso de la ‘compu’ y nos instalamos en el Valle de Calamuchita en una casa familiar que nos cobijó durante todo el aislamiento. Tuvimos la posibilidad de probar el show en vivo durante el verano y tuvo una muy buena recepción del público”, señala Pamela.

–Cada uno de ustedes venía de otros proyectos. ¿Cómo fue compartir ese bagaje que traían y hacer síntesis en una propuesta bastante despojada y con mucho de experimentación?

–La verdad que fue y es todo un desafío, pero a la vez se fue dando de una manera bastante orgánica. Ambos formamos parte del ecosistema musical cordobés desde hace muchos años, también componemos y eso nos abrió la posibilidad de versionar nuestras canciones en un nuevo formato. La curiosidad está muy presente, con la escucha atenta de otras propuestas musicales. Intentamos que los temas no suenen vacíos, pero que a su vez no pierdan la esencia de lo que somos y de lo que queremos comunicar. A pesar de esta sonoridad electrónica, siempre priorizamos que estén bien presentes los vientos andinos, el bajo y las voces.

–Publicaron un videoálbum donde el concepto del viaje está muy presente y los paisajes se combinan muy bien con los diferentes momentos de las canciones. ¿Cómo surgió esa idea y por qué Villa del Dique?

–La idea de videoálbum surgió charlando con los productores musicales, Chinchu Guerra y Fede Lucero, de Disco Eterno Producciones. Después de mucho trabajo musical como dúo y habiendo hecho una consultoría con ellos, queríamos grabar lo nuevo de Mapas, la nueva sonoridad que estamos buscando y trabajando, algo más actual que representara todo el trabajo que veníamos llevando adelante. Salimos seleccionades en un fomento del Instituto Nacional de la Música (Inamu) y pusimos manos a la obra. Logramos tres canciones que sentimos que nos representan con la búsqueda actual, con el momento que estamos atravesando, como así también la elección de filmar en Villa del Dique, que es el lugar en el que estamos viviendo actualmente. Queríamos representar parte del paisaje que somos, mostrar un poco por donde nos está llevando este viaje de la vida. Y Agustín Cornaglia con Esteban Tarditti le pusieron imágenes a todo eso.

–Hay algo muy folklórico en el sonido de Mapas, aunque con una instrumentación muy particular. ¿Creen que hay lugar en el amplio abanico del folklore para una propuesta así?

–El folklore está muy presente en nuestras búsquedas y recorridos musicales. Crecimos entre discos de Carnota, el Chango Farías Gómez y León Gieco. Cuando era chica mi papá tocaba la guitarra, cantaba y ensayaba con sus proyectos musicales en casa. También formó parte de Los de Córdoba y Los Nombradores. Mateo recuerda pasar varios recitales y festivales “a cococho” y viajes familiares en el auto escuchando el casete de MPA. Todo eso suena en Mapas, pero también creemos que es una apuesta más amplia, enfocada a la canción y a todas sus posibilidades. Ya no se puede separar la música en géneros tan definidos, en general las bandas tienen apuestas de mucha mixtura, y así nos sentimos nosotres también. Amamos lo que hacemos y lo hacemos porque lo amamos. Lo que suena en el dúo es esa mezcla y búsqueda de que las personas se apropien de las canciones y las hagan parte de su propio paisaje.

–¿Cuáles son las expectativas para lo que viene y cómo creen que convivirá el dúo con el resto de sus proyectos?

–Seguimos trabajando mucho en la música y en la puesta escénica. Estamos en un momento de generar material para poder movernos más adelante con una buena carta de presentación. Queremos seguir viajando. Son muchas las cosas para tener en cuenta cuando se apuesta a un proyecto para poder llevarlo adelante, y tener música y videos es una de esas patas fundamentales. En general, con una buena planificación y organización pueden convivir los proyectos sin problema. Hay que establecer ciertas prioridades, ver dónde y de qué manera se invierte la energía, calendarizar y tener objetivos para poder ir articulando las distintas propuestas.