Los enigmas del doble
"El cuarto oscuro de Damocles", la novela que es el punto más inquietante de la obra del holandés Willem Frederik Hermans.
Entre 1948 y 1995 (año de su muerte), el holandés Willem Frederik Hermans publicó unas 23 novelas y novelas cortas. Había nacido en Amsterdam en 1921 y vivió de cerca la ocupación alemana de Holanda. Una circunstancia histórica que El cuarto oscuro de Damocles , novela publicada en 1958 y traducida ahora por primera vez al español, muestra desde sus facetas más sombrías y ambiguas. Ambigüedad en las conductas, en las intenciones, en las adhesiones a ideales patrióticos, e incluso en una casi impalpable oscilación que mantiene incólume esa misma ambigüedad dentro del protagonista y de una suerte de sosías o doble que, por así decirlo, da un sentido a sus actos a la vez que los proyecta hacia un horizonte de incertidumbre y ruina.Para Hermans, el tema del doble alcanza en El cuarto oscuro de Damocles su punto más inquietante. Al mismo tiempo, el tratamiento literario del doble (que recuerda al del "William Wilson" de Poe o al del "Borges y yo") desborda la frágil antinomia entre mentira y verdad, intercambiando sin pausa sus respectivos lugares.El insignificante Osewoudt no se interesa por nada, la abulia y la mediocridad atraviesan su vida. El 10 de mayo de 1940, la Alemania hitlerista invade Holanda y de golpe su vida cambia cuando recibe en su negocio la visita de Dorbeck, un oficial del ejército holandés, quien le pide la revelación de unas fotos sobre los invasores. Desde ese momento hasta la culminación de la guerra, Osewoudt participará en atentados, ejecuciones de espías y colaboracionistas y una serie intrincadísima de misiones que le encomienda Dorbeck. Dorbeck y Osewoudt se parecen "como el negativo de una foto se parece al positivo", observación que reúne la imagen reproducida y la alusión a una identidad que se esfuma. Pues el relato recrea los intentos de Osewoudt por encontrar al elusivo Dorbeck, probar que luchó por su patria y no fue un agente doble. ¿Existió realmente Dorbeck o se trata de una alucinación que Osewoudt introdujo en su aletargada vida? Las casi 400 páginas de la novela soslayan, con admirable rigor narrativo, explicaciones simplistas, acentúan los sinuosos movimientos del doble, evitan a cada instante "revelar" el denso espesor de sus enigmas.

