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Humor negro: el actor francés que habla sobre sus hijos discapacitados

En el marco del festival Pensar con humor, de Francia llegó una obra que relata con humor negro la relación entre un padre y sus hijos discapacitados.

06 de junio de 2015 a las 01:20 p. m.
Humor negro: el actor francés que habla sobre sus hijos discapacitados
La obra del grupo francés Theatres Des Hommes se presentó en el festival Pensar con Humor.

Fiesta, chistes y ocurrencias, color local y rutinas con nombre y apellido conforman la grilla del festival Pensar con Humor. Pasan cosas conmovedoras, como la experiencia de Jorge Mansilla en la cárcel de Bouwer, donde presentó Negrazón y Chaveta junto a su elenco. Mansilla llegó al Teatro Real todavía emocionado y sorprendido por la respuesta de los hombres que disfrutaron de la obra. En el patio señorial de la Legislatura, hubo homenaje por partida doble: el Gordo Oviedo y Jericles compartieron aplausos y recuerdos.

Los dos con cuna en la revista Hortensia, mostraron sus trabajos más recientes. Oviedo presentó el libro El absurdo, cuna del humor. En tanto Jericles colgó la muestra Mujeres entintadas donde expresa la relación entre las mujeres y el humor. En la Plaza San Martín, Cristina Wargon se dejaba fotografiar mientras reconocía que le gustaría volver a Córdoba de manera permanente.

Por la noche, la opción en el Teatro Real fue una obra inusual, por el tema y el modo de abordarlo. El grupo francés Theatres Des Hommes presentó Oú on va papa? (¿A dónde vamos papá?). La pregunta revela el único acto de aparente comunicación entre el padre y su hijo discapacitado físico y mental.

La obra de Jean-Louis Fournier (premio Fémina 2008) fue adaptada e interpretada por Xavier Carrar, con puesta en escena de Layla Metssitane. "Cuando hablamos de chicos discapacitados, ponemos cara de circunstancia, como cuando se habla de una catástrofe. Por una vez, quisiera hablar de ellos con una sonrisa", dice el texto del monólogo que contó con traducción simultánea.

Muy lejos de la diversión, el planteo pone en boca del padre diferentes formas de la desesperación. El lenguaje busca explicaciones, narra el drama de una pareja que ha tenido dos hijos anormales. Así los llama el padre. El monólogo entra en las profundidades del humor negro para describir la relación con los hijos y el paso del tiempo en esos cuerpos que han nacido devastados.

Xavier Carrar enfrenta el texto con plasticidad corporal y pocos elementos en escena, desde la síntesis visual que pone nombres, Mathieu y Thomas, a dos objetos anodinos que saca de una valija. El humor se convirtió en otra cosa a través del relato monocorde del actor que puso el toque de incorrección en la grilla del festival.

La descripción despiadada se vale de la luz y voces en off para avanzar en el terreno de las preguntas sin respuesta: "¿Cómo se reconoce un niño anormal?"Si el pequeño Mathieu jamás hizo reír a sus padres, tampoco el texto basado en la vida real busca el escape de la risa. Sólo el humor negro con que el padre enfrenta un destino tan adverso como incomprensible.