Munición liviana
Dedicada a los amantes del género negro y llave de acceso para aquellos que aún no conocen a Denis Johnson, su celebrado autor, acaba de editarse la divertida y vertiginosa 'Que nadie se mueva', pulp originalmente publicado en entregas para la revista Playboy.
Aunque permanezca desconocido por aquí, Denis Johnson (1949) es ya un clásico contemporáneo en los Estados Unidos, donde cosecha elogios de pesos pesados como Philip Roth y Jonathan Franzen, además de ostentar un National Book Award por Árbol de humo, obra monumental de más de 600 páginas centrada en la guerra de Vietnam que todavía carece de edición local, al igual que su otro libro celebrado, la novela de cuentos Hijo de Jesús (hasta ahora acá sólo se conseguía su debut Ángeles derrotados). La flamante edición de Que nadie se mueva viene entonces a compensar esa ausencia, aunque sea claramente un divertimento redituable (el encargo de una novela negra a la vieja usanza en cuatro entregas para Playboy) que Johnson resuelve de manera virtuosa, resignando su costado poético oscuro y epifánico y sus estructuras abiertas en pos de la agilidad icónica que requiere el género de gángsters y pistolas humeantes.Y de hecho el universo Johnson siempre se estiró entre los polos cruzados y no siempre antagónicos de la "alta" y la "baja" cultura: Bukowski, Tarantino, Sin City, David Lynch, Lou Reed (de una letra suya en The Velvet Underground viene el título Hijo de Jesús) y Raymond Carver (de quien fue discípulo), entre otros, se dan la mano en la ya de por sí marginal y violenta y sombría radiografía urbana que abordó el autor a lo largo de su carrera. Que nadie se mueva viene entonces a deschavar las inclinaciones más explícitamente pulp de Johnson, con ímpetu valiente y sin alter egos culposos a lo John Banville/Benjamin Black: Jimmy Luntz es un jugador empedernido y un cero a la izquierda que se involucra en una deuda con un peligroso dúo de mafiosos que irán a por él, y en el medio también cuenta la presencia de la majestuosa y sexy Anita Desilvera, anti-heroína mestiza que destella en las páginas más vertiginosas del libro.Y por supuesto también habrá mucha sangre, persecuciones y diálogos divertidos y sentenciosos que Johnson recrea con maestría y conocimiento reverencial del terreno noir en el que pisa: así, sin ser su obra más importante y quizás justamente por eso, Que nadie se mueva funciona como pasatiempo ideal para los amantes del género y como apertura distante al mundo Johnson: los más intrépidos irán a por Ángeles derrotados, espejo más denso y severo de un autor que no malgasta sus municiones.Que nadie se muevaDenis JohnsonMondadori 2012190 páginas$ 65

