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Nuestro comentario de la obra “Inés”: la tarea de recordar a los seres queridos

Mariana Bonadero narra una historia íntima y sencilla, la de Inés y su familia. Con dirección de Julio Chávez. En la sala María Castaña.

01 de octubre de 2021 a las 02:42 p. m.
Nuestro comentario de la obra “Inés”: la tarea de recordar a los seres queridos
Mariana Bonadero hilvana el relato de "Inés". Fotografía: Facundo Luque.

El relato de una hija abre la puerta a la vida sencilla de quienes fueron sus padres. Inés, el personaje que da nombre a la obra de teatro, se busca a sí misma a través de la experiencia vivida y la evoca frente a un interlocutor posible, el público de la obra y el testigo de sus recuerdos.

Como en una narración oral, mate mediante, Inés habla de sus padres. La actriz Mariana Bonadero se pone en el rol de la mujer que abandona una obra de teatro, La voz humana, para hacer otra, que no es un clásico, pero la alcanza porque es intransferible. Bonadero ofrece su encanto de narradora y si bien mantiene al público envuelto en su calidez, da un paso al costado para que la narración sea reemplazada por la acción asumida por una pareja de actores.

La obra que dirigen Julio Chávez y Camila Mansilla tiene la estructura de teatro dentro del teatro. Es decir, la obra Inés trata sobre unos personajes que son tomados del álbum familiar e interpretan su propia vida, como volviendo de un lugar de ensueño.

El problema es la distancia en cuanto a la interpretación entre Bonadero y la pareja que actúa los otros dos roles. La reconocida actriz queda desaprovechada en su potencial, reducida a una narración que hilvana las escenas y agrega poco más.

En tanto Eloísa Bazán y Eduardo Rimondi cumplen con los personajes. El recurso del teatro semimontado es muy atractivo, siempre y cuando esté en manos de actores experimentados. En este caso, el recurso de actuación (la lectura a medias) quita naturalidad al planteo y, por momentos, se confunde con un titubeo que frena la acción.

Los momentos evocados describen la relación de una pareja que enfrenta sus propias tormentas, puertas adentro. No importa la edad. Eloísa tiene un gran potencial y es quien lleva el ritmo de las escenas

Inés es una obra sencilla que apela a la emotividad del espectador a través de un registro entre costumbrista y naif, poniendo a una actriz y un actor mayores en escena. Es interesante la decisión de elegir a actores mayores. En ese sentido, el impulso inicial resulta valioso. El problema radica en el desarrollo de la obra. El relato de Mariana Bonadero (en un rol ingrato) no se encuentra con la fluidez de los otros dos intérpretes y por eso la historia va perdiendo potencia hacia el final.

El amor y la fragilidad compartidos, las ausencias inevitables y la búsqueda de la propia identidad en las escenas del pasado componen el telón de fondo del relato intimista que apela a la empatía del espectador. Quién no ha mirado hacia atrás para intentar comprender el presente.

Para ver

Inés. Dirección y dramaturgia: Julio Chávez y Camila Mansilla. Diseño de vestuario: Jimena Bordes. Diseño de escenografía: Julio Chávez. Música: Diego Vainer. En escena: Mariana Bonadero, Eloísa Bazán y Eduardo Rimondi. Viernes, a las 21, y sábados, a las 20.30, en el teatro María Castaña (Tucumán 26). Entradas: en decultura.net y en boleterías del teatro. Entrada general: $ 900 + 10% de service charge. Duración: Una hora. Apta para todo público.

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