Una triste noticia: murió Tito Bosch
Fue un pionero de los noticieros de la televisión en Córdoba. Condujo el legendario Reporter Esso. Tenía 86 años y desde hace dos décadas residía en Florianópolis, Brasil.
Los noticieros de televisión de Córdoba perdieron a unos de sus pioneros y las radios locales, a una de sus voces más sobrias y distinguidas.
A los 86 años murió Sebastián Luis "Tito" Bosch, primer conductor del legendario Reporter Esso, el noticiero que, en 1964, inauguró ese formato en la televisión cordobesa a través de la pantalla de Canal 12.
Desde el punto de partida el programa se convirtió en un modelo de producción y realización periodística ya que sólo difundía las noticias que habían sido confirmadas de manera fehaciente.
Tres empresas de los Estados Unidos sostenían el espacio: la petrolera Esso, la agencia de publicidad McCann Erickson y la agencia internacional de noticias United Press.
El hito televisivo comenzaba a las 22 en punto y duraba 15 minutos; al programa cordobés lo producía Cine Press, de Julio Servalli y la redacción de noticias corría por cuenta de los periodistas de la emisora del Cerro de las Rosas.
"En el Reporter Esso, nada se dejaba librado al azar. Todo estaba escrito y las imágenes debían coincidir siempre con la narración", supo comentarle Tito Bosch a La Voz, cuando se cumplieron 50 años del debut del precursor de Noticiero 12.
Tito había nacido en Villa María el 6 de noviembre de 1931.
Su familia
Sus comienzos como locutor fueron en Radio Nacional Córdoba. Formó su hogar junto a Marta Cueto, actriz de la Comedia Cordobesa y una de la primera integrantes de ese cuerpo teatral oficial, creado por decreto en 1959.
La familia se agrandó con la llegada de sus hijos Mariano, Marcelo y Ramiro. Y se extendió con 10 nietos.
El tramo más importante de la travesía radial y televisiva lo cubrió en los Servicios de Radio y Televisión de la Universidad Nacional de Córdoba, donde, durante décadas, difundió noticias en las Crónicas de Canal 10 y en los espacios informativos de Radio Universidad.
Su lugar en el mundo
Desde hacía unos 20 años vivía en Florianópolis, Brasil, donde dedicaba buena parte de su tiempo libre a cultivar otra de sus pasiones: la pesca. Ese deporte y los amaneceres en las playas de Santa Catarina lo nutrían de encanto y sosiego. Lo hacían sentir un tipo afortunado, decía.
Precisamente en el punto de esa costa señalado por él se cumplirá su última voluntad: sus cenizas serán esparcidas en el mar en una ceremonia íntima.

