Carlos Aguirre: músico de las orillas
Carlos Aguirre tocará el sábado con Quique Sinesi en Cocina de Culturas. Además, acaba de grabar “Orillania”, un gran disco con invitados.
Pianista, compositor, cantante, guitarrista, productor, arreglador, Carlos Aguirre es uno de esos músicos que desde su propio lugar, físico y conceptual, celebra el culto del intercambio y la colaboración como forma de trabajo. De eso se trata también Orillania, el disco recientemente publicado por su propio sello, Shagrada Medra.Canciones bien concebidas y bien tratadas, con las que el paranaense le agrega otro episodio a una discografía ejemplar. Un disco generoso y preciso, que sin dejar de mostrar la marca personal puesta a punto en otros trabajos, alarga esta vez su búsqueda hacia otros territorios de la palabra y el sonido. "Este disco tiene que ver con abrir las fronteras de nuestro país a ese país más grande que es América, con algo más extrovertido, a partir de una sonoridad en la que la percusión tiene un peso determinante", comenta Aguirre y continua: "Siento que en cada disco que hice hubo un punto de partida y desde ahí avanzaba como pidiendo permisos. En esta oportunidad ese permiso surgió de la suerte de viajar, de conocer lugares y músicos con los que pude dialogar, artistas que me mostraron y me enseñaron sus músicas. Entre otras cosas eso me impulsó además a versionar autores que para mí son fundacionales en la canción latinoamericana, como Violeta Parra y Otilio Galíndez".
“Orillanias” es un neologismo que según explica Aguirre por un lado tiene que ver con cierta presencia de los orillá y las divinidades yorubas que nos llegan a través de lo que los esclavos negros trajeron a América. “Tenemos un componente africano, asumámoslo con orgullo, es parte de nuestra riqueza”, dice y agrega que por otra lado Orillania es un continente de orillas. “De músicas que fueron gestadas en orillas –acota–. La idea pasa por diluir esas orillas, por dejar de vernos con divisiones políticas y económicas y asumir una zona franca cultural”.
Muestra de tenacidad, paciencia y sobre todo gusto por el detalle, Aguirre explica con aire reflexivo que le llevó casi seis años terminar el disco. “No necesitaba apurar nada –dice–, hasta que no tuve la plena seguridad sobre cómo decir cada palabra no grabé las voces, por ejemplo. Nada quedó al azar”. Habla además de un disco como una forma de encuentro, “Como excusa para convidar a los amigos” y se refiere a
Luis Salinas, Hugo Fattoruso, Jorge Fandermole, el Mono Fontana, Juan Quintero, Quique Sinesi, la cantante chilena Francesca Ancarola, la cantante brasileña Mônica Salmaso y el cantautor de Minas Gerais Gladston Galliza, entre los numerosos músicos que participan de este trabajo. "Además se dieron la 'parcerías' creativas con otros autores y eso me motivó particularmente". Peces de Luz y El hechizo de tu nombre, sobre letras de Livia Vives, y Náufrago en la orilla, con letra de Walter Heinze, son parte de esas colaboraciones, que con Fandermole logró uno de los momentos más intensos del disco: El diminuto Juan, un homenaje al sumo poeta entrerriano Juan L. Ortiz, que sin imitarlas reflejas las filigranas de su poesía. El trabajo se completa con temas del mismo Aguirre, entre ellos un El hombre que mira el mar, Con los primeros pájaros de la mañana, Compadres candomberos, que se conjugan con Casamiento de Negros, de Violeta Parra, y Pueblos Tristes, de Otilio Galíndez.
Más allá del notable trabajo instrumental, en el sonido de Orillanias, que comenzó a grabarse en los estudios de la carrera de Composición de la Universidad Nacional de Villa María, es evidente un gusto por el uso de las voces también como instrumento, como color. "Trabajo desde hace tiempo sobre esa idea y en este disco pude profundizarla –explica–. El primer paso en el trabajo de los arreglos fue colocar las voces y en torno a eso construimos el resto. Me gusta el canto colectivo y pensar la voz también como un instrumento dio resultados satisfactorios".
En busca de una definición posible, Orillanias podría describirse como un disco arreglado a partir de una precisa idea de sonido, cálida y viva, y enriquecido por el aporte de los numerosos invitados. "Los invitados cumplieron la función de desordenar lo que el arreglador había ordenado minuciosamente –concluye Aguirre–. Son dos carriles: por uno va el orden establecido y por otro, lo que salió en el momento. Esa convivencia es muy latinoamericana. Esa es nuestra riqueza".Para oírEl disco Orillania ofrece un gran repertorio de temas latinoamericanos, con la presencia de invitados. Además, el sábado toca en Cocina de Culturas con Quique Sinesi. Julio A. Roca 491, a las 21.

