El primer emperador
En el best seller "El imperio eres tú", el español Javier Moro cuenta la "historia novelada" de la independencia de Brasil.
Javier Moro espera en la habitación de un hotel en Buenos Aires que el cronista termine de leer El imperio eres tú para llamarlo y entrevistarlo. No será la única entrevista concedida ni mucho menos: entrenado en los micrófonos por la altísima repercusión de ventas de cada uno de sus libros y especialmente por la obtención del Premio Planeta con el último de ellos, Moro tiene armadas varias respuestas para lo que sabe que serán preguntas más o menos similares. Incluso a quien lo saque del tema literario y le pregunte por la coyuntura inmediata, por la expropiación del 51% de Repsol YPF, por caso, le dirá: "Habrá que ver qué pasa, porque las cosas en la Argentina se dan de manera peculiar; cambian las reglas de juego a su antojo y están convirtiendo a Argentina en la mayor república bananera de América Latina, de un populismo increíble; es pan para hoy y hambre para mañana". Si hay un español en Argentina la pregunta se impone. Y si ese español escribe un libro con el título "El imperio eres tú", bueno. ¿Cómo no hacerla?
El título, que a primera vista suena más a libro de autoayuda que a "historia novelada", sale de una de las frases del libro, que cuenta con recursos de melodrama la historia de Juan VI, rey de Portugal, cuando se embarcó rumbo a Brasil temeroso de que Napoleón Bonaparte lo hiciera abdicar a favor de uno de sus hermanos. El imperio eres tú hace foco en la vida de Pedro, hijo de Juan VI, quien al quedar a cargo de Brasil lo declaró independiente y se nombró emperador.
La "tesis" de Moro es que la independencia de Brasil se debió "a la conjunción del talento, la energía, la inteligencia y el olfato de cuatro personas de orígenes muy diferentes: un hispano-portugués, una austriaca, un brasileño y un escocés".
El libro generó un escándalo entre los historiadores brasileños, que lo vieron como una aproximación poco seria a la historia del país. Moro dice que su libro no debe ser juzgado como un libro de historia. Tampoco como una novela. Lo de él es un género nuevo, "historia novelada", más o menos caracterizado por la narración de hechos verídicos, con personajes que existieron en la historia real, y con cierto permiso para una intromisión en las emociones y los vericuetos de la vida privada. Esta, entonces, "historia novelada", acerca de la personalidad impetuosa de Pedro, en oposición a la cautela de su padre, traza una versión personalista de la historia y la vincula a las contradicciones de su personaje, a su lucha interna entre el deber y el placer, el autoritarismo principesco y la inclinación parlamentaria.
"Yo conozco mucho Brasil, porque viví allí dos años mientras escribía mi primer libro -dice Javier Moro-. Allí conocí la historia de Pedro I, pero en ese entonces pensaba que habría ya muchos escritos sobre eso, sobre el primer emperador del Brasil. Y resulta que no. Hay mucho histórico, sí, pero no había ningún libro que yo haya leído como me hubiera gustado leerlo, un libro que hubiera retratado ese personaje tan tremendamente contradictorio, y al mismo tiempo heroico. Un hombre que tenía todo lo bueno y todo lo malo, y que en 36 años tuvo la corona de Portugal, fue emperador de Brasil, rechazó la corona de España, rechazó la corona de Grecia, ganó una guerra civil, redactó e implementó las concepciones más liberales de la época".
-¿Por qué un español decide escribir sobre la monarquía portuguesa? -Pedro I era un personaje fascinante de la historia, al que se le ha dado muy poca importancia. Y luego, toda esta historia de la monarquía portuguesa nos enseña a los españoles mucho de nosotros mismo. ¿Por qué un país tan pequeño como Portugal acabó como una colonia unida y un país tan grande como Brasil, y los españoles acabamos con todas las posesiones fracturadas?
-En el epílogo de la novela usted dice que su intención ha sido la de contar desde dentro lo que los historiadores han contado desde afuera... ¿con qué ventajas cuenta un escritor para hacer eso?
-Pues tiene la ventaja de que apela a la emoción del público lector. Es raro que un libro de historia te emocione. Un libro de historia te puede aportar mucho conocimiento, muchos datos, pero de emoción, poca. Yo lo que he querido es aproximarme a esa página de la historia y darle vida, transformar los rostros marmóreos de estos héroes olvidados en el tiempo en seres de carne y hueso, para que el lector sienta compasión por ellos, empatice con ellos. Y yo creo que en ese sentido el libro funciona muy bien, porque si no, no se hubiera vendido.
-¿Por qué se niega a que clasifiquen su libro como "novela"?
-Es historia novelada. Si dices que hay una novela parece que hubiera personajes inventados o batallas que no sucedieron. Y no hay nada de eso. Todo lo que hay en el libro son personajes que han existido de verdad, conflictos que han existido de verdad, batallas que han existido e historias de amor que sucedieron de verdad.
-¿Cómo fue el proceso de documentación para escribir este libro?
-Me he encontrado las cosas más insólitas del mundo. Entre otras cosas, encontré en la Biblioteca Nacional de Río, un sobre con unos pelillos dentro. Resulta que era una mata de vello púbico que el emperador le había regalado a una mujer con una nota de amor en el interior. Y eso está guardado y catalogado en la Biblioteca de Río. Nunca en mi vida me volveré a encontrar con un documento semejante.
-¿Qué tan certera puede ser una investigación sobre la vida privada de personas públicas?
-Pues lo más certera posible. Porque además, como son personas públicas, siempre hay gente que les conoce mucho. Y la gente quiere hablar mucho de ellos. Y no hay ningún problema al biografiarlos. Porque tú hablas con la gente que ha trabajado para ellos, con la gente que ha vivido con ellos, con los familiares, siempre consigues hablar con alguien. Es cuestión de paciencia y métodos.
-¿Cómo ha sido la recepción en Brasil?
-Muy buena. El público lo recibió muy bien y el libro subió inmediatamente a la lista de los más vendidos. Pero ha habido un grupo minúsculo de historiadores que han protestado, que se han entido invadidos en su terreno. Como si yo hubiera entrado como un forastero en su jardín para robarles algo. Tienen planteos tan tontos como que este libro es un ejemplo más del neocolonialismo de España con Brasil. Realmente con lo grande que es Brasil, esa es una idea que no cabe. Pero eso ha sido una minoría de historiadores, que además no tenían por qué juzgar mi libro como un libro de historia porque no es un libro de historia. Mi libro es de historia novelada. Es otro género, es otra cosa. No puedes juzgar un avión cuando de lo que se trata es de un barco. Les ha molestado la cosa nacionalista, que un español venga aquí a contarles su propia historia... pero bueno, lo importante es el público, es que el libro va solo, se lee bien y la gente lo recomienda.
El imperio eres túJavier MoroPlaneta, 2012.560 páginas. Precio: .

