Abel Pintos: Mi norte siempre fue el mismo
El artista cuenta cómo vive este momento, antes del show que dará este viernes en la plaza San Martín. "Quisiera cantar con Chris Cornell, Calamaro o Charly", asegura.
Todos los formatos le sientan bien. El año pasado, a esta altura inauguró la Plaza de la Música, donde funcionaba la Vieja Usina, y la llenó. La temporada de festivales ratificó el gran momento del artista, que luego refrendó con su serie de cinco Luna Park llenos, donde se lució y se dio el gusto de contar con grandes invitados.
Este viernes, Abel Pintos vuelve a Córdoba para participar de la tradicional ceremonia de Cambio de Guardia, con un concierto gratuito frente al Cabildo Histórico.
Mientras cierra “con mucha felicidad” la etapa más exitosa de su joven carrera –que acaba de cumplir 15–, ya piensa en el disco que sucederá a Sueño dorado. “Estoy con la expectativa de lo que estamos empezando a crear desde hace poco y que va a ser parte del disco nuevo, y por tanto empezará una etapa nueva de mi carrera y de mi vida, después de Reevolución y Sueño dorado”, cuenta en un alto de los ensayos desde Buenos Aires.
Para Abel, esta etapa es de puro disfrute, y al mismo tiempo renueva las energías con una parte del trabajo muy diferente al que realiza cuando sube a los escenarios. “Es un tiempo muy distinto al de las giras, aunque en ellas se van creando cosas nuevas sobre las listas de temas, sobre el espectáculo, y por año cambiamos dos o tres veces el concierto. El proceso creativo es otra historia: es buscar el audio, cambiar las formas y las estructuras de las canciones, jugar con eso; cada vez que cambiás una palabra o una estrofa de orden, o cambiás el estribillo y lo ponés de estrofa, las canciones toman otro carácter completamente distinto. Y, sobre todo, encontrar la forma mejor de poder transmitir musicalmente lo que nace en el curso de una idea. Ese trabajo es de laboratorio y lo disfruto mucho”, detalla Abel.
–Con la canción terminada, grabada. ¿No te dan ganas a veces de volver a reescribirlas?–Una vez que la grabamos y la editamos en un disco, ya está cerrada, pero con el paso del tiempo uno siempre se pone a rever sus propias canciones. Siempre en algún momento se reversiona, un arreglo original o incluso la estructura. Porque las canciones atraviesan el mismo proceso de cambios que los seres humanos que las creamos y las interpretamos. Mientras nosotros cambiemos, también una canción, por más lista, impresa o instalada que esté, va a cambiar con uno.
–También la gente que las escucha las redimensiona con el tiempo.–Claro, a mí me pasa como intérprete y a quien esté escuchándola también.
–En 15 años ha cambiado mucho tu vida. ¿Qué pasa por vos antes de salir a un escenario? ¿Nervios?–En 15 años, nunca me puse nervioso antes de subir. Sí ansioso, pero una ansiedad que tiene que ver más con el preámbulo de uno de los momentos más felices o uno de los puntos más álgidos de mi vida –estar arriba del escenario cantando– que a la ansiedad que podría responder a inseguridad o a la obsesión. Es la ansiedad de saber que en los próximos minutos voy a estar en uno de esos puntos máximos de la expresión de la felicidad en mi vida.
–¿Y da lo mismo que sea para 50 mil que para mil?–La ansiedad por cantar sí, pero el marco no. Pueden ser 25 personas en un auditorio o 50 mil en un estadio, y eso cambia la energía. Son distintas, únicas y muy apreciables unas y otras.
–¿Hay algo de tus primeros años que extrañes, que haya cambiado con tu salto a la popularidad?–Siempre trabajé igual, siempre tuve el mismo norte, desde el primer día hasta hoy, para plantear discos, giras, trabajos musicales, proyectos artísticos. Con el paso del tiempo se van agregando características y uno va descubriendo nuevos métodos, pero lo esencial siempre se mantuvo. No cambié por ser más convocante, más pop… más pop como diminutivo de popular. No varió la forma de concebir la música y de concebir los proyectos para mostrar y expresar esa música. Siempre me he apoyado en los mismos pilares y sobre los mismos valores. La experiencia y el tiempo me han dado la posibilidad de descubrir nuevas formas de desarrollar eso y siempre trato de estar al corriente. El norte siempre fue el mismo.
Por CeratiHace pocos días se cumplieron tres años del ACV que sufrió Gustavo Cerati, artista fundamental de la música argentina. Abel Pintos grabó en su último disco una gran versión de Cactus. ¿Por qué Cerati? ¿Por qué Cactus? "Me encanta Gustavo; más su faceta solista que Soda, aunque la banda es enorme y los discos tremendos. La primera vez que escuché Canción animal, el disco, me quedé helado. No entendía el concepto, pero a la vez estaba encantado, lo recuerdo especialmente. Pero cuando escuché su etapa solista, desde Amor amarillo, me atrajo todavía más, la estética musical y poética. Soy fanático de él. Sin embargo, grabé Cactus porque cuando decido interpretar una canción que no sea mía, lo que busco es encontrar la que hable del momento que estoy viviendo de una forma más certera de lo que podría decir yo. O una alternativa".
Pintos tenía la idea de grabar dos canciones que no fueran suyas. "Tengo una lista sideral de canciones que alguna vez escuché y que me gustaron. No me gusta hacer versiones porque sí, tienen que decir algo sobre el momento de mi vida". De esa lista quedaron El antigal y Cactus, y guardó para otra ocasión Imágenes paganas, de Virus, que la mantuvo hasta el final. "Cactus identificaba mi sentir y encajaba con la situación conceptual y estética del disco".
–¿Creés que en algún momento provocarás en alguien lo mismo que Cerati en vos?–Todos los pensamientos y todos los sentimientos genuinos, aunque hablemos todos de lo mismo, son originales. Y siempre se puede sorprender. Me daría satisfacción que fuera así, con respecto a lo que hago, que resultara eso con mi música a alguien. Pero no lo sé.
–En el Luna has tocado con grandes artistas invitados. ¿Quién te falta?–Uh. La verdad es que son muchos, Me encantaría cantar con Ricardo Mollo, Rubén Blades, Marc Anthony. ¡Me gustaría cantar con Chris Cornell, si pudiera elegir! (Risas) Hay muchos: Charly García o Andrés Calamaro, alguna vez.
Para agendarViernes, a partir de las 20, en la Plaza San Martín. Abel Pintos participa del Cambio de Guardia de Honor del Cabildo Histórico. Actuarán el Ballet Municipal, Los Guaraníes, 5 Sentidos. Habrá actividades desde las 18.

