Sin fuego: por qué el Teatro La Luna no hace la tradicional Fiesta de San Juan
Después de más de 20 años de realizar esta tradicional celebración, en la que se encendía una gran fogata en el corazón de barrio Güemes, esta vez las impulsoras decidieron que no es una buena época para "estar de fiesta".
El Teatro La Luna organizó desde 1989 la tradicional Fiesta de San Juan, con gran protagonismo de barrio Güemes, con la participación de muchos artistas y una inmensa fogata que supo arder en varios fuegos a lo largo del Pasaje Escuti. Pero este año, las impulsoras de la fiesta, Mónica Carbone y Graciela Albarenque, informaron que no la repetirán.
Los motivos y razones aludidos, referidos al clima de época y a los procesos que vive el barrio, están resumidos en un comunicado que enviaron las organizadoras. El comunicado dice así:
"Evocando el contexto inicial de cuando llegamos a Güemes y recuperamos con los vecinos este ritual colectivo para exorcizar los males que estábamos atravesando, quisiéramos dejar sentada aquí nuestra posición. Veníamos de la dictadura. Era una necesidad volver a juntarse, apropiarse del espacio público. Dar cuenta de esa pertenencia responsable a los espacios. Comenzaban los 90 con enorme desocupación e inflación. Así refundamos la fiesta.
En 2017 subsiste un Güemes donde paulatinamente se borran los orígenes, la historia que nos dio fiestas y códigos de comunicación. Hay centros culturales que no pudieron sobrevivir a la crisis y cerraron sus puertas o se trasladaron. ¿Qué festejar, entonces, en este presente? Citamos a un pensador de Córdoba: \'Considero que el pensamiento no puede estar de fiesta (según se anuncia como eslogan en la convocatoria a un evento oficial de filosofía) mientras la Argentina es entregada al saqueo económico, cultural y moral\'.
No significa renunciar al derecho a la alegría. Proponemos, más bien, una pausa activa para reflexionar con la comunidad y ponderar las cosas en el contexto actual, recordar de dónde viene la fiesta de San Juan y no sumar a su frivolización. Para ello es necesario retomar la historia que nos reunía comunitariamente a la tierra y al fuego en una búsqueda de transformación, visibilizando los vínculos y el juntarse como un derecho de los vecinos.
Aportando a la integración de las Artes, hacer San Juan significó un trabajo comunitario. Fueron niños, grupos de danza, artistas visuales, músicos y actores sosteniendo lazos y creando colectivamente el encuentro. Sin embargo, hoy necesitamos preguntarnos: ¿Qué barrio estamos viviendo?, ¿qué significa la fiesta en este contexto?
Es por esto que este año, La Luna no convocará a La Fiesta de San Juan. Hay grupos en este y otros barrios que están generando sus fogatas.
Una pausa para reordenar el rumbo, y reelegirnos".

