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Puertas adentro

Claudia Piñeiro vuelve al mundo del country en "Betibú", su nueva novela policial acerca de la vida en los barrios privados.

07 de mayo de 2011 a las 04:51 p. m.
Puertas adentro
Claudia Piñeiro saltó a la fama con “Las viudas de los jueves”, otra novela que mezclaba crímenes y barrio privado.

A Nurit Iscar le dicen Betibú por su parecido con Betty Boop. "Por los rulos negros y por la figura", le dijo su amante. Ella quiere saber si hay algo más que un simple parecido, algún símbolo, y las amigas le dicen que no sea tan complicada, que se parece al dibujo y listo. Pero Nurit es complicada. La protagonista de la nueva novela de Claudia Piñeiro es una ex escritora de novelas policiales. El desamor la llevó a experimentar con el género rosa y una crítica despiadada la destrozó, así que se convirtió en ghost writer . Ahora su ex amante, director del diario El Tribuno, vuelve a llamarla, pero para otra cosa: hay que investigar un crimen en el country La Maravillosa.El country no es un espacio más para Claudia Piñeiro: su novela más exitosa, Las viudas de los jueves , con la que ganó el Premio Clarín Alfaguara y saltó a la fama, ocurre en un barrio privado, y la autora se hizo conocida por su aguda e irónica mirada sobre la vida en esos complejos cercados. –Volviste al country. ¿Qué diferencias notás entre cómo mirabas ese lugar en la época de "Las viudas de los jueves" y cómo los mirás hoy? –Desde el punto de vista narrativo, hay una diferencia importante entre una novela y la otra. En Las viudas de los jueves, al country lo cuentan los de adentro. Ahora, en cambio, la novela está contada desde personajes que tienen que entrar y que están afuera. Los obreros de la construcción, la empleada doméstica, y esta escritora periodista que tiene que ir a cubrir un crimen. La mirada sobre el lugar está desde afuera. Y me parece que así se puede completar aquella primera forma de mirar al country, ¿no? –El tono de "Betibú" es menos irónico en relación a esa descripción del ambiente. Es crítico y detractor, pero sin ironía. –Sí. La estrategia en Las viudas terminaba siendo irónica, porque los personajes estaban dentro del country. En Betibú, la periodista se enfrenta a los guardias del country y los puede criticar abiertamente, porque no es del lugar. –Cuando están por ingresar al country, Nurit y el remisero tienen posiciones diferentes sobre la actitud de los guardias. El remisero dice que hay causas perdidas, Nurit en cambio es terca en la defensa contra el abuso... ¿de qué lado estás vos? –Te voy a contar una cosa: cuando cumplí 50 años, mi hija y mi sobrina, dos nenas, me hicieron una canción que era un recuento de las cosas que yo hacía. "Vos hacés tal cosa, vos hacés tal otra", así. Y en una parte decían: "Vos te peleás con todos los guardias", porque adonde voy y me dicen algo que no corresponde, no lo tolero. Lo mismo, en otra escena de la novela: los guardias le piden a Nurit que apague las luces de afuera y encienda las de adentro. Eso me pasó y ¡es una práctica de la dictadura! Me acuerdo de estar discutiendo con el guardia y decirle: "Yo te tengo miedo, ¿por qué tengo que prender las luces? Si vos me tenés miedo a mí, yo te puedo tener miedo a vos. ¿Por qué tenés que desconfiar de mí y yo no puedo desconfiar de vos?". Pobre, el hombre que está en la guardia es un empleado y lamentablemente está cumpliendo su tarea, más allá de que lo haga con más o menos prepotencia... A mí lo que más me preocupa no es quién hace la tarea que le asignaron sino quién tiene la idea de que hay que aplicar todas esas normas para sentirse seguro. Diario mío –Pero más que de la vida en el country, la novela habla de la vida de los periodistas. ¿Cuáles fueron tus fuentes para escribir sobre eso? –Así como la protagonista desayuna leyendo todos los diarios, yo hago lo mismo, y los fines de semana leo más de uno. No leo deportes, claro, pero miro todos los diarios porque me interesa, porque me divierte, porque me gusta ver los diferentes modos que cada uno tiene de mostrar una misma noticia. O sea que el tema del periodismo me atrae. Y tengo muchos amigos periodistas, amigos que dan clases en Comunicación, y que me pasaron material. Me acercaron clases mismas de la facultad, libros específicos que miran el periodismo desde otro lugar... libros sobre contrainformación, ese tipo de cosas.–¿Sentís que es un momento particular para escribir sobre periodistas y periodismo? –Empecé a escribir esta novela hace más de un año, cuanto todo se iba complicando en relación al periodismo, y cuando lo hice pensé que no iba a llegar, que las diferencias entre el Gobierno y los diarios, y entre los mismos diarios que se pelean entre sí, se iban a solucionar antes de que yo terminara la novela. Y no: hoy el tema está incluso más álgido que un año atrás. –¿Por qué decidiste enfrentar a "El Tribuno" con el Gobierno? —Eso refleja una realidad que no es exclusiva de la Argentina. Hoy por ejemplo El País está de acuerdo con el gobierno español, pero El Mundo no. Es una cosa más global, más allá de que hoy en la Argentina es muy evidente que hay unos diarios a favor del Gobierno y otros diarios en contra. Como siempre, cuando vos escribís algo, el conflicto es interesante.

Betibú

Claudia Piñeiro

Editorial Alfaguara

Precio: $ 79