Temas del día:

Andrea Romero, la locutora que volvió una noche:

Luego de estar casi dos décadas en la FM de Cadena 3, la locutora comenzó esta semana su nuevo ciclo en FM Quality: Ni más ni menos.

13 de marzo de 2015 a las 04:30 p. m.
Andrea Romero, la locutora que volvió una noche:

La de Andrea Romero es una de esas historias en la que un hecho fortuito cambia absolutamente el rumbo de las cosas. Con 18 años, la locutora que está cumpliendo 25 de radio se acercó a una emisora de La Falda para preguntar el nombre de un tema que había escuchado. El mismísimo dueño de la radio, que por casualidad estaba ahí, la oyó hablar y le preguntó si se animaba a leer un texto.

Al día siguiente, Romero comenzó a trabajar. “Nunca me había imaginado meterme en el mundo de la radio; mi amor era la medicina, incluso ni siquiera había pensado en la idea de ir a vivir a la Capital”, cuenta Andrea quien esta semana comenzó su nuevo programa en la flamante radio Quality (FM 90.5).

Luego de un tiempo en Radio La Falda, Romero llegó a Córdoba y comenzó a trabajar en Radio Piscis (hoy Popular). Pasaron algunas emisoras más en su vida hasta que llegó el gran pase a la FM de Cadena 3, la 100.5. “Yo estaba en FM Cielo trabajando, y al parecer Mario Pereyra me había escuchado al aire. Un día, de la nada, me llamaron para una prueba. La hice y entré. Primero fue un reemplazo de unos meses y al año siguiente me quedé definitivamente... por 19 años.

–Se ha dado siempre esto de que te busquen.–Hasta el día de hoy no tengo un demo de mi trabajo. Si me lo piden, estoy frita. Podría hacerlo, pero nunca tuve la necesidad de dejarlo en ningún lado.

–Te fuiste formando casi intuitivamente en el medio, ¿En qué momento creés que adquiriste tu personalidad?–Fue en la 100.5. Creo que a los cuatro años de estar en la radio, y ya con el programa En qué andás, que lo tuve por 16 años. Ahí pasé por todas, desde los discos de vinilos hasta tener operador propio para luego tener que operarme a mi misma, sola con una computadora.

–¿Qué te quedó después de tantos años del mismo programa?–Me queda el recuerdo y el agradecimiento a la gente de la radio, de la que me tuve que ir por una cuestión personal mía. El recuerdo de todos mis compañeros, la gente, chicos que conocí cuando eran pequeños y ahora son enormes. Me queda la satisfacción y la nostalgia, porque se extraña.

–Además, sos fonoaudióloga ¿En qué momento se te dio por estudiar esa carrera?–Empezando a dar charlas en las escuelas de locución me di cuenta de la importancia que tenía la fonoaudiología en la carrera de un locutor, y como siempre me había gustado la medicina, me decidí.

–¿Trabajás sólo con locutores?–No específicamente. Trabajo en el hospital materno infantil, y hago más lenguaje en niños. Pero sí trato a locutores que vienen a verse la parte vocal. Pero mis inicios fueron de dedicación a la neurorehabilitación, la parte de ACV y demás.

–¿Aplicaste tus conocimientos en tu carrera de radio? ¿Tuviste que cambiar algo a partir de haber estudiado?–Por suerte no, aunque me sirvió mucho. A muchos de mis compañeros les cuesta la famosa respiración diafragmática o abdominal, pero se ve que yo la tenía de nacimiento. Entonces no tuve que cambiar el hábito.

Nuevo aire

Pasaron pocos meses desde que Andrea Romero se despidió del aire de FM 100.5 hasta que encontró el aire de radio Quality. En agosto del año pasado dejaba la emisora de Cadena 3 y algunos meses después cerraba la propuesta de Quality, una novedad en el dial. “En realidad me propuse yo a través de Favio Lorenzín quien me puso en contacto con el director general Diego Vila. Él me contó lo que se estaba armando y los horarios posibles. Lo estudiamos y cerramos en estas dos horas nocturnas”, cuenta.

–¿Cuál es el desafío de "Ni más ni menos", tu nuevo programa?–El desafío es, ni más ni menos (ríe), que todos los oyentes que me pedían que vuelva me acompañen. Son dos horas a la noche, así que es un momento para acompañar a la gente en la cena, en el estudio... una buena compañía mutua.

–¿Qué diferencias encontrás con "En qué andas", el programa que tanto te marcó en tu vida?–Hay mucha más música ahora, y la libertad de decir cosas. Si bien podía hablar en el otro programa, tenía un formato que no me dejaba correrme mucho. Estar más suelta y distendida, por ejemplo si quiero decir "jodido", lo digo. Antes tal vez decía molesto. Ya estaba quedando obsoleta, porque los chicos no hablan así.

–¿Cómo viviste esta primera semana al aire?–Me sentí re bien. La gente que me sigue está prendida y se han sumado muchos oyentes nuevos. En el espacio Quality hay muchas carreras, así que hay nueva gente que se suma. El poder estar más suelta fue raro al principio, pero creo que salió todo bien.

–Radio Quality es una emisora nueva, ¿qué potencial le ves?–La veo bien y la escucho bien. Porque se oye bien a la distancia sin necesidad de estar haciendo antena con una budinera (ríe). Tiene muy buen alcance en el interior y a través de las redes en el exterior también. De a poco vamos a ir creciendo. Es un producto que no invade y te quema el cerebro, y como ni siquiera está midiendo (en audiencia) lo tomamos con tranquilidad. La renovación de voces viene bien a la radiofonía cordobesa.