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Tomás Abraham: Un pensador del presente

El filósofo Tomás Abraham presenta en la Feria "La lechuza y el caracol", un libro donde analiza y desmonta el relato kirchnerista.

14 de septiembre de 2012 a las 12:00 a. m.
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Tomás Abraham: Un pensador del presente

Uno de los pensadores argentinos que más ha contribuido a la polémica y al debate en los últimos 25 años estará hoy en la Feria del Libro. Tomás Abraham viene a presentar su más reciente libro, titulado La lechuza y el caracol, que se propone como un "contrarrelato político" del "relato kirchnerista".

La presentación consistirá en una entrevista abierta que se desarrollará en la sala Herbert Diehl del Cabildo, a las 19, y en la que el autor dialogará con Carlos Schilling y con el público. Abraham tiene un estilo crítico y confrontativo y practica lo que él ha denominado "el pensamiento rápido". Buena parte de sus libros, como El presente absoluto o Historias de la Argentina deseada, se enfocan sobre temas de la actualidad política, social y cultural inmediata.

Son frecuentes sus participaciones en programas televisivos y sus intervenciones en el campo intelectual, mientras que sus columnas en el periódico Perfil lo muestran como un agudo analista de la realidad argentina. Puede escribir sobre muchas cuestiones, desde fútbol hasta psiconálisis, pero en La lechuza y el caracol se concentra en los diferentes tópicos de la mitología oficialista.

Un contrarrelato, explica Abraham, no es el negativo de un relato sino la palabra de lo que "este silencia y de los actos que preanuncia". Señala que a diferencia del menemismo, "el kirchnerismo no sólo gobierna por la recuperación económica sino también por una cuestión de fe" y por ese motivo pone en juego las figuras de sacrificio, la víctima, el mártir, el enemigo, el hereje y el mito.

En su libro, Abraham también se dedica a romper la lógica que en los últimos años ha dividido al país en dos bandos opuestos y trata de desarrollar una reflexión que no se convierta en credo y que dude incluso de sí misma. "La conversión de un pensamiento en una creencia es igual a un procedimiento de momificación", escribe.

Mediante fragmentos muy breves, que nunca se extienden más de una página y media, el filósofo va recorriendo los temas clave del armado del relato, como son la beatificación de los militantes setentistas, la alianza con los intelectuales progresistas de Carta Abierta, la guerra con Clarín y con los medios de comunicación críticos, las apelaciones a la militancia juvenil y a nuevas formas de populismo.

Pero Abraham también desmonta algunas posturas antikirchneristas que le parecen retrógradas y que repiten el binarismo que propone el Gobierno. En varias ocasiones, reivindica el sistema democrático republicano basado en la división de poderes, no como una forma jurídica vacía, sino como un verdadero mecanismo de defensa para las minorías.

Con un lenguaje directo, claro, comprensible para cualquier lector, aunque sin abandonar la ironía ni el sarcasmo, La lechuza y el caracol expone el pensamiento vivo de alguien que no renuncia a analizar la realidad desde un perspectiva intelectual.