La vaquita aplicada: estrena "No saben ni mú"
El grupo Títeres del Altillo estrena No saben ni mú, basada libremente en una canción de María Elena Walsh. Es en La Nave Escénica.
La alegría de otro estreno en el teatro infantil cordobés. Esta vez se trata de No saben ni mú, una obra de Patricia McGarry -del grupo Títeres del Altillo- que sube a escena por primera vez este domingo 28 de junio, a las 17, en La Nave Escénica, la sala de Ovidio Lagos 578, en barrio General Paz. La entrada costará $ 35.
No saben ni mú es adaptación libre de una legendaria canción de María Elena Walsh titulada, La vaca estudiosa, esa que empieza diciendo: "Había una vez una vaca/ en la quebrada de Humahuaca./ Como era muy vieja muy vieja/ estaba sorda de una oreja./ Y a pesar de que era abuela/ un día quiso ir a la escuela".
La técnica utilizada es la de títeres de mesa con algunos recursos muy bonitos agregados por su creadora.
"En esta obra -cuenta Patricia- seguimos a Ofelia, una vaca aburrida de su vida en el tambo que un día descubre un libro volador que le despertará la curiosidad por entrar al mundo de las palabras escritas".
"Ofelia -agrega- tiene una gran curiosidad por descubrir lo que se siente al leer, y siguiendo al libro llegará a la escuelita rural donde presentará su inquietud a los alumnos. Los chicos deciden ayudar a Ofelia en su noble causa de alfabetizarse y juntos urden un plan para sortear la férrea negativa de la Señorita directora quien no quiere recibir animales en su escuela".
Luego, la vaquita y sus compañeritos de escuela, planean un ardid para convencer a la directora. Un puesto de venta de lácteos, en la entrada de la escuela. ¿Qué pasará cuando la autoridad se entere?
Patricia McGarry interpreta a todos los personajes y tenía que ingeniárselas. Para ello, construyó un pequeño edificio de cartapesta y papel maché que representa el edificio escolar, y por las ventanas de esa escuela, aparecen los alumnitos, caracterizados a través de títeres de dedos, todo esto mientras que Ofelia los mira con la ñata contra el vidrio. ¿Y la directora del colegio? Pues está representada por la titiritera en persona, que asoma su rostro como una luna mandona por encima de todos, y les dice lo que tienen que hacer y casi casi lo que tienen que pensar.
La autora
Patricia McGarry considera que esta obra puede recomendarse para niños a partir de los 3 años. Según su punto de vista, propone valores como la voluntad para lograr un objetivo, la importancia del trabajo en equipo y la igualdad de derechos. La música que la acompaña, comenta, es original, compuesta especialmente para esa propuesta por José Franco.
Ella es nieta de irlandeses, rosarina de nacimiento y vive en Córdoba desde los 3 años. En los años \'80 y \'90 integró los talleres de teatro La Cochera, dirigido por Paco Giménez y Avevals teatro, por Graciela Ferraris. Desde 2007 integra el grupo Títeres del Altillo, que ha presentado otra obra de títeres de mesa para niños llamada Perlita y el Capitán.
Para salir con los chicos
Diversión en AlmaZenna. El domingo a las 17, en el espacio de 9 de Julio 4331, barrio Las Palmas, se estrena la obra Luky y Monolo, por el grupo Compañía Circulando. En ella, dos payasos de un circo imaginario se entreveran en un número que combina clown, murga, danza, tango, acrobacias, circo, teatro y humor, donde ellos buscan aprender a convivir, a ser mejores amigos y respetuosos. Entrada: $ 30.

