Temas del día:

Transparente

Ana Paulinelli se autorretrata en un delicado libro de poemas.

04 de junio de 2011 a las 08:46 a. m.
Emanuel Rodríguez
Transparente

Yolana Por Ana PaulinelliVientodefondo, Córdoba 2011.

El título del libro es simultáneamente explícito y misterioso: parece un nombre propio un tanto extraño, y en realidad no deja de ser eso, un nombre propio transformado por una declaración de identidad: Yolana es una contracción de Yo, la Ana, un título que explica el carácter de autorretrato que tiene este poema. Pero no es un autorretrato sentimental: es emotivo, claro, y está atravesado por una identidad familiar. La familia es la forma de amor predominante en este libro amoroso sobre los lazos y las formas de vida que se organizan involuntariamente alrededor de ellos. Lo cotidiano, la rutina y la mínima irrupción de algo extraño o memorable son la materia vaporosa, casi transparente de una sucesión de imágenes, diapositivas que adoptan tanto el brillo de la alegría cuando la autora reconstruye su infancia, como la oscuridad de la violencia cuando el tema se superpone con la dictadura militar. Ese juego de transparencias está apoyado materialmente en la edición, que incluye páginas de papel vegetal con pequeñas ilustraciones y letras manuscritas. Ese detalle ayuda a pensar en la ligera deformación de las cosas sometidas a determinada luz, a determinados movimientos. La fábula familiar incluye promesas de conversión religiosa, hermanos ordenados en la fe católica, la torpeza de los afectos enfrentados a las convicciones. Todo está narrado con el lirismo de una cierta espiritualidad, como el resultado de un lento, paciente aprendizaje. Yolana es un libro sobre el legado, sobre el peso de un patrimonio familiar sobre la educación y la formación de una persona. La poesía de Ana Paulinelli es dulce, sencilla e intimista. No se trata de una obra pretenciosa ni, a pesar de la pulsión autorreferencial, de un ejercicio egocéntrico. "La Ana" se recrea a partir de la recreación de los otros, como si su propia vida no fuera sino el resultado de esas otras vidas o, incluso, el efecto de la luz que ha pasado por ellas.