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La casa del rock

La radio Rock&pop acaba de cumplir quince años ininterrumpidos al aire. Carlos Rivarola, su director artístico analiza el pasado, presente y futuro de la emisora.

14 de mayo de 2016 a las 10:16 a. m.
La casa del rock
Vergüenza Ajena. de 18 a 21.

Un 2 de mayo de 2001 la filial cordobesa de la radio Rock&Pop (FM 95.5) comenzaba sus emisiones de forma ininterrumpida. Así, son 15 los años que la emblemática radio lleva al aire. Y más que cualquier otro aniversario, el número redondo puede servir para un balance sobre lo recorrido. “Si tenemos en cuenta que en estos 15 años nunca paramos de inventar cosas, programas, artísticas, siempre tratando de ser originales y despegarnos del resto, siempre experimentando y llevándole al oyente un producto que le pueda dar un poquito más, entonces el balance es súper positivo. Aún cuando también muchas veces no se haya logrado ese objetivo, está la tranquilidad que siempre se intentó”, afirma Carlos Rivarola, director artístico de la emisora.

Además de ocasión para un balance, un aniversario también es un motivo para festejar, y desde la radio piensan en distintas acciones. "De movida llamamos a algunos referentes de estos años para recordar momentos y analizar de paso sus presentes con todo lo que significó Rock&pop para ellos. Todavía no se organizó nada grande, pero seguramente la fiesta de No es lo que parece (20 de mayo, en Club Paraguay) servirá también de marco para los festejos y después veremos qué quilombito más podemos armar", agrega Rivarola.

-¿Cómo fue el primer día de transmisión?

-Rock&pop desembarcó por primera vez en córdoba en el año 1994, y tuvimos dos hermosos años con programación toda local, después hubo un parate donde aprovechamos para armar La Rocka y en 2001 allí estaba de nuevo para recibir, ya en este formato “net”. El primer día fue puro nerviosismo, estaban Rodrigo Artal, César Barraco, Marcelo Arce y el negro Coy, y vinieron los conductores de Animal de radio con Lalo Mir a la cabeza a hacer su programa en vivo desde acá. Inolvidable, aparte de Lalo en ese equipo estaban Bobby flores, Douglas vinci y Martín Ciccioli.

-¿Cuál y cómo ha sido la relación con la radio de Buenos Aires?

-Siempre cordial, con momentos de mucha calentura (en el buen sentido) momentos de crónica tibieza y momentos decididamente fríos. Rock&pop en Buenos Aires sufrió muchos cambios a lo largo de su historia y desde acá siempre hubo que ir asimilándolos en tiempo record. Yo arranqué mi historia personal con Daniel Grinbank a la cabeza, con Quique Prosen, con un Mario Pergolini que iba re para adelante, con Lalo y Bobby, con muchos estandartes de los que aprendí un montón. Después, lamentablemente las cuestiones empresariales fueron empañando de tal manera las cosas que fueron desapareciendo muchos de los referentes.

-¿Cómo concilias el laburo de director artístico de Rock&pop y Vorterix, siendo que en Buenos Aires están enfrentadas y aquí pertenecen al mismo dueño?

-Trato de acomodar la cintura para siempre patear en el arco correcto. Por un lado las artísticas locales que planteo son diferencias, le toca a Vorterix ser la más rockera y a Rock&pop la más popera, por ponerle un rotulo que las diferencia. Por el tema el enfrentamiento, aquí no se vive así, aquí hay armonía, la pelea es de ello, no nuestra.

-¿Se puede crear una identidad cordobesa de una radio cuya madre está en Buenos Aires? ¿cómo se construye?

-Sí, se puede, si se respeta el espíritu original que es el desenfado, el desacartonamiento, la autenticidad, el soy al aire como soy afuera el aire, y se le agrega la dosis de idiosincrasia local.  Eso fue lo que se pidió cuando se produjo el desembarco, y eso fue lo que se respetó a rajatablas siempre.

-¿Cuál es el oyente de la radio hoy?

-Un tipo que promedia los 30, pero que se siente joven y siempre de alguna manera se sentirá joven. Sigue siendo un oyente participativo y crítico, que creció junto a nosotros y que se ganó el derecho e opinar y ser escuchado porque es absolutamente parte de esto.

-Quince años atrás no existían las redes sociales, ¿cómo ha transformado a la radio eso y como la radio trabaja con ellas?

-Como todo en la vida las cosas se van asimilando naturalmente. De pasar el casete de punta a la computadora y después a las redes sociales que hoy marcan el termómetro se encargan la magia y personas que van entendiendo como aplicarlas. Pero el espíritu es el mismo, cambio la inmediatez del rebote, no el mensaje ni la misión.

-¿A favor o en contra de una radio televisada?

-Ni en contra ni del todo a favor. Para mí la radio sigue entrando por el oído, pero debo admitir que cada tanto me asomo a la pantalla para ver cómo se ve lo que escucho.

-La radio cambió de dueños recientemente en Buenos Aires, ¿cómo repercutió eso en Córdoba?

-Esta última etapa bien, en las otras a veces no tanto. Pero como dije antes, siempre nos adaptamos.

-¿Cómo te imaginás la radio en 15 años?

-No muy distinta pero sí más tecnológica. La verdad es que me cuesta imaginarme cómo va a ser la semana que viene así que mejor disfruto del presente.

15 años en 3 momentos

Carlos Rivarola selecciona tres momentos decisivos de la radio:

Uno. "Sin dudas, un momento muy triste fue la mañana después de la fatídica noche de Cromañón, cuando hubo que analizar lo que pasó y tratar de justificar lo injustificable; y comenzar a percibir cómo en la historia del rock se estaba gestando un antes y un después de ese doloroso suceso. Hicimos notas con gente que estaba internada en el hospital Ramos Mejía, con familiares y víctimas, abrimos el aire para que la gente se expresara y fue muy fuerte".

Dos. "Un segundo momento puede es la nota que le hicimos a Alejandro Sokol dos días antes de su muerte, la última nota en vida al Bocha, en Invento argentino con Max Delupi. Ya estaba muy mal Alejandro en ese momento, pero lo recuerdo como si fuera hoy, con un sabor al menos agridulce por supuesto".

Tres. "El más reciente puede ser cuando vinieron los de Gente sexy a hacer el programa en vivo desde acá, y después hubo fiestón a la noche. Lo remarco porque además de que todo salió bien y fue un éxito, significó un verdadero revivir de la mística de Rock&Pop, algo que se venía perdiendo sistemática y cobardemente en los últimos años después de tantos manoseos empresariales"