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Malditos amigos

Benjamín Prado cuenta en un libro cómo fue la sociedad creativa de "Vinagre y rosas", el último disco de Joaquín Sabina.

30 de enero de 2010 a las 03:25 p. m.
Malditos amigos
VIEJOS CONOCIDOS. El libro "Romper una canción" cuenta el detrás de escena del disco "Vinagre y Rosas".

Benjamín Prado escribió las letras de Vinagre y rosas (2009) junto con Joaquín Sabina, y reveló los divertidos secretos de esa usina en el libro Romper una canción (Aguilar).Vinagre y rosas, el más reciente disco de Sabina, fue concebido a partir de un mito que ya parece ser certeza: es más fácil escribir canciones cuando se está triste. Algo así parece haber pasado por la cabeza del cantautor español en 2008, cuando le pidió a su poeta amigo Benjamín Prado –quien se encontraba un tanto deprimido, después de romper con su pareja– que lo ayudara a componer el álbum, porque él estaba demasiado feliz (y aburrido) como para hacerlo solo. De ese encuentro (que consistió en un viaje a Praga de varios meses, entre bares y rondas) surge entonces el crepuscular y bello Vinagre y rosas, que Sabina viene a presentar el viernes 5 de febrero a Córdoba; de esa odisea emerge también Romper una canción, el libro donde Prado cuenta cómo se dio esa composición "a cuatro manos"."Escribir a cuatro manos sólo es posible si respetas las dos manos que no son tuyas y si las dos personas que lo hacen tienen más cosas en común que diferencias", certifica Prado. Y añade: "Joaquín y yo nos parecemos en muchas cosas y nos diferenciamos lo suficiente como para que de la suma de los dos salga una tercera cosa, que es lo que yo oigo en Vinagre y rosas, un disco muy de Sabina parecido a mi poesía y que ninguno de los dos podría haber hecho solo".Bohemios en BohemiaLa elección de Praga como destino inspirador corrió a cargo de Prado, después de que Sabina le diera a elegir entre diversas ciudades, más aptas para poetas malditos que para inocentes turistas. "La noche que hicimos el plan, el 'flaco' me ofreció varias ciudades y ésa fue la que más me apeteció. El ambiente de Praga está en el disco y me gusta, es el que nos hizo escribir Cristales de Bohemia, una canción que a los dos nos gustaba tanto que no queríamos acabarla. Cada día le añadíamos o quitábamos algo", recuerda.–¿Compartís el supuesto de que la tristeza es el estado óptimo para escribir?–Eso es verdad. Cuando algo te preocupa o te duele es más fácil que necesites hablar de ello que cuando estás genial, porque entonces basta con irse a tomar una copa. –¿Fue difícil adaptarte al costado salvaje de Sabina, o eras vos el poeta maldito?–Maldito de biblioteca, en cualquier caso. Pero la idea no estaba mal, así que como ahora yo soy otra vez más feliz que él, estoy pensando en llevármelo a Budapest a que escribamos juntos mi próximo libro de poemas. De todos modos, yo con él no tengo que adaptarme a nada: tampoco soy bueno acostándome, ni poniendo límites, ni mirando el reloj, ni obedeciendo órdenes o dándolas.–¿Qué te dispara escuchar hoy "Vinagre y rosas"?–Me dispara una ráfaga entera. Hay una cosa estupenda, y es que todo el mundo puede oír Vinagre y rosas, y de hecho lo está oyendo, literalmente, todo el mundo. Pero la única persona de este planeta que además lo puede ver soy yo, que estaba allí y sé lo que hay detrás de cada palabra. Además, con Joaquín salimos de eso más amigos de lo que entramos, y si yo antes lo quería, ahora mato por él.Romper una canciónJoaquín Sabina y Benjamín Prado2009, AguilarPrecio: $ 45