Elogio del vestido
Lorena Martínez creó Sacrécoeur, la marca del sello femenino. Ideas para el verano. Mirá un video.
Por Cristina Aizpeolea
A los 27 años, la diseñadora Lorena Martínez puede decir que ha recorrido un largo camino. La directora creativa de Sacrécoeur, la marca que eligió al vestido como prenda estrella, ya va por su tercera colección. Son 120 diseños, en tres líneas bien diferenciadas (día, noche joven, , que sintetizan la elegancia desde una moldería dispuesta a destacar lo femenino.
"Es una apuesta al concepto de la simpleza. De hecho, el lema de esta nueva colección que se llama Lady Chapeau es: 'La alegría de vivir en la simpleza'. Es la idea que predomina", resume Lorena, quien forma parte del jurado de Scouting 2010.
“Creemos que sin ser tan rebuscados, se puede llegar a hacer muchas cosas. Es un concepto de elegancia también, nada saturado. El color más subido que tenemos es un coral”, agrega, al amparo de un catálogo 2010-2011 que se nutre de tonos neutros y pasteles para sedas y gasas, voile, modal, cotton o jean.
El diseño de los vestidos (nunca más abajo de la rodilla) acompaña marcando el talle femenino, pero sin estridencias. Todos tienen un detalle que los hace únicos y clásicos, “algo que no haga tanto ruido visual para que sea el conjunto del todo lo que se destaque”, según explica la diseñadora.
Prenda de mujeres Lorena Martínez es la esposa del basquetbolista Fabricio Oberto. El dato, además de integrar su feliz biografíía que se completa con Julia (5) la hija de ambos, ayuda a explicar esta revalorización del vestido como prenda estrella, que propuso Sacrécoeur desde el primer día.
Tres años de residencia en Gaspeiz (Vitoria), en el País Vasco; otro tanto en Valencia con escapadas a Ibiza, mientras Fabricio jugaba en España; o los incontables viajes por Nueva York y Los Angeles cuando el basquet lo llevó a Estados Unidos, la ayudaron a definir la mujer práctica, chic y cosmopolita para la cual diseña.
“Me gusta ver a la mujer en la calle enfundada en un vestido. Con tacos, con una cartera. Es la única prenda femenina que nos queda en este mundo donde todo es unisex”, apunta.
¿Y se podrá volver al vestido en este presente urgente donde el pantalón parece haber ganado toda batalla? ¿Se adaptará a todo lo que hoy hace una mujer?
“Un vestido bien confeccionado, pensado para el cuerpo de la mujer, te sirve para ir a tu trabajo durante el día, o a la reunión del colegio de los chicos, y si te sale un evento a la tardecita con unas amigas, también”, apuesta Lorena.
“Un vestido te mejora la postura, hace que te arregles, que camines mejor, que te cuides. Con un vestido podés salir a la mañana o a la noche. Es mucho más femenino”, reitera. Y pasa a describir las tres variantes de su propuesta.
La línea Day Time , es la alternativa bien urbana, en algodón, voile, lino, que puede incluso usarse sobre jeans o pantalones sueltos. Club Chic es más subida en cuanto al diseño: más rockero, informal, ideal para la disco. Y luego está la línea Premium , esa que se lleva para cocktails o eventos.
“El largo bajo rodilla que se usa en el mundo, lo hemos adaptado a los cánones de la moda nuestra. La mujer argentina es más sexy que sensual. Entonces llevamos el largo a arriba de la rodilla para estos vestidos”, señala Lorena.
De plan en planA los 22 años, Lorena gerenciaba la marca Ossira en España, mientras estudiaba diseño. Hoy dice que además de aprender numerosos secretos del oficio, disfrutó mucho esa hiperactividad, y que allí estuvo la clave de su conexión con el mundo de la moda.
Después de tanto andar, ya establecida en Argentina, Sacrécoeur no demoró en salir a la luz, y cultiva aquí varios de los conceptos que vio en el exterior. “Hay una conexión muy estrecha entre diseñadora, molderista y confección. Cosemos con modistas, traemos muchos de los géneros de España”, grafica.
La marca vende hoy en más de 40 puntos del país y le da trabajo a unas 30 personas. “Es muy estimulante eso”, apunta Lorena, mientras comenta que sus hermanos también participan de distintas facetas del proyecto.
Entre los planes inmediatos, está la apertura de la nueva tienda en el shopping de la zona sur de la ciudad, que sumará a la casona de barrio Alta Córdoba. Entre los planes futuros, figura la idea de completar una propuesta de outfit con zapatos, bijou y carteras, y la de lanzar una línea para chicos.
“Con Julia (5), mi hija, uno de los juegos que tenemos es vestirnos iguales. O bien, con el mismo de un vestido mío, un vestido para ella. Y a ella le encanta. Lo hemos hecho con mi hermana y su hija, con amigas, para casamientos o para otras salidas y la propuesta me entusiasma mucho”, concluye.

