Festival de Poesía: una cita para descolonizar la cabeza
Se presentarán en el Patio Menor del Cabildo los escritores Lecko Zamora, del pueblo wichí, y Juan Chico, de la comunidad qom. Sus textos integran el libro Lenguaje. Poesía en idiomas indígenas americanos, editado por el Festival de Poesía de Córdoba, que culmina este sábado. No se suspenden las actividades por lluvia.
A veces el error está en el mismo momento de buscar una palabra para hablar de los indígenas. ¿Son aborígenes, indios, nativos, pueblos originarios? Los poetas Lecko Zamora y Juan Chico, quienes este sábado estarán en el Festival Internacional de Poesía, se encargan de explicar dónde está el problema.
El vozarrón profundo de Lecko desenreda el error de una manera simple: “Somos gente”. Y en definitiva es tan básico como eso. ¿Entonces?
“Hay gran ignorancia acerca de los pueblos indígenas –dice–, comenzando por la denominación, tomada del aire, pero del aire sucio del racismo. Esta palabra ‘indio’... a nosotros nos llaman matacos (a los wichí), a ellos tobas –señala a Juan Chico–. En toda América las primeras naciones tuvieron un rebautismo oscuro, para justificar crímenes y matanzas. La palabra que nos autodenomina coincidió casi en todos los pueblos: primero somos gente, humanos, seres pensantes que tienen la posibilidad de elevarse a través de sus hechos, su comportamiento, no solo frente a otro humano, sino frente a las plantas, las aves, todos los seres que existen. Después, somos indígenas”.
De acuerdo a Lecko, cuando los conquistadores pusieron la bota en la arena de América, buscaron una forma de justificar la invasión, las masacres, y entonces dibujaron a un personaje salvaje de ánimo beligerante. “Y la persona que conoce algo de historia –dice– va a ver grandes contradicciones; cómo una civilización tan elevada, con pirámides, con medicina, alfabeto y cultura (habla de mayas, aztecas e incas), con profundo conocimiento de la naturaleza, de la convivencia, del respeto a la diversidad, tuvo que ser rebautizada. ‘Natural’, ‘nativo’, ‘originarios’. Eso también son los criollos que nacieron acá”, reflexiona.
En 1991 hubo una reunión de representantes de pueblos indígenas de Asia, Europa y África, no sólo Latinoamérica, y en ella los involucrados optaron por la palabra “indígena”.
Juan Chico, chaqueño de nacimiento, explica el significado del vocablo “indio”: “En hindú significa ‘río lindo’, porque era el paraíso para ellos, la plenitud... Pero con el tiempo hubo que justificar las maldades, discutir si teníamos o no alma, y se volvió algo negativo. Esas cosas quedan instaladas. Ojalá que en algún momento no muy lejano todos empecemos a descolonizarnos la cabeza. Hasta el día de hoy hay una complicidad para seguir instalando características negativas, que a veces reproducimos sin pensar”, resume el poeta.
No sólo versos
El público tendrá este sábado una gran oportunidad, ya que Lecko Zamora y Juan Chico compartirán sus trabajos reunidos en el libro Lenguaje. Poesía en idiomas indígenas americanos, editado por el Festival de Poesía de Córdoba y que incluye también poemas de Liliana Ancalao (mapuzungun) y Mario Castells (guaraní).
“Que se publique un libro en idiomas indígenas no deja de ser un hecho político importante –dice Juan Chico–, lo destaco, no sé si tanto por lo (político) nacional, pero sí por lo chaqueño. Imagínense un texto de idiomas indígenas... En Chaco están desde 2010 oficializados el idioma qom, mocoví y wichí, pero más alla de la ley no se han publicado textos. No deja de ser un hecho político, y entonces valoramos mucho que nos hayan invitado al encuentro y que de a poco se empiece a visibilizar lo que es la cuestión indígena; lo poco que la sociedad sabe es por lo que los medios reflejan, y muchas veces eso que se ve no es lo que está pasando realmente. Publicar un texto como wichí y mapuche nos hace sentir que vamos por el buen camino: empezar a conocer que hay indígenas que escriben y hacen libros, porque por lo general los medios sólo se quedan con las miserias y las pobrezas y que todo está mal. Es cierto, hay mucho que está mal, pero también es una realidad que hay un grupo de indígenas que hacen cosas lindas como ésta. Y que esté reflejado en el marco del Festival es un hecho muy importante y lo valoramos”.
No hay rescate
Lo que podría pensarse como “rescate” en relación a esta publicación, no aplica de ninguna manera. Lecko dice: “Depende de dónde se mire, porque en el abandono del Estado hacia los pueblos indígenas hay una especie de rescate pero sólo desde la mirada; no acepto que haya ‘rescate’ porque nosotros más bien hemos sobrevivido, tenemos valores y la lengua es el principal valor. No se trata de rescatar, porque para nosotros es libre, no estamos enclaustrados ni encerrados. Lo que hay es mezquindad de parte de las instituciones del Estado y de las ONGs, que siempre quieren intermediar, como si nosotros estuviéramos en una situación de minusválidos, como si no pudiéramos hablar por nosotros mismos. Para ellos vale esa palabra, para nosotros, no. Yo no puedo ver un lado positivo en la idea de que me estén rescatando; no sé cómo tomarlo, no lo acepto”.
Lecko habla también de los “dueños de la historia”, del despertar de los compatriotas a las implicancias de los mitos creados.
En el libro es clara la postura de ambos poetas: bregan por un acercamiento con la naturaleza, por los valores del pueblo y su tierra (la soberanía sobre Malvinas está presente, como ejemplo, en los textos de Chico).
Las preguntas se disparan en estampida, y para cada cuestionamiento hay una observación que nace desde el más común de los sentidos.
Es un mito que la cultura se generó en Grecia, porque eso deja de lado a las civilizaciones grandiosas de este lado del mar. No hay integración real mientras los discursos sean una olla donde se mezclen todas las cuestiones en un crisol de razas y posiciones.
Los poetas abogan por la integración, pero manteniendo la especificidad. “Un libro que te dé lugar para expresar lo que uno siente y ve es una posibilidad para que otras personas empiecen a ver y cuestionarse y a tratar de ir personalmente para hablar con los pueblos indígenas”.
Es la oportunidad de escuchar, entender y dejarnos acariciar por otras lenguas. Habrá lecturas en idioma original y poesía compartida a la manera del chamán. A veces la poesía es una reconciliación esperando por nosotros en las páginas de un libro.
Programación del sábado 14
La organización del Festival informó que las actividades no se suspenden por la lluvia, y que la programación prevista en el Patio Mayor del Cabildo (Independencia 30) se realizará en una carpa en el Patio Menor del espacio municipal.
15. Revista Hablar de poesía, 15 años. Bernardo Schiavetta (coordinador). Lecturas de Eugenia Cabral, Carlos Schilling, Daniel Vera.
16. Irma Marc, Ignacio Fernández de Palleja y poetas inscriptos. Coordina: Carolina Muscará.
17. Irma Elena Marc, Bernardo Schiavetta, Pablo Anadón,
18. Osvaldo Aguirre, Reynaldo Jiménez, Beatriz Vignoli.
19. Mariela Tulián, Juan Chico, Lecko Zamora.
20. Presentación de Hugo Padeletti.
21. Música de sobrevivencia: Gustavo Lorenzatti y Santiago Bartolomé. Lectura de Ianina Moretti. Imágenes de Cecilia Rosso.
Dadá Casona Cultural (Juan Rodríguez 1463).
23. Fiesta de cierre: Marcela Orge y la Compañía de los Abrazos + Baila el Mono

