Tres días de locos en el Carnaval de Río en San Luis
Más de 25 mil personas coparon el sambódromo de Potrero de los Funes para recrear la fiesta carioca por las calles puntanas. Y fueron los principales protagonistas del entusiasmo.
Los puntos turísticos de San Luis se vieron copados a lo largo del sábado, luego de que un nuevo contingente de turistas desembarcó en la ciudad puntana y ocupó las pocas plazas disponibles en los hoteles de capital y alrededores.
Tonadas de diferentes puntos del país se escuchaban en bares y plazas, y con frecuencia el portuñol se colaba en las conversaciones.
La caravana de autos para arribar al sambódromo de Potrero de los Funes dejó en claro que, en su quinta edición, el Carnaval de Río en San Luis ya se consolidó como un evento destacado en la cartelera de festivales nacionales.
Alta pista de baile
Con 800 metros de extensión y capacidad para más de 25 mil personas, el sambódromo se cubrió de público dispuesto a transformarse en protagonista de cada noche. Es que la fiesta fue tan efusiva y electrizante en las gradas y palcos como en la calle por la que desfilaron las comparsas. Si hasta los vendedores de choripán apostados a un costado del sambódromo movían la cadera mientras preparaban el manjar más solicitado del evento.
La vida es un carnaval
Una vez finalizada la edición 2013 del Carnaval de Río en San Luis, que en aquella oportunidad duró dos días y ahora se extendió a tres, el descanso de sus participantes duró poco. El trabajo para poner en marcha esta nueva edición comenzó de inmediato y los resultados se vieron reflejados en los atuendos y carrozas de las escuelas de samba.
Desde el look de los pasistas más pequeños que abrieron el desfile hasta la última escola brasileña, el vestuario fue uno de los puntos más llamativo de cada velada. Brillos, colores, formas, texturas y los materiales menos pensados confluyeron en las diferentes agrupaciones. Las temáticas más variadas fueron representadas en los diseños y especialmente las culturas carioca y puntana.
Entre los más chicos se destacó una comparsa con personajes famosos en los trajes, como los Simpson o Pokemon. Una murga eligió maquillarse como el Guasón y alguno que otro pasista lució los colores de su club de futbol o el logotipo de su banda favorita.Las escolas, tanto la local Sierras del Carnaval como las brasileñas, mostraron recargados trajes con colores estridentes. También hubo concheros con piedras brillantes, plumas y vestidos anchos que por momentos cubrían completamente el piso de asfalto del sambódromo.
Vamos de paseo
Por unanimidad de caras de entusiasmo y admiración, se puede afirmar que las carrozas fueron lo más impactante de las tres noches de Carnaval. La aparición de la estructura perteneciente a la escola de San Luis dejó a todos boquiabiertos con su homenaje a los héroes puntanos de la Independencia, con un cóndor andino gigante con las alas abiertas y en movimiento constante. Otra de las megacarrozas fue la que realizó el brasileño Georgio Caribe, que se inspiró en el norte de San Luis y en la era de los dinosaurios para dar con un resultado sobrio pero con presencia. La tercera estructura de mayor porte eligió como eje a los pueblos originarios e impresionó por su altura.
La sorpresa de la noche del sábado fue cuando las luces se apagaron y cantantes de diferentes estilos, acróbatas, bailarines y estructuras luminosas le pusieron broche de oro a la velada para dar paso al show de Vicentico.
Final cantado
Luego de la presentación de David Bisbal en la primera noche, Vicentico fue el encargado de cerrar la jornada del sábado. El ex Cadillacs desplegó una catarata de hits con precisión y bajó unos cambios respecto a lo que hasta entonces se venía viviendo en Potrero.
El domingo tuvo como invitado de lujo a Jorgito (Cauá Reymond) de Avenida Brasil y el punto final estuvo a cargo de Los Autenticos Decadentes, el número musical que más parecía tener que ver con el contexto: una fiesta a pura alegría.

