Quino: Con Manolito me divertía mucho porque tengo un poco de bestia
Joaquín Salvador Lavado, el padre de Mafalda, se manifestó muy contento por el Premio Príncipe de Asturias y se lo dedicó a su esposa Alicia. Y agregó: “A los premios uno llega cansado”.
"No me lo esperaba", fue lo primero que dijo Joaquín Salvador Lavado, conocido en todo el mundo como Quino, en la improvisada rueda de prensa que coronó la noticia sobre su flamante Premio Príncipe de Asturias a la Comunicación y las Humanidades, el máximo galardón cultural que se otorga en España, y que en su caso llega para celebrar los primeros 50 años de Mafalda.
"A los premios uno llega cansado", agregó el dibujante, que en un par de meses cumplirá 82 años. "Sería mejor que te los dieran cuando eres joven", apuntó, aunque aclaró que "siempre halagan".
El premio, dotado de 50 mil dólares y de una escultura de Miró, fue decidido por el jurado que, reunido en Oviedo, España, destacó la sencillez y la complejidad de su trabajo. Frente a los periodistas, Quino dijo no haber recibido aún la llamada del Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, y bromeó: "Espero que me invite a comer una tortilla".
"Me alegra que España me haya dado un premio que me remite a mi familia", añadió el dibujante, hijo de exiliados republicanos andaluces que se afincaron en la provincia de Mendoza, la cuna del vino argentino.
Quino se presentó en la editorial Random House de Buenos Aires acompañado de su esposa Alicia, a quien dedicó el premio porque "fue clave" en la difusión de su trabajo en el mundo entero.
A punto de cumplir 50 años, Mafalda, la niña que nació de la pluma de Quino para publicitar una firma de electrodomésticos en los años 60 y que terminó haciéndose un lugar en el diario
Primera Plana
, es ya un personaje mundial y comentarios irónicos se mantienen de plena actualidad.
Según Quino, ello obedece a que "los problemas del mundo no han cambiado", e interpretó que el toque multicultural de la tira fue el resultado del ambiente de inmigrantes en el que se crió en Mendoza.
"Hasta que fui a primaria, en mi casa se hablaba andaluz", recordó Quino, que no se olvida del vecindario de su infancia, compuesto por italianos, libaneses y hasta por un verdulero español que pregonaba su mercancía cantando versos.
"El premio me alegra porque me remite a mi familia andaluza, donde había mucho humor", apuntó. "Mi madre y mis tíos eran gente con mucha gracia", confió.
"Me crié muy interesado en lo que pasaba en todo el mundo (...) Me alegra que España me haya dado este premio que me remite a mi familia", expresó. Y recordó que se sintió muy shockeado la primera vez que viajó a ese país, en 1968, donde Mafalda se publicaba con una tira que advertía: "Sólo para adultos".
, que "jubiló" a Mafalda hace años, descartó hacer un dibujo especial para celebrar el premio. "Sacar a Mafalda de la historieta me cuesta mucho", reconoció.
De todos modos, comentó que Mafalda era un dibujo más dentro de las páginas que dibujaba. "Me sentí más identificado con Felipe, Miguelito y Libertad. Con Mafalda no tanto porque esas peroratas suyas sobre las Naciones Unidas me parecían irreales", confesó.
Finalmente, bromeó sobre sí mismo y hasta se comparó con el personaje más torpe de la tira: "Con Manolito me divertía mucho porque, como descendiente de españoles que soy, también tengo un poco de bestia".
Con el Premio Príncipe de Asturias, Quino corona un año sembrado de reconocimientos que arrancó con un tributo en el Festival de Historieta de Angoulême, una ciudad del sudoeste francés que todos los años se transforma en sede de la convención más importante de cómic e ilustración del mundo. Prosiguió en marzo con la Legión de Honor, la más importante distinción de Francia, y con la gran ovación que el padre de Mafalda recibió al ser homenajeado en el Salón del Libro de París.
Hace apenas cuatro semanas, fue el invitado especial de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. "Me honra abrir la Feria. A partir de ahora me respetarán", había dicho entre sonrisas.
"Quino alcanzó fama internacional con la creación del universo de Mafalda, una niña que percibe la complejidad del mundo desde la sencillez de los ojos infantiles. Mafalda, la principal protagonista del trabajo creativo de Quino, es inteligente, irónica, inconformista, contestataria y sensible. Sueña con un mundo más digno, justo y respetuoso con los derechos humanos. Al cumplirse el 50° aniversario del nacimiento de Mafalda, los lúcidos mensajes de Quino siguen vigentes por haber combinado con sabiduría la simplicidad en el trazo del dibujo con la profundidad de su pensamiento. La obra de Quino conlleva un enorme valor educativo y ha sido traducida a numerosos idiomas, lo que revela su dimensión universal. Sus personajes trascienden cualquier geografía, edad y condición social", sostuvo el
del
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